La covid fractura el Gobierno valenciano: Compromís pide cerrar toda la hostelería y los centros comerciales

Los socialistas rechazan endurecer las restricciones actuales, “estamos prácticamente confinados”

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la vicepresidenta Mónica Oltra, durante un pleno de Les Corts
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la vicepresidenta Mónica Oltra, durante un pleno de Les Corts FOTO: Manuel Bruque EFE

La gestión de la pandemia vuelve a poner a prueba al Gobierno valenciano. Ni siquiera habían pasado un par de horas de la comparecencia pública de la consellera de Sanidad, la socialista Ana Barceló, en la que se argumentaba que no era necesario endurecer las medidas adoptadas, cuando Compromís reunía su consejo de coordinación en el que se acordaba exigir restricciones para decretar un “confinamiento parcial” de la Comunitat Valenciana.

La coalición nacionalista considera necesario prohibir las reuniones de grupos de personas no convivientes, adelantar el toque de queda a las ocho de la tarde, cerrar la hostelería, los hoteles y los centros comerciales de más de 800 metros cuadrados y que se limite su actividad en espacios de igual o inferior tamaño.

El mensaje va dirigido al Gobierno de España, para que tome las medidas que las autonomías no pueden aplicar porque suponen una restricción de derechos fundamentales, pero también para que el Gobierno valenciano, del que forma parte la coalición, aplique aquellas para las que está autorizado y se dirija de manera formal al Ejecutivo central para que decrete el resto.

Además, el acuerdo de Compromís emite una crítica que va directa a la gestión sanitaria realizada y solicita que se aumente y acelere la realización de las pruebas diagnósticas de covid.

Sin embargo, desde el PSPV, su portavoz en Les Corts, Manolo Mata, defendía ayer que las restricciones adoptadas ya hace que los valencianos están “prácticamente confinados” y recordaba que la Comunitat Valenciana fue la primera en cerrar sus fronteras durante la Navidad.

Una posición que defienden en solitario en el Consell puesto que el tercer socio de la coalición, Unides Podem, solicitó la semana pasada que se decreten tres semanas de confinamiento domiciliario.

Los portavoces de Compromís, Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat; Àgueda Micó; Joan Ribó, alcalde de Valencia y Juan Ponce, defienden que hay que tomar medidas “contundentes y valientes” para frenar los contagios, preservar vidas, evitar el colapso del sistema sanitario y garantizar el proceso de vacunación, como vienen proponiendo desde octubre.

Entre las actividades que Compromís considera que deben mantenerse abiertas son las actividades consideradas como servicio público, incluida la educación, y que se promueva el teletrabajo siempre que sea posible.

Además, reclama suspender espectáculos y actividades sin programación estable que impliquen acumulación de personas a la entrada y a la salida.

Compensación económica

Compromís propone la creación de un fondo de emergencia covid estatal y otro autonómico para paliar los efectos económicos del cierre de los sectores mencionados, vinculados al mantenimiento de los puestos de trabajo, los derechos laborales y el trabajo autónomo.

”Sin salud no hay economía, pero no podemos dejar a miles de personas sin ingresos de sus negocios, es necesario que el Gobierno estatal actúe para no dejar a nadie atrás” e insisten en que “la dicotomía entre y economía es falsa porque sin salud no hay economía“.

Respecto a las vacunas, proponen que el Gobierno penalice a aquellas regiones que la están administrando a un ritmo menor y que no reciban la siguiente remesa hasta que no hayan puesto las que tienen.