El antes y el después de la tragedia de Surfside

Un mes después, las autoridades de Miami han dado por concluidas las labores de búsqueda de cuerpos entre los escombros de la edificación que se derrumbó y dejó casi 100 fallecidos

El antes y el después del edificio de Surfside, en Florida.
El antes y el después del edificio de Surfside, en Florida.La Razón (Custom Credit)

Suele decirse que la noche del 23 al 24 de junio es la más corta en el hemisferio norte. Lo cierto es que, esa noche, se transformó en la más larga de los vecinos de Surfside, en Florida. En la madrugada del 24 de junio, los servicios de emergencia del lugar recibieron una de las múltiples llamadas de emergencia que recibirían en aquel entones. Un edificio de 13 pisos y 136 apartamentos se había venido abajo por el hundimiento de la torre sur del complejo Champlain, en primera línea de playa de Miami Beach.

Un mes después, las autoridades de Miami han dado por concluidas las labores de búsqueda de cuerpos entre los escombros del edificio de condominios de Surfside. Más de 14.000 toneladas se habían desplomado, y con ellas, los integrantes de aquellas viviendas. En total, se han reportado casi 100 fallecidos -al menos 97, que se sepan a día de hoy-, y todavía una persona anda desaparecida.

Los rescatistas tuvieron que remover roca a roca de aquellos escombros para encontrarlos durante un mes entero, hasta hoy. Cada día, se notificaban más muertes de este terrible suceso, con decenas de desaparecidos que algunos, por suerte, habían sobrevivido, pero otros, sin embargo, murieron en lo sucedido.

Un edificio de 13 pisos y 136 apartamentos se había venido abajo por el hundimiento de la torre sur del complejo Champlain. REUTERS FOTO: Marco Bello REUTERS

Era el tercer día cuando las posibles causas del colapso en Miami Beach empezaban a salir a la luz. La comunidad de vecinos del edificio, con 40 años de antigüedad, tenía un informe de 2018 que alertaba de daños estructurales, tales como “grietas y daños en las columnas, vigas y paredes del estacionamiento”. También decía que la a impermeabilización que se encontraba debajo de la plataforma de la piscina y la entrada debía ser “reemplazada”. El pasado mes de abril, incluso, los dueños de los apartamentos recibieron una carta que les informaban de las “urgentes” reformas que tenían que tener el edificio, de en torno a 100.000 dólares por apartamento. El total de las obras podría superar las diez millones de dólares.

Todo el mundo se compadeció con las víctimas y familiares. Presidentes y mandatarios de los países mandaron su fuerza y apoyo. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, visitó el lugar una semana después de la tragedia, y se puso a disposición de las familias y allegados, así como de las instituciones de Florida. Para aquella fecha, la cifra de fallecidos rozaba la veintena.

Los equipos de rescate trabajaron incansablemente, incluso cuando el humo y el calor de un incendio dentro de la parte de pie del edificio obstaculizaron sus esfuerzos. Persistieron cuando las temperaturas subieron a los 90 grados superiores bajo el sol abrasador, algunos trabajando hasta que necesitaron intravenosas para reponer los líquidos. Continuaron cuando la tormenta tropical Elsa pasó cerca y arrojó lluvias torrenciales. Dejaron la pila solo cuando se desarrolló un rayo. Todo para encontrar el mejor final posible.

El futuro del terreno

Ya no queda nada del edificio. Ahora solo es un solar donde hasta hace poco había una montaña de escombros de un edificio residencial cuya mitad colapsó y la otra fue derrumbada. Las víctimas y familiares recibirán inicialmente 150 millones de dólares en compensación por la tragedia.

Fotografía divulgada por el senador Jason Pizzo en sus redes donde se muestra el solar donde hasta hace poco había una montaña de escombros de un edificio residencial cuya mitad colapsó y la otra fue derrumbada en la ciudad de Surfside, Florida. EFE FOTO: Senador Jason Pizzo EFE

Ahora, todavía no se conoce qué va a pasar con el terreno. Si se volviera a reconstruir el edificio, algo que es preferido por gran parte de los antiguos propietarios, alrededor de 100 millones de dólares tendrían que ser destinados a la construcción. Otros, por su parte, prefieren que se haga un monumento en honor a las víctimas del derrumbe. Ninguna de las dos opciones está descartada, y serán las autoridades los que decidan el destino final.

Este espantoso acontecimiento se una a la lista de los peores derrumbes de edificios causados por la mala construcción de los mismos. El derrumbe de varios pasillos de un hotel en Kansas City en 1981 acabó con la vida de 114 personas, que asistían a un baile. Y el techo de un cine de Washington D.C. se desplomó en 1922 y mató a 98 individuos, aunque este último ocurrió días después de una gran tormenta de nieve que dañó la edificación.

El alcalde de la pequeña localidad de Miami-Dade, Charles Burkett, comparaba este suceso con el 11 de septiembre de 2001, cuando una serie de atentados terroristas hundieron las Torres Gemelas en el país norteamericano y acabaron con la vida de casi 3.000 personas, según recuentos oficiales. Lo que sí es cierto, es que será un episodio negro que marcará la historia de esta pequeña localidad de 6.000 habitantes y de toda la población de Estados Unidos.