Bádminton

Carolina Marín gana su séptimo Europeo de bádminton consecutivo: desde 2014 a 2024 nadie ha podido con ella

La española derrotó en la final a la escocesa Kirsty Gilmour por 21-11 y 21-18. Lleva tres torneos seguidos ganados en 2024, un gran refuerzo moral con vistas a los Juegos Olímpicos de París

Saarbruecken (Germany), 14/04/2024.- Carolina Marin of Spain celebrates with the medal on the podium after winning her final match against Kirsty Gilmour of Scotland at the Badminton European Championships 2024 in Saarbruecken, Germany, 14 April 2024. (Alemania, España) EFE/EPA/RONALD WITTEK
Carolina Marín volvió a proclamarse campeona de EuropaRONALD WITTEKAgencia EFE

“Carolina”, “Carolina”, se escuchaba en el Saarlandhalle, el pabellón multiusos de la ciudad alemana de Sarrebruck, donde Carolina Marín se coronó por octava vez como la mejor jugadora del continente. Es su séptimo europeo, a lo que suma el oro en los Juegos Europeos 2023. Es la reina indiscutible del viejo continente desde hace ya mucho tiempo. La primera vez que lo ganó fue en 2014, con 20 años, y ahora con 30 sigue siendo una jugadora imposible para sus rivales. Los ha conquistado todos de forma consecutiva. La escocesa Kirsty Gilmour no estuvo en ningún momento cerca del triunfo (21-11 y 21-18). Diez años de dominio incontestable.

La única europea entre las 20 primeras

Carolina ha ganado siete de las 30 ediciones que se han disputado en la historia del Europeo, casi un 24 por ciento. Si se mira el ranking mundial, la jugadora española es la cinco del mundo y para ver a otra europea hay que ir hasta el 22, a la danesa Mia Blichfeldt. Gilmour, su rival en la final, es la 26. Marín ha conseguido hacer rutinario o que parezca fácil lo que es muy difícil. Ella compite en otra liga, en la que están las jugadoras asiáticas, con las que pelea por los títulos más importantes a nivel mundial, con las que luchará por buscar la gloria en los Juegos Olímpicos de París.

Confianza

Es el tercer triunfo consecutivo de la onubense en 2024, después del prestigioso All England (donde superó a la dos, tres y cuatro del mundo) y del Abierto de Suiza. Esta última victoria confirma el buen momento de la onubense y que poco a poco ha ido expulsando sus fantasmas interiores.

Las dos graves lesiones que tuvo en las rodillas, una en cada una, le hicieron perder la confianza, sobre todo la segunda, que tuvo una lenta recuperación, y ha tenido que hacer un trabajo físico y mental para volver a su nivel. Jugó la final del último Mundial, pero la perdió con claridad. El paso que le quedaba era levantar títulos otra vez, y ya lo está haciendo.

Gilmour intentó jugar de forma agresiva y buscando el cuerpo de la española, pero en los intercambios la escocesa era dominada y acababa superada o lanzando fuera el volante en alguna de sus defensas. El primer set no tuvo mucha historia. Sonaba por los altavoces “sweet Caroline” mientras Fernando Rivas daba instrucciones a Marín.

Todavía no era el momento de ponerse en modo dulce, como dice la canción, seguía el modo competición, porque el segundo set fue más apurado, con un amenazante 17-18 de Gilmour. Pero se fue con todo al ataque Carolina para no dejar a su rival hacer ni un punto más. Cierra el Europeo sin ceder un set. Cuando acabó el trabajo, tiró la raqueta al suelo y fue a saludar a su oponente. Ya mostró una sonrisa. Ya podía ponerse en modo "sweet".

El camino a los Juegos de París

Quedan tres meses y medio para el arranque de los Juegos y las victorias de Marín, aparte de reforzarla a ella, hacen que las rivales sientan que la gran Carolina está aquí de nuevo. A la española le quedan trabajo duro en el CAR de Madrid, en la altitud del CAR de Sierra Nevada y el viaje a París un par de semanas antes. Quizá compite antes para intentar subir un puesto en el ranking y colocarse cuatro y ser cabeza de serie en el torneo olímpico.