Georgia, un tesoro por descubrir

Georgia es un encantador crisol de culturas y paisajes en donde el viajero podrá disfrutar, además, de la más amable y sincera hospitalidad de sus gentes

Georgia, naturaleza cargada de historia
Georgia, naturaleza cargada de historia FOTO: La Razón

Cuenta una leyenda que cuando Dios creó el mundo, comenzó a distribuir la Tierra entre los diferentes pueblos que, por entonces, existían. Evidentemente, todos los pueblos pugnaron por conseguir los más hermosos y mejores lugares para vivir. Pero los georgianos estaban indiferentes ante el reparto porque se estaban divirtiendo, festejando y brindando con vino. Cuando, por fin, fueron a buscar la tierra que les correspondía, se encontraron con que todas las tierras ya habían sido repartidas y ellos se habían quedado sin ninguna en donde poder establecerse. Los georgianos suplicaron a Dios y brindaron en honor a Él. Después de pensárselo un poco y en un acto de gracia, el Señor decidió darles a los georgianos el último trocito de tierra que faltaba, el territorio más bonito, el que había reservado para Sí mismo. Esa tierra preciosa y única se llamó Georgia.

Y es verdad que Georgia es un trocito de tierra extraordinario. Con una superficie de casi 70.000 km² (un poco menor que Extremadura y Galicia juntas), este país que se proclamó independiente de la antigua URSS el 9 de abril de 1991 y que actualmente tiene casi 4 millones de habitantes, está situado al suroeste de Asia, manteniendo fronteras con Rusia al norte y con Turquía, Armenia y Azerbaiyán, al sur.

Cuando hablamos de su situación geográfica privilegiada nos referimos a que la cordillera del Cáucaso al norte la protege de los vientos fríos que desde allí llegan y que el hecho de tener al mar Negro al oeste, hace que su franja costera de 310 kilómetros le brinde un aire cálido y húmedo que recorre las llanuras adyacentes. Pero más allá de estas influencias meteorológicas que le proporcionan a Georgia un clima agradable, su situación geográfica en el extremo oriental de Europa ha hecho del país un enclave estratégico en la milenaria y famosa Ruta de la Seda, la ruta comercial que unía Europa y Asia.

Este emplazamiento único en el camino entre el este y el oeste ha propiciado que el territorio de Georgia haya sido testigo de numerosas confrontaciones económicas y políticas a lo largo de su historia. Ha habido imperios como el persa, el romano… los mismos cruzados, el imperio otomano y el ruso que han aprovechado las riquezas del país. Pero esta situación estratégica, este paso por Georgia de todos esos pueblos e influencias también ha servido para dejar una herencia rica y variada en cuanto a costumbres, patrimonio cultural, gastronomía, etc.

Georgia es un encantador crisol de culturas y paisajes en donde el viajero podrá disfrutar, además, de la más amable y sincera hospitalidad de sus gentes. Para este generoso pueblo y siguiendo sus normas de cortesía “cada huésped es un regalo de Dios”. De hecho, hay un dicho que hace honor a su concepción de la hospitalidad: “Cuando un huésped llega, representa el amanecer para su anfitrión. Cuando se marcha por la puerta, el ocaso de su día ha llegado”

Cuando hablamos de cultura, la primera curiosidad que descubrimos es que el alfabeto georgiano es único y en la actualidad se utilizan tres alfabetos diferentes (o tres variedades del alfabeto): el mrgvlovani, el nuskhuri y el mkhedruli. El alfabeto mrgvlovani es el alfabeto inicial, del cual han derivado los otros dos. Estos alfabetos están considerados como un bien inmaterial e inscritos desde 2016 en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Además, es importante destacar que Georgia tiene otros dos bienes inmateriales inscritos en dicha lista de la UNESCO como son el canto polifónico georgiano y el método tradicional georgiano de vinificación en kvevris (un tipo de tinaja).

Esta referencia al vino puede parecer curiosa en un primer momento, pero al lector probablemente le interesará saber que la palabra “vino” proviene de la palabra georgiana “ghvino” ya que es la nación en donde tuvo su origen este preciado líquido. Hay más de 500 variedades de uva (la variedad de uva más importante es la Saperavi, que es tinta) que son cultivadas en todo este maravilloso país y se combinan las técnicas tradicionales con las más modernas para producir un vino muy apreciado internacionalmente. El vino forma parte importante de la vida y de la tradición de celebraciones georgianas (bien sea de carácter religioso o civil) y se invita al visitante en diferentes momentos a conocer y degustar el preciado néctar surgido de las diferentes cepas georgianas.

