Rocío Carrasco, al ver a su hija tras la muerte de la Jurado: “Esa niña parecía que no tenía nada de mí”

El séptimo capítulo de “Rocío. Contar la verdad para seguir viva” se centra en la muerte de Rocío Jurado

Rocío Carrasco en el séptimo capítulo de "Rocío. Contar la verdad para seguir viva"
Rocío Carrasco en el séptimo capítulo de "Rocío. Contar la verdad para seguir viva"Telecinco

Este nuevo capítulo de “Rocío. Contar la verdad para seguir viva” ha comenzado con una llamada telefónica de su protagonista a Carlota Corredera, la presentadora, en la que ha anunciado su intención de acudir a plató el próximo miércoles para comentarlo en directo: “Es el momento de parar para aclarar cosas”.

El proyector esta noche se enciende y las imágenes de remontan al año 2003, un etapa complicada en la que Fidel Albica, su pareja, estaba en boca de todos en una campaña de desprestigio que inició su ex pareja en televisión: “Me da asco que la gente tenga esa facilidad para vomitar cosas que son humillantes y lo que quieren es dejar en mal lugar a alguien que no les ha hecho nada nunca. No es un interesado, lo doy todo y se metió en una historia en la que salió y sale perjudicado. Entró en la relación con el corazón en las manos y me lo dio entero”.

ROCIO CARRASCO Y SU NOVIO FIDEL ALBIAC PASEANDO POR LAS CALLES DE SEVILLA
CR / © KORPA
01/01/2001
SEVILLA *** Local Caption *** ROCIO CARRASCO AND FIDE ALBIAC IN SEVILLA
ROCIO CARRASCO Y SU NOVIO FIDEL ALBIAC PASEANDO POR LAS CALLES DE SEVILLA CR / © KORPA 01/01/2001 SEVILLA *** Local Caption *** ROCIO CARRASCO AND FIDE ALBIAC IN SEVILLACR© Korpa

Rocío Carrasco trata también el convenio regulador al que llegó con Antonio David por sus hijos en ese mismo año, firmado el 18 de julio de 2003: “Quiero dejar claro que hay un momento de flaqueza en el que me planteo darle a los niños, no seguir luchando por eso. Vivía en un estado de pánico y alerta que lo pensé, pero no hagas más daño. Me duró horas. Yo siempre me he encargado de que esos niños quisieran estar con su padre y no he hablado mal de él...”. Posteriormente ambos llegan a un acuerdo por el que cada uno de ellos tiene a sus hijos, Rocío y David, cada 15 días: “llegamos a la conclusión de que tal vez así todo el machaque pararía”.

Para mentir lo que tienes que tener es buena memoria, se contradice él mismo”, asegura Carrasco tras escuchar las múltiples declaraciones televisivas de su ex pareja con respecto a la custodia de sus hijos. Días después de firmar tal convenio, Antonio David desvela varios puntos en la revista Sorpresa de la mano de Lydia Lozano. “A los niños no los ha querido tener, los ha querido pedir”, asegura la hija de Rocío Jurado.

Convenio regulador firmado el 18 de julio de 2003 por parte de Rocío Carrasco y Antonio David Flores
Convenio regulador firmado el 18 de julio de 2003 por parte de Rocío Carrasco y Antonio David FloresTelecinco

“Creí que les hacía un bien a ellos firmándolo y me arrepiento porque lo que he conseguido ha sido ofrecerle y ponerle en bandeja más tiempo para que consiguiera lo que hoy ha conseguido. Quiero creer que obré pensando en que era lo mejor para ellos. Mis hijos querían estar con su padre y yo no iba a privarles de verlo, los niños no son consientes del daño emocional que se les está causando. No podía hacer otra cosa, solo ponerlo en manos de la justicia”, relata con pesar.

Mi vínculo con los dos es fortísimo hasta que mi madre fallece”, es tras esta dura declaración cuando comienza el relato de la enfermedad, en agosto de 2004, el cáncer de páncreas que acabó con la vida de “la más grande”. “Yo me acuerdo que el médico me dijo lo que era, le pregunté que eso qué significaba, y él me afirmó que a un 80% no iba a sobrevivir. Sentí mucho miedo”, confiesa Carrasco tras revivir el duro momento.

Además, en las imágenes inéditas emitidas en plató, Rocío Carrasco asegura no tener relación con sus hermanos por culpa de Antonio David, ya que estos mantienen relación con su ex marido. Tampoco con Ortega Cano, por quien ya no siente afecto.

Algo se me fue contigo, parte II

La segunda parte de este séptimo capítulo comienza con el anuncio público del cáncer de páncreas contra el que se encontraba luchando Rocío Jurado. “Me sentí orgullosa de ella, hizo un ejercicio de fortaleza aunque por dentro se estuviera muriendo. Creo que eso le podía dar esperanza a mucha gente que la viera. Ella se armó de valor”, confiesa, “sé que mi madre terminó la rueda de prensa y se fue con su vecina y abogada a hacer algunas gestiones”, refiriéndose al testamento.

Rocío Jurado, víctima de un cáncer de páncreas
Rocío Jurado, víctima de un cáncer de páncreas

Rocío Carrasco recuerda el paso de su madre por Houston, en la clínica Anderson, donde se sometió a una quimioterapia, y la última vez que se subió a un escenario. “Ella tenía muchas ganas de vivir, era una luchadora nata”, recuerda entre lágrimas.

Otro de los momentos más duros que relata la hija de “la más grande” fue cuando viajó de urgencia a Houston porque Rocío Jurado fue intubada e ingresada en la UVI. Es entonces cuando recibe una llamada de su abogado, Saavedra, que su ex pareja pide una modificación de las medidas del convenio privado que firmaron anteriormente. “Esta persona aprovecha este momento de mi vida para que se hiciera público, para volver a intentar asegurarse el futuro”, asegura refiriéndose a la herencia que podrían recibir los nietos de la cantante.

Rocío Jurado, meses antes de morir.
Rocío Jurado, meses antes de morir.

Pero sin duda la muerte de su madre es el relato más doloroso de este séptimo capítulo ‘Algo se me fue contigo’. “Todo el mundo lloraba a la artista, yo a mi madre. Ella estaba orgullosa de mi y yo lo sé perfectamente porque hay cosas que solo ella y yo sabemos, y con eso me basta”, relata en un mar de lágrimas. “El entierro fue tremendo, yo fui consciente de que se quedaba ahí. Volví a mi casa de Madrid y llamé a Saavedra para pedir que trajesen a mis hijos, que hacía cuatro meses que no los veía. David no paraba de darme besos y me decía ‘Mamá, no llores’. Rocío, nada más llegar se sentó en las escaleras, me miró y me dijo ‘Mamá, ¿ahora qué va a pasar con las casa de Miami?’”, confiesa, “en ese momento yo supe que todo había cambiado y que esa semilla del mal que habían implantado en ella, había terminado germinando y estaba floreciendo”, continúa. “A mi se me vino el mundo encima, me di cuenta que había un antes y un después en esa niña que había parido yo y que parecía que no tenía nada de mi”, concluye Rocío Carrasco en este último programa.