Cinco consejos para mantener las cremas y los productos de maquillaje tan higiénicos como tus manos

Sí chicas, es necesario.

Kelly Sikkema @kellysikkema para Unsplash
Kelly Sikkema @kellysikkema para UnsplashUnsplash

Durante estas últimas semanas, con motivo de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, hemos conocido la importancia de una buena limpieza y desinfección. Tanto de manos, clave para evitar el contagio, como de los lugares que compartimos con otras personas, como bien podría ser la escalera de nuestro bloque de pisos, o la ropa con la que salimos al trabajo y a comprar. Aspectos que antes quizás no considerábamos importante y que ahora hemos aprendido a incluir en nuestra rutina. Pero, ¿qué hay de los productos de maquillaje o las cremas? Aunque posiblemente los pasemos por alto, en ellos también encontramos multitud de bacterias que pueden ser realmente dañinas. De ahí la importancia de que, al igual que los nombrados con anterioridad, estos productos también se deban mantener higiénicos.

Aquí algunas pautas que serán de gran ayuda para empezar a tomarte esta limpieza en serio (palabra de experto).

Las brochas: cómo y cuando limpiarlas

Ya lo nombramos como parte clave a la hora de hablar de organización de nuestros maquillajes, y es que este aspecto resulta fundamental. Es esencial para tener una buena higiene facial lavar rutinariamente las brochas. “Recomendados lavar bien las brochas una vez a la semana, como mínimo. La limpieza frecuente no solo evita la acumulación de bacterias (lo que conduce a brotes), también prolongará la vida útil de tus brochas, a la vez que mantiene el maquillaje en perfecto estado e incluso mejora la aplicación”, explica Raquel González, directora de educación de Perricone MD.

A día de hoy hay multitud de limpiadores creados específicamente para ello, sin embargo Bella Hurtado, de Aromatherapy Associate recuerda que puedes utilizar “el limpiador de tu rostro o el propio jabón de manos". Una opción más económica y al alcance de todos.

Zador (disponible en Pure Night Lab)
Zador (disponible en Pure Night Lab)Zador
El maquillaje: ¿cuánto dura?

Todos los productos tienen una fecha recomendada de caducidad en la parte posterior o inferior, que señala el tiempo en el que está en condiciones de uso tras su primera apertura. “En cuanto abrimos un producto y entra el aire por primera vez, empieza su período de descomposición”, comenta Diana Suárez, directora técnica de RevitaLash Cosmetics, quien señala las fechas fundamentales a tener en cuenta como guía: la máscara de pestañas dura de 3 a 6 meses, los productos de polvo compacto, unos 24 meses, lápices de ojos entre 6 y 12 meses, los labiales hasta 36 meses.

En cuanto a las cremas, Hurtado explica que "un síntoma de que una crema puede estar pasada, es el olor extraño, o un cambio en la textura, habiéndose separado en fases el producto, dejando por un lado las bases acuosas y por otra las lipídicas”. Si te pasa eso, es hora de desprenderte de ella.

Importante: almacenamiento correcto

Después de aplicar maquillaje o los productos de skincare, hay que asegurase siempre de cerrar frascos y recipientes. Porque no, no siempre lo hacemos correctamente.

También es mejor almacenarlo, ya que las bacterias a menudo crecen en ambientes más cálidos. Igual de importante será también limpiar los frascos a menudo; no hay que volverse locos y limpiarlos con cada uso, pero cuanto más higiénica esté su superficie, menor riesgo habrá.

Manu Camargo @manucmg para Unsplash
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Evitar la contaminación del producto

Algo muy común es utilizar el dedo para coger una dosis de crema, apoyar un dosificador sobre la yema, o tocar con la pipeta de un suero la piel del rostro. “Son gestos que debemos evitar, por varios motivos: el primero, porque al tocar una superficie, ciertos gérmenes se puede adherir a la pipeta, por ejemplo, contaminando el producto, de modo que cada vez que lo utilicemos estemos reaplicando posibles fuentes víricas sobre la piel. Aparte, según qué bacterias, podrían afectar a la constitución del producto, haciendo que se altere en cierto modo la formulación, reduciendo así la eficacia de lo que queramos aplicarnos”, comenta Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.

Cuando un producto no tenga aplicador, pipeta o espátula, se podrá usar, por ejemplo, una lima de uñas metálica desinfectada para utilizarla como espátula. ¿Lo habías pensado alguna vez?

No compartir

“Compartir maquillaje o productos de tratamiento puede parecer inofensivo, pero es una manera muy fácil de contraer enfermedades si alguno de los que lo usa tiene una enfermedad de tipo vírico y de fácil contagio”, añade Suárez, la experta de RevitaLash Cosmetics. De hecho, es algo que puede ocurrir fácilmente con maquillaje para la zona de la mirada, si se tiene una conjuntivitis, por ejemplo.

Así que no, en esta ocasión compartir no es vivir.