A uno de cada cinco alumnos le costó seguir las clases telemáticas

El efecto de la pandemia lleva a que el 4,3% de los alumnos vea «casi imposible» seguir las clases desde casa

La mayoría de los alumnos consultados en este estudio apuesta por la presencialidad en las aulas
La mayoría de los alumnos consultados en este estudio apuesta por la presencialidad en las aulas FOTO: Emilio Morenatti AP

Uno de cada cinco adolescentes tuvo «verdaderos problemas» para seguir sus estudios de forma telemática durante la pandemia, periodo en el que se trastocó la actividad y el funcionamiento de todo el sistema educativo por el confinamiento y las cuarentenas.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio «Experiencias y percepciones juveniles sobre la adaptación digital de la escuela en pandemia», que han elaborado la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) y el BBVA, y que se presentó ayer en un acto que contó con la participación de la ministra de Educación, Pilar Alegría.

El objetivo de esta investigación es conocer la adaptación del alumnado a la cultura digital, centrándose en la visión que tienen los estudiantes sobre las limitaciones, aprendizajes y retos.

Según el estudio, tener un espacio adecuado en casa o apoyos familiares «a mano» fue «determinante» para poder seguir mejor o peor la educación online. Y cuando falla este apoyo o ese ambiente familiar es cuando se detectan mayores brechas educativas, más aún que las que tienen que ver con carencias materiales, según el informe elaborado a partir de entrevistas a más de 600 estudiantes de Secundaria, Bachillerato y FP, de entre 14 y 18 años. La mayoría de los jóvenes afirmó que pudo continuar sin problemas con los estudios online: un 28,1% lo hizo «perfectamente» y un 47,2% «bien, con algunas dificultades», mientras que un 16,6% tuvo «bastantes dificultades» y a un 4,3% le resultó «casi imposible».

Los adolescentes consultados para la elaboración de este estudio apuestan por complementar la formación online con la presencial, desde la perspectiva de que la segunda será la principal y prioritaria. En cuanto a las ventajas que ofrece la educación telemática, el 47,7% destaca la comodidad; el 39,4% la capacidad de organizar el tiempo como quieras y el 38,5% que evita desplazamientos innecesarios. Las principales dificultades que se señalan, por contra, son los cortes o lentitud de la conexión: un 30,4% lo experimenta «constantemente o con frecuencia» y el 35% «a veces».

Uno de cada cuatro jóvenes señaló haber tenido problemas con el uso de internet o de dispositivos a lo largo del curso: el 22,9% no pidió ayuda a nadie y el 46,6% buscó la información en Internet.

Unos datos que «refuerzan» los argumentos en torno a la tendencia autodidacta de la capacitación tecnológica, a la cultura del tutorial online como fuente de resolución de problemas, y al ejercicio del ensayo/error como estrategia formativa.

Apuesta por la presencialidad

Tras la presentación del informe, la ministra de Educación, Pilar Alegría, celebró la apuesta de los jóvenes por la presencialidad y recordó que es un derecho para que todos puedan alcanzar las cotas de «equidad, igualdad y calidad» dentro del sistema educativo. Una de las formas de erradicar las brechas y las desigualdades es apostar por la presencialidad», continuó al hablar de lo mucho que se ha acelerado el proceso de cambio y de reforma del sistema educativo con la pandemia.

Para la ministra, la presencialidad es «absolutamente insustituible», aunque defendió la necesidad de sacar «al máximo» las potencialidades de la revolución digital. «Las escuelas tienen que ser el reflejo de la sociedad que formamos parte», indicado la ministra, que ha recordado la importancia de mejorar la competencias digitales de los docentes, no solo de los jóvenes.

Por otra parte, el presidente de FAD, Ignacio Bayón, destacó la necesidad de «poder ayudar a los más vulnerables a acceder a una educación» y a la «tecnología» para que no se queden «fuera de este mundo».