Cultura

El madrileño Cine Paz reabrirá sus puertas el próximo 17 de septiembre

La mítica sala de la calle Fuencarral se ha aliado con la multinacional francesa MK2 para volver a encontrarse con su público sin renunciar a su histórica gestión familiar

El personal del Cine Paz, tras su alianza con MK2, prepara su reapertura de cara al próximo viernes 17 de septiembre
El personal del Cine Paz, tras su alianza con MK2, prepara su reapertura de cara al próximo viernes 17 de septiembreGonzalo Pérez MataLa Razón

Poco antes de morir, y después de sacar la capa y la espada contra el Hollywood industrial -harto de los abusos de las «majors»-, Chaplin quiso que su legado fílmico quedara en manos de quien mejor supiera cuidarlo. Así, las películas del cómico, en lugar de ir a parar a la Metro-Goldwyn-Mayer que compró Amazon hace unos meses, reposan ciertamente más felices y mejor cuidadas en los archivos de la multinacional francesa MK2, especializada en la exhibición y distribución de cine. El imperio artístico de la familia Karmitz, cuyo responsable en España es Álvaro Postigo y que en el país vecino cuenta con complejos cinéfilos tan imponentes como el MK2 Bibliothéque de París -una manzana entera junto al río-, se acaba de apuntar otro tanto «conservacionista» crucial para la vida cultural de Madrid: serán la mitad del acuerdo que permitirá la reapertura del cine Paz, cerrado desde octubre de 2020.

Más de 75 años de historia

El negocio familiar de los Góngora, de tres cuartos largos de siglo de historia, cónclave volátil de la cinefilia madrileña y lugar de encuentro de una «fauna» demográfica fuertemente azotada por la virulencia de la pandemia, volverá a abrir sus puertas el próximo viernes 17 de septiembre, cumpliéndose así casi 350 días desde su cierre. A finales del año pasado, cuando parecía que la cultura madrileña podía vivir un nuevo arreón de la mano del impulso del Teatro Real, desde el Paz explicaban a este periódico, con desazón: “Hemos insistido por activa y por pasiva y nuestros protocolos están a prueba de todo. Ni siquiera los hemos externalizado para asegurarnos de que se cumple todo a rajatabla, pero la gente sigue teniendo miedo. Como empresa familiar, no nos podemos permitir afrontar meses y meses con cerca de un 70% de pérdidas”.

Tras la alianza firmada, que volverá a activar el eje cinéfilo que se abre desde el norte con los Cines Verdi y se cierra en Sol con los Yelmo Ideal, la esperanza vuelve al otro lado del teléfono. «Era una noticia que estábamos deseando dar», explica Carolina Góngora a LA RAZÓN, emocionada por un trato que, añade, «no provocará que el cine renuncie a su equilibrio habitual entre grandes estrenos, cine de autor y películas para todos los públicos», sino que «de hecho, irá creciendo y volverán las óperas, las retransmisiones en directo y todos esos contenidos tan diversos que tanto valoraba nuestro público antes del cierre al que obligó la pandemia». Flanqueado por un hipermercado donde antes estaban los Roxy, con los cercanos Palafox convertidos en un mamotreto «deluxe» y los Cinesa Proyecciones, sus vecinos de enfrente, sobreviviendo al temporal como pueden, la reapertura de los Paz solo puede tener lecturas positivas. Y si además sirve para localizar en pleno centro Madrid a uno de los grandes grupos mediáticos del séptimo arte (que ya operaba en la capital en los cines del Palacio de Hielo), la economía del cine por fin parece apuntarse un tanto. El Cine Paz revive, pero la lucha de la industria sigue.