LA RAZÓN DE... Alberto Núñez Feijóo: «El PP es el baluarte de España contra todos los extremismos»

El presidente del PP defiende una política «moderada y centrada» y advierte de que existe un «hartazgo sereno y razonable» del que «no hay vuelta atrás»

Representa la «alternativa moderada y centrada» desde la que quiere implementar «políticas razonables» para la que denominó como «la España razonable». El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, fijó en «LA RAZÓN DE...» la hoja de ruta de sus políticas las que dan respuesta al «hartazgo» que sienten los ciudadanos. Aseguró que el pasado 19-J, en el que Juanma Moreno logró alzarse con la mayoría absoluta, constataron que «esa España guiada por la razón está despierta, activa y planteándose un nuevo capítulo de la historia» de nuestra nación. Ese día, «triunfó el pueblo andaluz» y, sobre todo, «se impuso la serenidad y la moderación frente al caos y a la agitación alimentada por diversos signos políticos». Aunque dijo que los comicios no se pueden extrapolar como tal, «esos sentimientos», sí pueden hacerlo.

El líder del PP apuntó que estamos en un momento en el que proliferan los «síntomas» de agotamiento de la ciudadanía, y resaltó que «ya todo el mundo sabe» que el Gobierno de Pedro Sánchez apuesta por «resistir como la única motivación del tripartito que gobierna», donde «no hay política, sino publicidad»; «no hay un plan, sino parches ocasionales» con los que, dijo, «se busca un impacto propagandístico»... Aclaró que él no tiene nada en contra del márketing –porque hace su trabajo– pero que, el problema del Ejecutivo es que «sus estrategias no resisten un minuto si no hay un producto detrás». El «gran problema de España» está en eso, con el «agravante de que las carencias del Gobierno están quedando al descubierto en el peor momento posible», advirtió.

Feijóo volvió a insistir en que la situación económica de España es «peor que la del resto de Europa» porque no se han adoptado las medidas adecuadas y lo están pagando todos los ciudadanos, y en esto, «el responsable no es Putin, sino el Gobierno». «Cada día es más costoso vivir», apuntó.

Comparó al Gobierno como un «pésimo estudiante» que no ha hecho los deberes al que «están cargando con su falta de responsabilidad» todos los españoles. Feijóo también comparó la gestión de Sánchez con la de un empresario porque «si hubiera gestionado una empresa en lugar de una nación como España, la situación sería ahora de quiebra y las familias estarían poco menos que embargadas». Y es que en una empresa se habrían adoptado «medidas quirúrgicas» para paliar la situación, afirmó.

Feijóo tildó de «efectista» el Real Decreto aprobado el pasado sábado lo que viene a confirmar que «el presentado hace 60 días, fracasó». Por ello, insistió en su política de mano tendida, después de que le remitiera al Ejecutivo su Plan Económico: «Qué fácil hubiera sido acordar un plan de choque entre Gobierno y PP, que hubiera generado estabilidad», afirmó, al tiempo que volvió a pedir al Ejecutivo que se lea el Plan que le remitió «y renuncie a vivir mejor cuando los ciudadanos lo están pasando peor». Asimismo, criticó que haya «ignorado sus propuestas» adoptando solo dos de las que le ofreció y que «no serán suficientes por sí solas».

El líder del PP advirtió de que se «siguen dejando fuera a las clases medias que son las que más poder adquisitivo han perdido», al tiempo que pidió medidas de apoyo para las clases medias y bajas compensadas con una reducción del gasto público improductivo, «no con déficit», porque «mientras el Gobierno no dé ejemplo ajustándose el cinturón, mientras no emprenda reformas y no meta el acelerador en los fondos europeos, se seguirán dando palos de ciego».

El líder de los populares también afeó «las prisas» con las que unos ministros intentan anticiparse a otros. «Es inaceptable no ser capaces de saber en qué están de acuerdo los miembros del Consejo de Ministros, salvo en el deseo de resistir a toda costa o resistir a costa del país».

