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El jefe de Wagner alerta de una implosión rusa: "Si la compañía se repliega de Bajmut se desmoronará todo el frente"

Yevgueni Prigozhin asegura que sus hombres siguen sin recibir la munición prometida por el Ministerio de Defensa ruso

A pesar de que las tropas rusas controlan ya el flanco norte, sur y este de Bajmut, los signos de divisiones entre varias facciones de sus fuerzas se muestran más evidentes. El jefe de la compañía rusa de mercenarios Wagner, el empresario Yevgueni Prigozhin, denunció este lunes que sus hombres siguen sin recibir la munición prometida por el ministerio de Defensa de Rusia.

«En lo que se refiere a la munición: el 22 de febrero por la tarde se firmaron los documentos, el 23 de febrero fueron impartidas las órdenes de envío pero hasta hoy no se ha enviado gran parte de la munición», afirmó Prigozhin en la red Telegram, e indicó que está intentando averiguar la causa de esta dilación, si se trata de «simple burocracia o de traición».

El jefe del polémico Grupo Wagner advirtió en un vídeo de que si sus efectivos se repliegan de Bajmut, ciudad en el este de Ucrania, «se desmoronará todo el frente». Subrayó que la implosión puede llegar «hasta las fronteras de Rusia y, quizás, más allá y agregó que los Wagner «atraen a todo el Ejército ucraniano y no le permite reforzar en otros sectores del frente».

De hecho, las tropas ucranianas han tenido que enviar refuerzos varias veces a la ciudad que se ha convertido en el símbolo de la resistencia ucraniana frente a las oleadas de reclutas rusos. Wagner ha completado sus efectivos con expresos que alistó el año pasado en Rusia. «Avanzamos y los demás (los militares) se ven obligados a seguirnos para no quedar retratados», también dijo Prigozhin, un oligarca, considerado próximo al presidente ruso, Vladimir Putin, quien desafía públicamente a los principales generales rusos y al Ministerio de Defensa de su país.

Fuentes del Ejército ruso, citadas por medios locales, afirman que Wagner solía disfrutar de suministros ilimitados, lo que en parte le permitía obtener mejores resultados que las tropas regulares. Prigozhin comenzó a quejarse de la falta de municiones y se le prohibió el reclutamiento en las prisiones rusas después de que su organización comenzara a recibir el mismo apoyo logístico que el resto de las fuerzas rusas, según su versión.

PARA SABER MÁS

Mientras que antes Rusia usaba artillería y otras municiones casi sin límites, ahora se ve obligada a racionalizar el armamento mientras intenta reorientar su economía hacia el modo militar y utiliza existencias de equipamientos cada vez más viejos. Aun así, todavía disfruta de superioridad numérica cuando se trata de armas y número de soldados cerca de Bajmut, que ha sido el foco de la ofensiva rusa durante los últimos meses, ya que busca demostrar que aún puede obtener ganancias en Ucrania.

Prigozhin aseguró el pasado viernes que sus mercenarios tienen «prácticamente rodeada» la ciudad de Bajmut. «Solo queda una carretera», declaró el jefe de Wagner en un mensaje dirigido al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. Pero las tropas ucranianas a pesar de estar rodeadas han plantado cara a los invasores este fin de semana.

El Ejército ucraniano ha explotado dos puentes para dificultar el avance ruso aunque Kyiv asegura que la ciudad sigue recibiendo municiones y que los heridos aún pueden ser evacuados. Zelenski, avanzó que sus fuerzas defenderán Bajmut «mientras sea razonable», por lo que no se descarta que las tropas ucranianas abandonen la ciudad, donde permanecen unos 4.500 de los 70.000 habitantes que tenía antes del estallido de conflicto.

De hecho, algunas de las unidades ucranianas más conocidas han estado abandonando el municipio en los últimos días, ya que los soldados informaron de un deterioro de la situación. Aun así, los principales generales ucranianos Valerii Zaluzhnyi y Oleksandr Syrskyi dijeron hoy que la ciudad debe seguir siendo defendida. «Nuestros defensores infligieron pérdidas significativas al enemigo, destruyeron una gran cantidad de equipos, forzaron a las mejores unidades de asalto de Wagner a la batalla y redujeron el potencial ofensivo del enemigo», aseguró Syrskyi tras la visita a las tropas ucranianas en la ciudad sitiada.

Según los analistas militares, la razón puede ser que las tropas ucranianas todavía sean capaces de infligir grandes pérdidas a las fuerzas rusas, lo que puede ayudar a debilitar la ofensiva rusa lo suficiente como para que la esperada contraofensiva ucraniana tenga éxito. Se trazan paralelos con lo que sucedió en la primavera cuando las fuerzas rusas se vieron debilitadas por la defensa ucraniana de Lysychansk y Severodonetsk, lo que allanó el camino para los avances ucranianos en Jersón y Járkiv después del verano.

Por ahora, Ucrania ha estado esperando las armas pesadas de Occidente. Su ministro de Defensa, Oleksiy Reznikov, afirma que su Ejército solo tiene el 20% de la cantidad de proyectiles de artillería que necesita. Esto significa que gran parte de combates se produce en los niveles de infantería con pequeños grupos de soldados.