Reino Unido

Biden, Macron o Trudeau asistirán al funeral de Isabel II y Trump se queda fuera con Putin

El presidente de Estados Unidos ha confirmado su asistencia a pesar de que sus antecesores no fueron al entierro de Jorge VI ni de Churchill. Tampoco estará el líder ruso y Xi y Modi están en duda

La Guardia del Rey a la llegada de Carlos III hoy a Westminster Hall donde el rey ha recibido las condolencias de los representantes de la Cámara de los Comunes y de los Lores
La Guardia del Rey a la llegada de Carlos III hoy a Westminster Hall donde el rey ha recibido las condolencias de los representantes de la Cámara de los Comunes y de los LoresBen StansallAgencia AP

El Palacio de Buckingham ha empezado a recibir las confirmaciones de líderes internacionales y de las casas reales extranjeras que asistirán al funeral de Isabel II. En la Abadía de Westminster se calcula que habrá espacio para unas 2.000 personas, un representante por delegación al que se podrá unir una pareja. Algunos se quedarán fuera. ¿Quién asistirá y quién no, al funeral de Isabel II, la reina más longeva de Reino Unido y el símbolo de una época gloriosa que está en vías de desaparición?

Dicen que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sorprendió a su equipo de protocolo de la Casa Blanca cuando comentó a los periodistas que planeaba viajar a Londres este viernes para asistir al funeral de la reina Isabel II. Los presidentes estadounidenses no asistieron a los dos últimos funerales de Estado de Reino Unido, el de Winston Churchill en 1965 y el del padre de Isabel II, Jorge VI en 1952.

Quién no parece que vaya a asistir es el ex presidente norteamericano, Donald Trump. En Estados Unidos han preguntado si el Palacio de Buckingham ha cursado o no una invitación al magnate estadounidense, pero fuentes británicas han descartado que en la delegación de Estados Unidos pueda haber espacio para los antecesores de Joe Biden, en general, sin querer citar al polémico Donald Trump. Podría acudir a título privado como hizo el expresidente estadounidense, Dwight Eisenhower, en el funeral de Churchill, pero da la sensación de que no sería muy bien bienvenido.

El rey Felipe VI junto a la reina Letizia ya han confirmado su asistencia junto con la de otras casas reales europeas. El emperador de Japón, Naruhito, también participará en los actos a pesar de que supone casi 24 horas de viaje.

De los 53 países de la Commonwealth se espera que asistan todos al funeral en la Abadía de Westminster incluida, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, que tiene su viaje más largo, y su homólogo australiano, Anthony Albanese. Carlos III tiene un gran interés por estrechar lazos con los países de esta mancomunidad de naciones para alejar el espectro de las repúblicas que recorre sobre todo el caribe. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, también estará en Londres para rendir homenaje a la reina Isabel II.

De Europa, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, confirmó hoy su participación. También lo hará la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, a pesar del reciente divorcio de la UE. Von der Leyen tuvo unas emotivas palabras de reconocimiento del papel de la monarca inglesa a la que describió como una “leyenda”. El presidente francés, Emmanuel Macron, estará también entre los jefes de Estado invitados igual que Erdogan, el líder turco, que se espera que esté en la capital. Quién también ha confirmado es el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, a pesar de encontrarse en plena campaña para la reelección el próximo 2 de octubre.

Entre los dudosos, está el primer ministro de India, el nacionalista Narendra Modi a pesar (o quizás por) de los vínculos históricos entre las dos naciones durante etapa colonial británica. Tampoco ha confirmado si asistencia el presidente Xi Jinping quien el próximo 16 de octubre espera coronarse para un tercer mandato.

En medio de las tensiones por la guerra de Ucrania, el presidente ruso, Vladimir Putin, no asistirá al entierro a pesar de haber expresado su tristeza por el fallecimiento de la reina y haber sido uno de los primeros líderes en felicitar a Carlos III. Reino Unido es uno de los países occidentales que más armas ha enviado a Ucrania para hacer frente a los invasores y la reina Isabel II expresó a su entorno su tristeza por lo que estaba sucediendo en el país europeo. Las divergencias entre Occidente y Rusia parecen ahora superar a los de la Guerra Fría porque para los funerales de Churchill en la Catedral de San Pablo, la Unión Soviética envió a su viceprimer ministro como representación.

Al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, se le ha cursado invitación pero no se espera que asista. No ha salido del país desde que las tropas rusas invadieran el país el 23 de febrero de 2022. Al conocerse el fallecimiento de Isabel II, el presidente ucraniano reconoció que era una “pérdida irreparable”.

Concienciación con el medio ambiente

De sobras es conocida la labor del actual rey Carlos III en la concienciación con el medio ambiente y la economía verde. Buckingham habría pedido a los jefes de Estado y de Gobierno -según publica Politico- que acudan al funeral en vuelos comerciales y que evitasen los helicópteros o los automóviles privados para reducir la huella de carbono de una ceremonia de pompa y boato que va a ser televisada para todo el mundo.

El sábado se espera que empiecen a llegar las delegaciones internacionales para asistir al funeral de Estado y Londres se convertirá durante 72 horas en el centro del poder mundial. El sábado por la noche el rey y la reina consorte recibirán a los representantes de las casas reales extranjeras. La víspera del entierro, el Palacio de Buckingham dará una recepción para los líderes extranjeros.

Para el rey Carlos III y la también recién llegada primer ministra, Liz Truss, será una oportunidad para conectar con los líderes internacionales y poner a Reino Unido en el centro de la escena global. No obstante, el Ministerio de Exteriores ha avanzado que no se producirán reuniones bilaterales debido a la presión sobre los equipos de seguridad.

La última gran reunión de líderes mundiales para despedir a un estadista internacional fue en Sudáfrica con el fallecimiento de Nelson Mandela en diciembre de 2013.