Los tristes lloriqueos de Teresa Campos

Desolada, abrumada, dolida, hecha polvo, faltan palabras para definir el estado mental de la Campos ante los indiscriminados ataques que le están cayendo encima desde “Sálvame”

Desolada, abrumada, dolida, hecha polvo, faltan palabras para definir el estado mental de María Teresa Campos ante los indiscriminados ataques que le están cayendo encima desde “Sálvame”. Una de sus amigas asegura que “tiene las lágrimas a flor de piel, no quiere ver ese programa, pero se entera de todo lo que dicen de ella por distintos conductos. No suponía que se iba a llegar a estos extremos. Se siente desolada”.

Sus hijas la arropan totalmente, y la menor, Carmen Borrego, intenta esconder la realidad con un “mi madre se encuentra perfectamente”... Nadie la cree. Amor de hija. Lo malo es que fue ella la que desató la caja de los truenos al hablar en una revista sobre la familia de Antonio David Flores. Ese fue el germen de lo que vino después.

A la Campos, que no acaba de creerse que va a cumplir 80 años, le cuesta aceptar que su carrera televisiva está finiquitada, que nunca podrá repetir éxitos del pasado. Su entorno le recomienda que se tome la vida con más calma, que no se desespere ante la adversidad profesional... y sentimental.

Pero también es verdad que Jorge Javier Vázquez está siendo demasiado cruel en sus ataques contra una de las personas que más le ayudó en sus inicios en la pequeña pantalla. Si Teresa se pasó en el “Deluxe”, algo que ella considera como “una broma”, sin reconocer que de mal gusto, Jorge debería demostrar más dignidad enterrando el hacha de guerra, porque no merece la pena ensañarse como lo hace con quien fue su amiga.