Cuando el fútbol es ejemplo

La importancia del fútbol en la juventud
La importancia del fútbol en la juventud FOTO: La Razón

Alguien dijo aquello de que el fútbol es lo más importante entre lo intrascendente, naturalmente esta frase sólo la podemos entender los que somos muy futboleros. El fútbol es pasión, es rivalidad, es volcar en unos colores aquello que mal entendido o desbocado llevaría a peores consecuencias. Siempre será mejor ver al contrario como rival en un terreno de juego que como enemigo en la vida.

Además en ocasiones el fútbol nos da ejemplos maravillosos de cómo deberíamos ser en otros ámbitos vitales, voy a contarles algo que no va de gloria balompédica, pero si es reflejo de toda una forma de entender el deporte.

El pasado miércoles se jugó un triangular juvenil muy especial. La historia comienza con los valientes y generosos Ignacio y Javier Marcet, padre e hijo responsables de la Fundación Marcet junto a otros miembros de la familia, quienes sólo con su esfuerzo y medios han traído a España a mas de 1.500 ucranianos entre ellos a los jugadores del Dinamo de Kiev, los han hospedado y alojado a ellos y a sus familiares. Esta fundación, gente de fútbol, lo que sabe es formar futbolistas, así que en sus magnificas instalaciones se forman chicos de todo el mundo cuya pasión es el fútbol.

Naturalmente tanto el Dinamo de Kiev, como los equipos de la Fundación Marcet tienen un grandísimo nivel, pero ante todo son buena gente que reconocen los valores futbolísticos, así que se escogió para el triangular al llamado equipo milagro, el CF La Bonanova, el club fundado por dos chicos de 17 años durante la pandemia, el que empezó el año pasado con un equipo, este año ha tenido tres y un ascenso y el año que viene se proyecta con cinco equipos en diferentes categorías.

El resultado es lo de menos, lo mejor son las sonrisas de los muchachos ucranianos felices por su estancia en España, la emoción de todos cuando escuchamos su himno y los chavales formaron con la mano en el corazón. Los abrazos entre los tres equipos, el ¡Viva Ucrania! que nos salió del alma.

Otros son la élite, los grandes fichajes, las masas, los intereses, el dinero, pero estos chicos encarnan el alma del fútbol.