El PSOE celebra hoy un Comité sin críticas a Sánchez por los indultos

El presidente rendirá cuentas por la medida de gracia, que, aunque genera malestar interno en algunos sectores del partido, no se harán visibles. Page, Lambán y Díaz no acudirán

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ayer en Moncloa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ayer en Moncloa FOTO: Jesús Hellín Europa Press

Diez días después de aprobar los indultos, Pedro Sánchez sigue desplegando su labor de pedagogía. Si el pasado miércoles defendía la medida de gracia en el Congreso de los Diputados, hoy lo hará ante la plana mayor de su partido, congregada en el Comité Federal. El PSOE reúne al máximo órgano entre congresos por primera vez de manera presencial desde el inicio de la pandemia del coronavirus y ha elegido como emplazamiento un hotel madrileño, en lugar de la sede federal de Ferraz, para garantizar que se cumplen todos los protocolos sanitarios. En el Ejecutivo son conscientes de que concedieron los indultos en contra de la mayoría de la opinión pública y también de la de un gran número de cargos y líderes territoriales de la formación que consideran que no se comprenden por parte del electorado y que ellos serán los primeros en calibrar el impacto que tendrá en las urnas.

Esto ha hecho que cuando el Gobierno comenzó a explicitar claramente sus intenciones de conceder la medida de gracia, desde territorios como Castilla-La Mancha, Extremadura o Aragón se mostrara su disconformidad. En esencia, estos líderes se revolvían contra el perdón a quienes no se habían arrepentido y amenazaban con la reincidencia. «Sería un ridículo histórico si lo volvieran a hacer», señalaban a este diario. Desde entonces, algunos líderes han ido virando y otros, como el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, siguen mostrando su oposición. Page, sin embargo, no podrá hacerlo hoy de viva voz en el Comité Federal, porque no va a asistir. El presidente socialista fue operado ayer de su mano derecha, debido a una rotura, y va a mantener varios días de reposo. Desde su entorno consideran estéril cualquier intento de convencerles de las bondades de los indultos y no confirman si alguien de su delegación intervendrá para defender su rechazo a los mismos. Tampoco acudirá Javier Lambán por motivos de salud.

No se espera una escenificación de oposición interna al presidente del Gobierno, más si cabe, después de que se hayan alineado con las tesis del Ejecutivo desde los obispos hasta la patronal. El último en mostrar su apoyo a los indultos fue ayer el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, tras su bilateral con Sánchez en Moncloa, donde aseguró que «todos los problemas tienen que solucionarse políticamente» y defendió la «creación de condiciones para que el diálogo pueda desarrollarse». Los comités federales han dejado de identificarse con un ejercicio de oposición al secretario general, desde que Sánchez recuperara las riendas del partido en 2017. Entonces creó un órgano a su imagen y semejanza, que se reúne a cuentagotas y que permanece al margen de las grandes decisiones que se toman. Los otrora críticos han dejado también de dar la batalla, conscientes de la fortaleza del liderazgo del presidente.

El Comité Federal de hoy será, por tanto, de trámite. En el orden del día figura únicamente la convocatoria del 40º Congreso Federal del PSOE que se celebrará a mediados de octubre en Valencia. No obstante, la cita se iniciará, como es habitual, con el análisis político a cargo de Sánchez y seguirá con las intervenciones de los presentes, donde tendrá protagonismo la cuestión catalana, después de la medida de gracia y de la reactivación de la «agenda del reencuentro» entre el presidente y Pere Aragonès, ahora que el Gobierno allana el camino para que se pueda votar en Cataluña.

La cita del máximo órgano entre congresos se adelantó respecto a la fecha prevista con la intención de forzar la salida de Susana Díaz con la convocatoria de primarias a la Secretaría General en Andalucía. Sin embargo, esta cuestión se ha caído del orden del día, tras la negociación de una salida pactada entre Juan Espadas y la propia Díaz. El alcalde de Sevilla y ahora candidato del PSOE a la Junta, tras ganar las primarias el pasado 13 de junio, ha sido inmune a las presiones de Ferraz y ha gestionado el relevo en el PSOE andaluz a su manera, buscando dar una «salida digna» a la ex presidenta. Díaz no estará tampoco en el cónclave de este sábado.

La salida de Díaz no será la única, en el Congreso Federal que mañana convoca oficialmente el partido está previsto impulsar una renovación de liderazgos para lograr que el PSOE sea competitivo en las próximas elecciones. Entre los cambios seguros están las federaciones, además de la andaluza, de Madrid –actualmente con una gestora– o de Galicia, que en las últimas convocatorias electorales resultaron muy tocadas.

También habrá cambios en la dirección federal, que Sánchez quiere dotar de un impulso político, tal como hará en el Gobierno, donde también se espera una reestructuración de calado. En ambos frentes, Moncloa y Ferraz, será el presidente y secretario general quien asuma en primera persona ese trabajo de renovación, estará pilotada directamente por él con el objetivo de lograr que tanto el Gobierno como el partido afronten con un nuevo impulso lo que resta de legislatura y se formen unos equipos que permitan revalidar o recuperar el poder, en aquellos lugares donde no se gobierna, en las citas electorales que se desarrollarán a partir de 2022.