Volver a casa por Navidad, pese a la pandemia

Se aproximan las fiestas navideñas y, con ellas, se acrecienta la incertidumbre. Teniendo en cuenta la situación del país, los confinamientos y demás medidas que van y vienen, nos preparamos para unas fechas en las que la improvisación debe estar presente

Es necesario mantener el espíritu navideño y hacer un esfuerzo por logar unas fechas entrañables
Es necesario mantener el espíritu navideño y hacer un esfuerzo por logar unas fechas entrañablesBanco de imágenesLa Razón

Aunque las últimas noticias sobre la contención de la curva parecen positivas, no debemos dejar todo en manos del azar. Porque después de un año como el que hemos atravesado, es necesario mantener el espíritu navideño y hacer un esfuerzo por logar unas fechas entrañables.

Hay familias de muchos estilos, muy numerosas o muy pequeñas, diseminadas o cercanas, de sangre o de amistad. Sea cual sea la situación personal, no sabemos hasta qué punto las reuniones y desplazamientos serán posibles. Por lo que, aunque debamos dejar cierto margen a la improvisación para los últimos días, no todo debe quedar en manos del azar.

Va ser difícil para las familias si la entrada del nuevo año debemos pasarla separados. Porque todos esperamos el año nuevo con la ilusión de una vuelta a la normalidad. Sin duda, este año tendrán especial interés los regalos con una carga emocional y personales. Porque hemos comprendido que lo que se echa de menos es a las personas. Así que dejamos unas pequeñas ideas para poder estar presentes en casa por Navidad, pase lo que pase con el virus y las restricciones.

Fotografías

No hay ninguna duda, cuando hablamos de regalos emotivos y personales, que las grandes protagonistas son las fotografías.

Hay una gama de posibilidades casi inagotables. Y en todas estas posibilidades hay algo común: un recuerdo personal que se mantendrá intacto en el tiempo.

Crear un álbum de fotos es, sin duda, una opción perfecta para estar presentes en estas fiestas.

Tiene grandes ventajas. Ya que es posible realizarlo sin salir de casa y enviarlo al lugar que necesites, y estar seguros de que las sonrisas que imprimamos llegarán a tiempo para la cena de Nochebuena.

Los abuelos se han perdido muchísimos momentos de sus nietos durante los últimos meses. ¿Qué mejor que regalárselos en forma de imagen? Incluso en el propio núcleo familiar, parece que el año ha pasado y que no ha pasado nada, que no se han podido hacer muchas cosas o que ha sido un año vacío. Sin embargo, si revisamos nuestras fotografías anuales, veremos que no ha sido así. Nos puede salir un cómputo favorable de momentos felices cuando haya que tomar las uvas.

Estos álbumes tienen precios muy competitivos que, además, se mejoran con ofertas navideñas. Podemos sumarle a este regalo, la satisfacción que nos crea a nosotros mismos el momento de elaborarlo, de repasar las fotografías, conmemorar momentos e incluso el tiempo que dedicamos a ello. Hay muchísimas opciones de personalización, desde frases en el interior, imágenes combinadas, diferentes formatos.

Esta es, sin duda, una buena opción para alegrarnos las fiestas y estar presentes en cualquier hogar.

Manualidades

Otra buena opción para estas fiestas, es la elaboración de manualidades. Tienen una carga emocional grande, porque son el tiempo que hemos dedicado a hacerlas.

Algunas personas son auténticos artistas a la hora de elaborar ingeniosas manualidades, otras no tanto. Pero hay un número infinito de tutoriales con diferentes dificultades.

Además, siempre son un buen plan para una tarde fría de invierno. Ir preparando los detalles navideños nos llenan de ilusión. De hecho, hay muchos niños que quizá vivan unas navidades algo extrañas, pero es importante mantener la magia. Pasar una tarde haciendo manualidades navideñas con los más pequeños puede ser un gran plan. Pero insistimos en que esta idea es para cualquier edad y situación.

Una idea: quizá los vecinos de un bloque no puedan volver físicamente a su casa por Navidad. Podemos haber pasado una tarde creando una manualidad para cada piso y, el día de Nochebuena, colgarla en el pomo. Seguro que esas personas algo cabizbajas porque echan a alguien en falta a alguien, sonreirán al encontrarla por sorpresa.

¿A quién no le gustaría que un “felices fiestas” o “feliz año nuevo” apareciera en su puerta sin esperarlo?

Una carta

¿Y si aprovechamos estas fiestas atípicas para decir aquello que nunca dijimos? Después un año complicado, todos tenemos ganas de algún plan que se quedó en el tintero o de una conversación con alguien. Nuestros teléfonos se han llenado de la frase “cuando esto pase”. Así que, quizá, sea el momento perfecto de retomar viejas costumbres y enviar palabras emotivas. No hace falta ser un gran escritor. “Te quiero”, “te echo de menos”, “¿te acuerdas del día que…?” puede ser suficiente para estar cerca de esta persona.

Podemos escribir un correo electrónico. Dedicar cinco minutos a pensar en esos familiares y amigos que extrañamos, con los que nos gustaría estar. O podemos decir todo esto y mucho más en forma de canción: podemos crear una playlist de música con la que disfrutar y compartir.

Puede que sí, que podamos vivir unas Navidades en compañía, que no tengamos tantas ausencias que añorar como pensamos. Puede que tengamos un respiro. Sin embargo, sea como sea, hagamos de estas fiestas del 2020 unas fiestas cercanas y emotivas.