La primera piedra del Nuevo Norte

Los trabajos preparatorios para la nueva estación de Chamartín comenzarán este mes y las obras, en 2021. El Ayuntamiento creará una Oficina de Proyectos que coordinará los procesos de todas las administraciones

La Operación Chamartín es la mayor operación urbanística de Europa en decenios

El Covid-19 será una anécdota. Una más, de todas las zancadillas, pliegos retrasados o perdidos, búsqueda de financiación, intrigas políticas, negociaciones y retrasos que ha acumulado durante años la llamada Operación Chamartín. El redoble final ha sido un coronavirus que ha herido de muerte a cientos de sectores económicos, pero que, a buen seguro, ha espoleado un megaproyecto urbanístico retrasado durante lustros. Esta vez sí, Operación Chamartín es una realidad. Después de 27 años esperando la luz verde definitiva, el empujón definitivo lo recibió con la aprobación del plan Madrid Nuevo Norte en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. A partir de aquí sólo cabe construir. Nunca mejor dicho. Y ayer el Ayuntamiento de la capital puso una fecha en el calendario.

Fue el delegado del Área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid, Mariano Fuentes, el que afirmó que el proyecto «empieza ya». Habrá que esperar al año que viene para que comiencen las obras. Sin embargo, «la primera piedra» del proyecto empieza ya en noviembre con el hormigonado de pilonas y pilares en torno a las líneas ferroviarias de la estación de Chamartín. Al margen del anuncio de esta «primera piedra» en los trabajos de acondicionamiento, Fuentes realizó otro anuncio: el consistorio creará una Oficina de Proyectos que coordinará y gestionará entre las diferentes administraciones los procesos vinculados al desarrollo del proyecto Madrid Nuevo Norte. Al frente de dicha Oficina habrá una persona «con visión completa y global» del proyecto, con la misión de coordinarse con las demás administraciones y agilizar plazos y procesos de trabajo administrativo. «Se trata de un cambio en la forma de trabajar de la administración pública dado que, con esta acción, comienza a trabajar por gestión de proyectos», añadió.

Las obras de Madrid Nuevo Norte comenzarán en 2021 con la construcción del parque central. Con los expedientes y los procesos burocráticos ya resueltos, las obras en los nuevos desarrollos de Madrid Nuevo Norte llegarán después de Reyes. Será el principio de las próximas dos o tres décadas. Un desarrollo urbanístico que cambiará Madrid, España y Europa.

Aunque la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, intentó en el momento del anuncio transmitir un mensaje de inmediatez, la cosa llevará su tiempo. El primer desafío, el Parque Central, un enorme jardín de 13 hectáreas que cubrirá 210.000 metros cuadrados de vías ferroviarias, da idea de la envergadura del proyecto. Probablemente, habrá que esperar hasta la segunda mitad del próximo ejercicio para empezar a ver los primeros trabajos, ya que antes de empezar a cubrir las vías, Adif debe resolver el concurso que tiene en marcha para decidir el diseño de la nueva estación.

Un proyecto en el que, hasta 18 grupos han mostrado interés por participar en este proceso, cuya primera criba se conocerá muy pronto. Las que resulten elegidas, contarán con un plazo de cinco meses para preparar la documentación de una segunda fase, tras la cual, el jurado elegido por la empresa pública dispondrá de otros tres meses para su evaluación, calificación y fallo, lo que dilatará hasta mayo de 2021 todo el proceso. Ahora, con el «freno» del Covid, algunos consideran posible una dilatación mayor en los plazos... Una vez elegido el diseño de la nueva estación, será cuando se podrán empezar a redactar los procesos constructivos de las distintas fases y a licitar obras, trabajos que se extenderán a lo largo de seis años. Así las cosas, y si nada amplía los plazos, será en la segunda mitad del próximo ejercicio cuando podrá empezar a coger forma este megadesarrollo, que necesitará dedicar los primeros tres años a ejecutar los trabajos de urbanización, tras los cuales podrán empezar los de edificación. Así las cosas, no será hasta 2024 cuando puedan empezar a verse las grúas de las futuras viviendas, las primeras de las cuales empezarán a levantarse en el barrio de Las Tablas. En paralelo, se empezará a promover también el nuevo distrito financiero de Madrid, que contará con siete grandes rascacielos. De ellos, dos competirán en altura con las Cuatro Torres, mientras que uno superará los 300 metros de altura, convirtiéndose así en el edificio más alto del país.

Zonas verdes y viviendas

Estos tres futuros iconos figuran en la lista de prioridades. Serán «bandera» de un proyecto que necesita de imágenes ilusionantes, poderosas. Un desarrollo urbanístico que se ejecutará sobre 2,3 millones de metros cuadrados de terreno, distancia equivalente a la que existe entre la plaza de Neptuno y la plaza de Castilla, y que permitirá cerrar la brecha que separa los barrios de Madrid en el norte por el efecto de las vías ferroviarias. Un espacio sobre el que se promoverán 10.500 viviendas y que tendrá como principal propietario al propio Ayuntamiento de Madrid, gracias a los suelos de su propiedad y a las cesiones de terreno que le corresponden.

Un impulso económico que sin duda atraerá las críticas de aquellos que acusan a la capital de atraer gran parte de la inversión y la riqueza. Madrid Nuevo Norte hará posibles 250.000 empleos y la construcción de más de 10.000 viviendas. El gasto para las administraciones públicas en su conjunto será de 2.452 millones de euros y unos ingresos de 3.762 millones, lo que representa un saldo a favor de las administraciones de 1.310 millones de euros.

El responsable de Urbanismo en el Gobierno de Martínez-Almeida quiso destacar el Nuevo Norte es que se trata de un proyecto para «las siguientes generaciones» y que encarna el pensamiento a largo plazo, por sus dimensiones, el impacto que tiene en la ampliación de las zonas verdes del norte de la ciudad de Madrid, así como en sus estructuras de uso público, viviendas y el espacio destinado a la actividad económica. También ensalzó lo que representa el proyecto en lo que tiene que ver con el objetivo de lograr un mayor «reequilibrio territorial» entre los distintos distritos de la ciudad.