Elecciones Castilla y León

El PP gana pero queda en manos de Vox

Mañueco se queda a diez escaños de la mayoría absoluta. Cs se hunde frente al auge de Vox. El PSOE pasa el examen sin nota y la España Vaciada fracasa

Lo que hoy se dirimía en Castilla y León iba más allá de elegir a un nuevo gobernante. Suponía un pulso político entre los dos grandes partidos del panorama político español, que miraban, desde la lejanía, lo vivido en los últimos comicios celebrados en Madrid. La aplastante victoria de Isabel Díaz Ayuso marcó un antes y un después en el PP y en la figura de su dirigente Pablo Casado. Un revulsivo que supuso un vuelco en las encuestas y un ascenso de los populares, que les llevó a tomar las riendas de su futuro y lanzarse a un nuevo escrutinio de los ciudadanos.

Un examen en el que Pablo Casado se jugaba mucho. Díaz Ayuso se convirtió en el referente a seguir o a emular: gobernar en solitario con apoyos puntuales. Y todo apunta a que ese objetivo no parece tan viable para el líder del PP en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. El PP ha obtenido 31 escaños, dos más que en las últimas elecciones. Una cifra que se aleja de la mayoría absoluta (41) y de sus aspiraciones de gobernar en solitario con apoyos puntuales.

Y es que, precisamente, esos apoyos vendrían de la mano de Vox, que ya ha manifestado su interés por entrar a formar parte del nuevo Ejecutivo. Así, pese a que Fernández Mañueco ha rechazado llegar a pacto alguno con los de Santiago Abascal, resulta innegable que sus 13 escaños le convierten en una pieza clave para la gobernabilidad de Castilla y León. Más si cabe cuando Ciudadanos, el partido que le aupó a la Presidencia de la Junta en los últimos comicios, ha desaparecido del panorama político. Francisco Igea se convierte en el gran perdedor de estas elecciones al perder once diputados y quedarse con uno.

Lejos parece la posibilidad de que el PP consiga el respaldo de otros partidos más próximos a la izquierda, como la España Vaciada, que no consigue representación en estas elecciones, o Soria ¡YA!, que logra tres escaños. Los de Unidas Podemos, que en esta ocasión concurrían a las elecciones con Izquierda Unida, lograrían un diputado. Un resultado muy alejado de las aspiraciones de su candidato, Pablo Fernández Santos, que no pudo salvar los muebles pese al apoyo de Pablo Iglesias y Yolanda Díaz. Sin embargo, en el juego sí entrarían los tres parlamentarios de Unión del Pueblo Leonés, que podrían llegar a un acuerdo con los de Fernández Mañueco. En definitiva, la opción más viable, mal que le pese al PP, es apoyarse en Vox.

En segundo plano, al menos en estas elecciones, quedaría el PSOE de Luis Tudanca, que obtiene 28 escaños, siete menos que en 2019. En aquel entonces se dejó arrebatar la Presidencia de la Junta, pese a ser el partido más votado. Hoy, la suma de las izquierdas no llega a la mayoría absoluta pero fuerza al PP de Pablo Casado a llegar a un entendimiento con Vox. En el otro extremo se coloca el líder del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que siempre se ha mantenido a una distancia prudencial en estos comicios. La pérdida de siete diputados supone una gran derrota, no tanto para el partido como para su imagen.