Alberto Núñez Feijóo consideró que todo ello «son las políticas que se han castigado en Andalucía» y, como reacción, desveló cómo el Gobierno ha simulado una «gran reacción» en la que no acierta ni en fondo ni en forma. «Lo que España necesita es un gobierno que actúe constantemente, no de forma extraordinaria»; «un gobierno que actúe en base a los problemas de la gente, no en función de los resultados electorales», apuntando ese como el «primer fallo» cometido. Por ello, insistió en pedir al Gobierno que renuncie a la recaudación más alta y devuelva a los españoles los tributos que están recaudando por encima de lo previsto, ajuste el IRPF para las rentas medias y bajas, que renuncie al impuesto de hidrocarburos temporalmente y «renuncie a tener el Gobierno más caro de la historia», tres peticiones para las que se mostró «escéptico» de que se lleven a cabo.

“Descomposición” institucional

Además de la «descomposición económica» se refirió a la «descomposición institucional» donde, dijo, «asistimos a la paradoja de que el presidente carece de poder sobre una parte de su Gobierno mientras intenta controlar con malas artes organismos del Estado que deben tener un funcionamiento independiente», en referencia a la reforma del CGPJ, al CNI, a la Fiscalía General del Estado, al CIS y al INE. «No ejerce sus potestades donde tiene que ejercerlas, pero se inmiscuye cuando debería respetar la autonomía institucional», criticó, al tiempo que lo tildó como la «mejor demostración de debilidad» del Ejecutivo, la que, además lleva a debilitar al «Estado en su conjunto». Por ello, sentenció el líder del PP, cómo, la estrategia del Gobierno busca hacerse con todos esos organismos practicando una nueva versión de «el Estado soy yo».

Feijóo también cargó contra la política exterior del Gobierno en la que «nadie se había atrevido a tanto y en tan poco tiempo». «La política exterior trasciende a un gobierno, es política de Estado. No se puede cambiar a golpe de no sé qué intereses de un gobierno». El líder del PP comparó al Ejecutivo como las fichas de dominó, «que se desmorona por días» y van cayendo una tras otra. También avisó de que «el Estado es un patrimonio de todos» y no es aceptable al deterioro al que lo está sometiendo, sin respetar la división de poderes.

“Hartazgo” sin vuelta atrás

Por último, el líder del PP recordó al movimiento «indignado», el carácter ególatra de los que pasaron del mero activismo a la asunción de responsabilidades. No quiso analizar el fenómeno y sus consecuencias, pero sí constató que, ahora, existe un «hartazgo razonable y sereno» del que dijo no hay «vuelta atrás, que no busca impugnar la democracia representativa sino apoyarse en ella. Una indignación sin «partidos mesiánicos», que descansa en el pragmatismo, donde considera la política como el «arte de lo posible». Defendió que el PP tiene «la responsabilidad de dar respuestas a este hartazgo».

Por ello, Feijóo llamó a «desoír los cantos de sirena que quieren que se responda al radicalismo con radicalismo, al insulto con insulto y al independentismo con el centralismo y aseguró que el PP es el principal baluarte que tiene España contra las posiciones extremas». Aseguró que el dilema en la España de hoy, más que entre la derecha y la izquierda está entre las posiciones razonables y las que se conforman con resistir, «siendo rehenes de quienes les cobran caro el rescate».

Núñez Feijóo estuvo arropado en este acto por altos cargos del Partido Popular como José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid; Cuca Gamarra, secretaria general y portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso; Enrique López, consejero de presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid; Elías Bendodo, coordinador general del PP y consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior y portavoz de la Junta de Andalucía, así como los presidentes de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, además de numerosos diputados, senadores y alcaldes populares.

Tras la conferencia de Feijóo, en la que analizó los principales temas de la actualidad política y económica española, el líder del PP ha sido entrevistado por Santiago González, Julián Cabrera, Ángela Vera y Carmen Morodo.