Casado: «La negociación la dirige Junqueras desde prisión»

Génova ratifica su decisión de mantener su «no» a explorar el pacto con los socialistas. «Nuestro papel es el liderar la alternativa»

El líder del PP, Pablo Casado, acusó ayer a Pedro Sánchez de permitir que la negociación de la investidura la dirija desde la cárcel el líder de ERC, Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por sedición. Casado reaccionó de esta manera a la entrevista publicada ayer por LA RAZÓN y en la que Junqueras establece las condiciones innegociables para su partido si Sánchez quiere contar con su abstención para sacar adelante la investidura. Las declaraciones de Junqueras desmienten categóricamente el discurso socialista de que Esquerra renuncia a colocar en la mesa de diálogo la autodeterminación y la amnistía para los dirigentes secesionistas condenados por el Tribunal Supremo. Pero también desmiente que sea posible sacar adelante la investidura sin que el PSOE «trague» con aceptar las exigencias de Pedralbes, entre ellas la «mesa» de tú a tú entre el Gobierno de la Nación y la Generalitat, que el pasado mes de enero provocaron que decayera la Legislatura por la falta de Presupuestos y la convocatoria de las elecciones de abril.

Casado criticó ayer que el líder de ERC esté marcando desde la cárcel las peticiones que su partido plantea en la negociación de la investidura de Sánchez. Tras asistir al desayuno informativo del ex ministro de Economía Luis de Guindos, señaló que una vez que Sánchez ha cedido al Gobierno en coalición con Podemos, del que dijo en campaña que era un peligro para España y que le provocaba «insomnio», ahora también está dispuesto a someter al Gobierno de España al chantaje de ERC para poder seguir en La Moncloa.

El líder popular insistió en que Sánchez lleva un mes «vendiendo y blanqueando» el preacuerdo con Podemos, y advirtió de que va a hacer lo mismo con lo que está negociando a escondidas con los independentistas. Frente a este pacto, el jefe de la oposición plantea que la alternativa está en el acuerdo del PSOE con Ciudadanos, sus antiguos socios y con los que gobierna en capitales de provincia, o el ofrecimiento de abril de UPN, que forma parte de la coalición Navarra Suma, de apoyar una investidura si el PSOE rompe en Navarra con Bildu. Fuera de estas alternativas deja por completo al PP, como así volverá a reiterar el lunes cuando se reúna en el Congreso con Sánchez.

Las declaraciones de Junqueras en LA RAZÓN han encendido alarmas dentro del principal partido de la oposición respecto hasta dónde puede estar dispuesto a ceder Sánchez para conseguir sacar adelante la investidura. No cambia, sin embargo, el criterio mayoritario de que Sánchez cederá «a lo que haga falta» para mantener su acuerdo con Podemos, por lo que no tiene sentido, dicen en Génova, rectificar la decisión de mantener su «No» categórico a la vía de explorar el pacto con los socialistas. «Sánchez ya ha tomado la decisión. Y los españoles tenemos que aceptar que Junqueras haga de notario y sea él quien nos cuente qué líneas rojas tendrá que cruzar el Gobierno de España para que Sánchez siga como presidente», señalan en Génova. «Pero nuestro papel no es salvar a Sánchez, sino liderar la alternativa», añaden.

Casado también aprovechó ayer para advertir que la decisión del lunes sobre la entrega del ex presidente catalán Carles Juigdemont no debe condicionar las del Tribunal Supremo ni tampoco la resolución del jueves del Tribunal Europeo sobre la inmunidad del líder de ERC. «El Gobierno de España debe estar muy vigilante. Y todos debemos tener muy claro que tanto Junqueras como Puigdemont han cometido graves delitos y los mecanismos que han puesto en marcha para presentarse a las elecciones no van a aliviar el reproche penal que ya han tenido».

Ciudadanos compartió ayer la denuncia del Partido Popular sobre el control de Junqueras de la negociación de la investidura. Pero el lunes Inés Arrimadas mantendrá en su reunión con Sánchez, en el Congreso, su oferta de un acuerdo de investidura con el apoyo de los votos del PP y de Ciudadanos. A juicio de la formación naranja, las exigencias de Junqueras confirman la urgencia de buscar una salida alternativa a ese acuerdo con los independentistas.