La Generalitat valenciana decreta el cierre del ocio nocturno y toque de queda para los municipios con alta incidencia

Las medidas entran en vigor el sábado a las 00.00, se adelanta el cierre de los bares y limita también las reuniones a diez personas

La pandemia ha empeorado. Con estas palabras ha comenzado el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, su intervención en las que ha anunciado que este fin de semana se decreta el cierre del ocio nocturno, se avanza el de los bares y se pedirá autorización al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para ordenar el toque de queda desde la una a las seis de la mañana en los municipios con alta incidencia y para volver a limitar a diez el número de personas que pueden reunirse tanto en el ámbito como en el privado.

Tras la reunión de la Mesa Interdepartamental celebrada esta mañana, el jefe del Consell ha avanzado que se verán afectados unos 40 municipios y que, a lo largo de la tarde se conocerá la lista.

“Llevamos nueve días con estas medidas, pero hay que volver a mirar de frente a la pandemia, no de lado”. A continuación ha explicado que desde que se levantó el toque de queda, hace un mes y un día, se han producido tres factores que han provocado cambios importantes.

En primer lugar, la expansión de la variante Delta, que es más contagiosa y más virulenta. “Ha hecho que la incidencia acumulada en la Comunitat Valenciana se haya multiplicado por seis. En un mes ha pasado de 40 a 260″. Además, se ha producido una explosión de contagios en los grupos de edad de 20 a 29. Concretamente, se han triplicado en diez días. Por último, se ha referido a que los jóvenes no son inmunes al virus. “Desde el fin de toque de queda se han duplicado los ingresos en los menores de 30 años” y ha alertado de que en los próximos días se espera un incremento de ingresos en los jóvenes. “Este es el estado de la cuestión y esto nos obliga a actuar”.

Puig ha anunciado otras restricciones para la hostelería. Los locales de ocio nocturno solo podrán funcionar como bares y, como estos, tendrán que cerrar a las 00.30. Además, solo se podrá servir comida hasta la medianoche. “La mayoría de los contagios se producen por el ocio” y ha avanzado que el pleno del Consell de mañana aprobará ayudas directas a este sector por valor 4,8 millones, por lo que habrán recibido un total 12,8 millones. También se impone un nuevo límite en las mesas. De 12 personas en el exterior de diez en el interior.

En este sentido, ha avanzado que se va a poner en marcha una campaña de concienciación sobre la importancia de tener los espacios bien ventilados puesto que el riesgo de contagio es 20 veces menor en exteriores que en interior.

Además, el jefe del Consell ha anunciado que se van a contratar 450 rastreadores y se volverá a pedir ayuda a la UME, que aportará 50 efectivos más. Así mismo, ha insistido en el personal sanitario de refuerzo contratado.

El presidente ha pedido, una vez más, responsabilidad a todos los ciudadanos para superar la pandemia. “De nada valen las medidas de protección incumplidas y por eso, vamos a solicitar mañana en una reunión con delegada del Gobierno para que se incremente el control de las medidas y que nadie pueda hacer botellones. A quien lo haga que le salga caro porque nos jugamos la salud de todos”.

Por tanto, el Consell aprobará la legislación para que consumir alcohol en la calle pase a ser de falta leve a grave y también se limitará a las ocho de la tarde la hora en la que se puede vender alcohol en los establecimientos.

La Mesa Interdepartamental ha acordado también reducir el aforo de los espectáculos masivos, que pasará de 4.000 a 3.000 personas en espacios abiertos, y de 3.000 a 2.000 en espacios cerrados, y ha recordado que no están permitidas las fiestas populares, los pasacalles ni los desfiles.

Situación de alerta

El presidente ha admitido que pese a la contundencia de las medidas, la situación es mejor que durante la tercera ola. Hay 30 veces menos de mortalidad, “pero hay que estar alerta” y ha remarcado que el gran activo es la vacunación y está siendo un éxito.

Puig ha defendido que el uso de la mascarilla sigue siendo esencial y ha dicho que, aunque su uso no sea obligatorio, sí lo es por “sentido común” y ha insistido en que “es un seguro de vida”.

Por último, ha hecho un llamamiento a los jóvenes, advirtiéndoles de que los estudios ya demuestran que entre el 10 y el 12 por ciento de los asintomáticos también tienen secuelas. “Una noche de fiesta puede acabar en una resaca para toda la vida”. También ha pedido a los padres y madres que protejan a “sus hijos y a los hijos de los demás”.