El plan de Feijóo contra el PSOE, en su primer cara a cara en el Senado: educación y tono constructivo

El nuevo líder del PP enmarcará el debate con Sánchez «en la política moderada, sin insultos, en la que se confronten proyectos e ideas»

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ha desembarcado en Madrid decidido también a cambiar, al menos en lo que afecta a su partido, el contenido y las formas del debate parlamentario. Hoy ensayará su modelo en el primer cara a cara con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Senado.

Sin decirlo expresamente, por la fuerza de los hechos, Feijóo está haciendo una enmienda, prácticamente a la totalidad, a la era de Casado, y en este caso la revisión se extiende hasta los modos en los que se ha instalado el parlamentarismo nacional.

No es el primer presidente autonómico que se siente a disgusto con el estilo de hacer política en Madrid, y ahora, en su condición de líder de la oposición, pretende desafiar las costumbres del parlamentarismo nacional con una reivindicación de aquel parlamentarismo constructivo que ha ido pasando al olvido a medida que la nueva política se hacía cada vez con más espacio. Feijóo enmarcará el debate con Sánchez «en la política moderada, sin insultos, en la que se confronten proyectos e ideas».

Fuentes de su entorno confirmaron ayer a este diario que Feijóo no entrará en un pulso de acusaciones ni contestará por la misma vía al discurso de los «mangantes» que ya le ha echado encima el jefe del Ejecutivo en el Congreso.

Esta estrategia del jefe de la oposición está descolocando a los estrategas socialistas. No acaba de funcionarles la utilización del discurso de la corrupción del PP y tampoco el de dar miedo con la identificación del PP con Vox. Estos son los dos ejes de la campaña andaluza, pero, al mismo tiempo, y sin que se haya conocido el resultado de las urnas, desde Moncloa ya anticipan que estudian un cambio de camino para afrontar los próximos procesos electorales. En el ámbito parlamentario Sánchez chocará con el mismo muro que tumba la caricatura que intentan construir sobre el jefe de la oposición.

La primera pregunta de Feijóo lleva un enunciado genérico sobre si el Gobierno cree que está a la altura de las familias españolas, y será la percha para introducir la economía y el problema de la inflación. Sánchez ha anunciado la prórroga del decreto de marzo para paliar los efectos de la guerra de Ucrania y las cifras están dando la razón a la advertencia de la oposición de que no sería útil para contener la subida de precios ni el empobrecimiento de las familias.

El presidente del PP volverá a emplazar a Sánchez a recuperar la propuesta que le envió a Moncloa, un documento sin siglas, para que pudiera terminar de elaborarse conjuntamente y fuera la base de un pacto de acción conjunta entre los dos principales partidos. Este documento incluye una bajada de impuestos que rechaza el Gobierno. Pero al Ejecutivo también le están advirtiendo desde dentro, Banco de España, y desde fuera, Comisión Europea, que revise las ayudas indiscriminadas que está concediendo porque no están generando los efectos deseados.