Si te apasionan los yates, no tenemos duda: este es tu hotel ideal

¿Te gustan los yates, pero no te ves manejando uno? ¿Y si te dijéramos que en vez de aprender a navegar para tus próximas vacaciones puedes alojarte en un hotel yate inamovible y sin tripulación?

Pues precisamente este es el nuevo concepto de Silent Yatchs, la primera compañía en construir yates transoceánicos de lujo que son abastecidos exclusivamente con energía solar. En este caso, ha diseñado un resort totalmente sostenible, cuyas suites son los propios yates. Su nombre es Silent Resorts.

Bajo su estrategia de sostenibilidad y autosuficiencia, Silent Yatch ha querido implementar un hotel único hasta el momento, que ofrece una experiencia terrestre y marítima de lujo a la vez, creando una infraestructura 100% prediseñada, modular, respetuosa con el medio ambiente y reversible.

Todo ello ha sido posible gracias al liderazgo del arquitecto y experto en tecnologías avanzadas, Victor Barret, que ha aplicado la idea de Silent Yatchs de integrar el diseño técnico práctico con el desarrollo sostenible.

La primera ubicación a la que ha llegado Silent Resort ha sido Las Bahamas, aunque su intención es expandirse en un futuro cercano. Allí, donde las playas vírgenes requieren de un desarrollo cuidadoso, las construcciones silenciosas alimentadas por el sol no irrumpen en el entorno, por lo que la paz está más que asegurada mientras es posible disfrutar de la naturaleza en silencio.

Esto supone una auténtica revolución en el sector hotelero y es que, si los yates se han convertido en la manera favorita de disfrutar de las vacaciones para muchos, un hotel que siga las mismas premisas va a ser un verdadero boom.

El hotel está directamente levantado sobre el agua y cada Silent Yatch está unido con la tierra solamente para lo imprescindible, es decir, es como si fueran yates amarrados permanentemente en un mismo puerto, aunque esta vez en una isla paradisíaca, además de separados entre sí para mayor privacidad de los huéspedes, “una verdadera independencia del océano”.

Cada una de estas villas, construida con las maderas más resistentes, metales, vidrios reciclables y telas naturales, cuenta con cuatro cabinas de lujo, cocina de chef y un espacioso salón. Su capacidad puede expandirse y contraerse según necesidades.

Los sistemas de abastecimiento de cada catamarán están en contenedores, y es uno de los pocos detalles que le diferencian de un complejo turístico convencional. Ya en el muelle de la edificación terrestre, es donde los invitados tienen acceso a las zonas comunes como recepción, piscina, spa, casa club, restaurante, gimnasio e incluso a tiendas de campaña frente a la playa.