La siderurgia avisa de que algunas fábricas tendrán que parar después de verano si el precio de la energía sigue igual

El sector reclama un coste competitivo para poder hacer frente a las compañías de otros países

Instalaciones de l siderometalúrgica Megasa, que paró su actividad a comienzos de mayor por el alto coste de la energía
Instalaciones de l siderometalúrgica Megasa, que paró su actividad a comienzos de mayor por el alto coste de la energía FOTO: Kiko Delgado EFE

A comienzos del pasado mes de mayo, la compañía Megasa detuvo su actividad de fundición de chatarra por el alto coste de la energía. Una decisión que el sector teme que tomen más compañías a la vuelta del verano. Así lo ha advertido hoy la patronal siderúrgica, Unesid. “En el primer trimestre del año, ya ha habido paralización de fábricas. Y si seguimos así, muchas más pararán después del verano por el precio de la luz”, ha advertido hoy el presidente de esta organización empresarial, Bernardo Velázquez, en un encuentro con los medios antes de la celebración de la junta de la organización.

Velázquez ha explicado que aunque, hoy por hoy, las compañías tienen una cartera de pedidos fuerte y no hay ningún informe que indique que la demanda vaya a caer -el acero, dicen desde Unesid, es necesario para todas las actividades económicas- lo cierto es que el precio de la energía constituye un importante hándicap para que las empresas siderúrgicas españolas sean competitivas en un mercado tan global como el suyo. “Si paramos no es por falta de pedidos, sino por la competencia mundial. Si los costes de la energía son altos, algunos pararán porque no les compense seguir abiertos”, ha advertido.

Para ilustrar la desventaja competitiva que suponen los costes de la energía para las compañías españolas respecto a las de otros países, desde Unesid destacan que el sector se enfrentó a un coste eléctrico que rozó los 200 euros por MW/h de media mensual y desde ahí se han mantenido entre los 187 euros y los 283 de mayo. Frente a ello, en Francia, por ejemplo, sus competidores disponen de energía de origen nuclear a un coste constante de 42 euros. Un precio que consideran que sería “ideal” también para España frente al que arroja el “pool”, al que luego deben sumarse las compensaciones.

Precio competitivo

Si no es el precio francés, Unesid quiere al menos “un precio competitivo, pagar para poder competir”. “Lo que nos duele no es tener un precio alto, sino tener que competir con otros a costes mayores, lo que no nos deja dinero para inversiones y para retribuir a los accionistas”, ha explicado Velázquez. Y aunque reconocen que el Gobierno está “haciendo esfuerzos” para mejorar la situación, la realidad es que los precios de la energía siguen disparados, lamentando Unesid que la última de todas, el tope al precio del gas para la electricidad, “aún no ha demostrado el efecto esperado”. Y temen que el Fondo de Sostenibilidad del sector eléctrico constituya “otro rejón” para el precio de la energía.

A pesar de todas estas dificultades, desde la patronal siderúrgica aseguran que, de momento, su actividad se mantiene a buen nivel. El año pasado lograron recuperar la producción y este ejercicio han experimentado una ligera bajada en el primer trimestre debido al incremento de los costes de la energía, la invasión de Ucrania y la huelga de camioneros. Respecto a la posibilidad de que este colectivo decida este domingo retomar los paros de marzo, desde Unesid esperan que impere la cordura pues aunque en su caso el principal problema es un retraso para dar salida a sus pedidos, sería “un problema enorme para toda la sociedad”.