¿Quién puede ganar el premio Nobel de la Paz 2020?

Greta Thunberg y la OMS lideran los rankings en las casas de apuestas, pero esta es nuestra quiniela de los favoritos para recibir el próximo premio Nobel de la Paz

En las casas de apuestas los nombres que más fuerte suenan son la activista medioambiental sueca Greta Thunberg y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo y a pesar de ser dos de los grandes problemas a los que se enfrenta la humanidad (el clima y las pandemias), no serían candidaturas sólidas a semejante galardón según los puristas de los premio Nobel de la Paz.

Así, esta es nuestra quiniela de los otros favoritos para recibir el próximo premio Nobel de la Paz.

Los activistas hongkoneses

Los jóvenes a favor de la democracia en Hong Kong ven cómo cada año empeoran sus condiciones y libertades. Además, desde la imposición de la polémica Ley de Seguridad Nacional china, muchos de los activistas y miembros de los partidos prodemócraticos han tenido que abandonar Hong Kong o han sido detenidos. La represión va en aumento y las autoridades cuentan cada vez con más herramientas a su favor. Contra las cuerdas ante el férreo control de China a la ex colonia, el Premio sería un reconocimiento y un catalizador.

Entre las caras más conocidas del movimiento estarían Joshua Wong, Lee Cheuk-yan, James To, Nathan Law y Agnes Chow.

Alexei Navalni y su lucha contra la corrupción

El opositor ruso Alexei Navalni es el fundador de una importante Fundación contra la corrupción en Rusia que ha puesto en jaque a oligarcas rusos y ha destapado cifras y escándalos del modus operandi de la clase política rusa. Navalni no sólo se atreve a retar al presidente Vladimir Putin también a los políticos locales respaldados por el Kremlin. Recientemente ha estado en todos los focos por haber sido envenenado en Siberia. Navalni estuvo en coma al haber estado en contacto con el peligroso y mortal agente nervioso Novichok. Gracias a los médicos alemanes del Hospital La Charité, la vida de Navalni ya no corre peligro, pero aún tiene secuelas.

Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas

La profesión periodística está cada vez más denostada. Además, los reporteros desde Malta hasta México, pasando por Irak, Siria o Turquía, se juegan la vida al informar sobre la corrupción, las mafias, el crimen organizado, el narco...

Fundada en 1985, en Reporteros Sin Fronteras (RSF) se trabaja diariamente por la libertad de prensa, “porque encarcelar a un periodista es eliminar a un testigo esencial y amenazar el derecho de todos a la información”. Lo cierto es que los objetivos de esta organización son más necesarios que nunca. En RSF luchan contra la censura, dan apoyo y protección a periodistas y vigilan en todas partes del mundo, sacando los colores a mandatarios y pseudodictadores del panorama internacional. Desde RSF recuerdan que este año se ha asesinado a 22 periodistas y hay 242 encarcelados.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) es una organización independiente sin ánimo de lucro que promueve la libertad de prensa en todo el mundo. Defienden el derecho de los periodistas a informar las noticias de forma segura y sin temor a represalias y protegen a los reporteros en todo el mundo.

Alaa Salah y la revolución sudanesa

La activista Alaa Salah se convirtió en la cara y voz de la revolución sudanesa de 2019. Gracias a Salah y a las miles de personas que se manifestaron contra el régimen autocrático, lograron derrocar al dictador Omar al Bachir. El sátrapa sudanés había estado al frente del país africano durante treinta años. Desde 2009, además pesaba sobre él una condena internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad.

Un año después, el país está en plena transición política y se enfrenta a importantes retos.

Este año, el Comité Noruego se enfrenta a 318 candidaturas (211 personas y 107 organizaciones). Se trata de la cuarta lista más larga de la historia.

Entre las candidaturas también se encuentra el nombre la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, el movimiento ‘Black Lives Matter’, la activista afgana Fawzia Koofi, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la OTAN.