¿Qué nombre le pondrías al yate más raro de la historia? Su creador lo tiene claro

"L" es el primer yate de lujo que ha diseñado Thierry Gauguin en solitario. El barco más raro y complejo de la historia, curiosamente bautizado con un nombre de lo más sencillo.

No es la primera vez que el prestigioso diseñador Thierry Gaugain participa en la creación de algunos de los yates más impresionantes del mundo, como el Venus (de Steve Jobs) o el yate con motor submarino Sailing Yacht A, pero si es la primera vez que lo diseña él y su equipo en su totalidad.

El pasado año, Gauguin revelaba que el futuro de la navegación tiene fuerte relación con el lujo: “Creo que los futuros yates estarán influenciados por la eterna necesidad de lujo, las crecientes preocupaciones por la seguridad y la protección, la fusión de la vida social y la competencia empresarial y las nuevas expresiones de lujo que la tecnología hace posibles”, y es por esto por lo que se decidió a crear algo único hasta ahora.

Una escultura de 36 metros de eslora con un diseño extremadamente minimalista con mecanismos retráctiles en los lados y parte superior, para que sea capaz de fusionarse con los elementos que le rodean solo cuando sea necesario. También cuenta con propulsión sostenible.

Para la arquitectura, Gauguin ha combinado prestaciones de los yates de vela y de los yates a motor en un solo nivel. Otra de las características más asombrosas es que "L" se desliza con movimientos sutiles, pero al hacerlo, aproximadamente cada hora, altera su forma y color. Aquellos que inicialmente son totalmente lisos y monocromáticos, tomarán tonos azules por el día y anaranjados por la noche, gracias a los escenarios de iluminación implementados.

“Nunca empujará agua, simplemente se deslizará con movimientos sutiles y una estabilidad similar a un martillo debajo de su elegante capa. Con un arrastre bajo y líneas continuas, logrará los mejores niveles bajos de ruido y vibración en su clase”, dice Thierry Gauguin en referencia a la sostenibilidad del barco y su funcionamiento sobre el agua.

Para hacer de "L" un yate de auténtico lujo, se han incluido en popa una serie de servicios exquisitos, como el club de playa desde el que se extenderá un panel para mostrar una piscina de agua de mar, una piscina de agua dulce que irá situada sobre una cubierta, un helipuerto, una cápsula de escape, un heli-esquí y un submarino que cae bajo el agua desplegando una pestaña.

Del interior, los detalles que han trascendido hasta el momento, es que contará con seis magníficas habitaciones que servirán de dormitorio para hasta doce invitados, que siguen la misma línea estética vanguardista que el exterior. Por otro lado, un total de cuarenta tripulantes son los que podrán prestar servicios a los afortunados huéspedes.

El material predominante para la fabricación del yate más raro jamás construido es el vidrio unidireccional en el mismo tono que el del casco, que otorga a los propietarios la capacidad de ver y no ser vistos desde el exterior.