Una de las 9 regiones administrativas en las que se divide Georgia es la región de Kajetia, al este del país y se considera la principal región vinícola del mismo. Por poner un ejemplo, en uno de los 8 municipios en los que se divide la región de Kajetia, llamado Telavi, hay bodegas (como la famosa bodega Khareba, en la que, si la visitas, te proporcionarán una manta para hacer la visita a la bodega, ya que tienen los vinos a 12 ºC para su conservación) que producen más de 9 millones de litros de vino al año y lo exportan a más de 25 países. Esto es sólo un ejemplo de la importancia que tiene este producto en el país y el reconocimiento en el extranjero de sus caldos.

Pero no solo de vino vive el hombre (y la mujer…) que viajen a Georgia, sino que también pueden degustar su deliciosa gastronomía que abarca carnes y verduras, sin olvidar la bebida nacional, el Chacha, que es un tipo de brandi de orujo.

Desde el punto de vista de la rica y variada gastronomía georgiana podríamos degustar el Khachapuri adjaruki (pan con quesos y huevo en el centro), khinkali (uno de los platos tradicionales, consistente en una masa de harina de trigo, rellenada con especias y carne picada de ternera, cerdo o cordero), satsivi (carne de pollo con salsa de nueces), pkhali (ensaladilla fría con nueces), badrijani (láminas de berenjena aderezadas), lobio (plato hecho con alubias), ostri (estofado de ternera), kubdari (que forma parte de la lista de Patrimonio Inmaterial de Georgia desde 2015; es una especie de empanada rellena de carne de cerdo, cordero o ternera aderezada). Y si hablamos de postres, el principal es la churchkhela (tiene forma de salchicha, pero en su interior hay mosto de uva, avellanas, miel, nueces), que es una excelente manera de terminar una buena comida típicamente georgiana.

Y una vez repuestas las fuerzas, nos adentramos en el mundo de la cultura…de otro tipo de cultura, ya que la gastronomía también es una forma de cultura, es una forma de conocer a los pueblos, a las personas y sus costumbres e historia y aquí podemos decir que en Georgia hay varios lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La catedral de Bagrati (siglos X-XI), en Kutaisi y el monasterio de Ghélati (siglos XIII-XVII), cuya declaración de bien cultural tuvo lugar en 1994 y tuvo una extensión en 2007.

Los Monumentos históricos de Miskheta, que fueron declarados bienes culturales en 1994 y que comprenden:

El Alto Svaneti, bien cultural inscrito en 1996. Posee un paisaje de montaña excepcional y numerosas aldeas características de la Edad Media con casas fuertes provistas de torres.

Pero Georgia posee otros monumentos maravillosos; tanto es así que, en 2007, presentó las siguientes candidaturas a ingresar en la lista de Lugares Patrimonio de la UNESCO y, mientras esperamos el visto bueno a esta inclusión en dicha lista, siempre representarán un magnífico destino para visitar:

  • Catedral de Alaverdi San Jorge, siglo XI (región de Kakheti).
  • Complejo fortificado Ananuri, siglo XVII (región de Mtskheta-Mtianeti).
  • Monasterio y ermita de David Gareji; incluye un complejo de 19 monasterios medievales (este de Georgia, cerca de Tbilisi).
  • Zona arqueológica de Dmanisi (región de Kvemo Kartli).
  • Iglesia de los Arcángeles Miguel y Daniel y Torre Real, siglo XVI (Gremi, región de Kakheti).
  • Iglesia Kvetera, siglo X (región de Kakheti).
  • Mta-Tusheti, zona en la que hay arquitectura antigua y una naturaleza maravillosa (región de Kakheti).
  • Nicortsminda Catedral de San Jorge, siglo XI. (región de Racha-Lechjumi).
  • Catedral Samtavisi, siglo XI (distrito de Gori).
  • Shatili, es una villa histórica que comprende un complejo único de fortalezas medievales y viviendas fortificadas de piedra y argamasa (región de Mtosjeta-Mtianeti).
  • Zona histórica de Tbilisi.
  • Ciudad cueva de Uplistsikhe, siglos IX – XI (distrito Gori).
  • Vani, es una antigua ciudad, siglos VII – I a.C. (región de Imereti).
  • Vardzia-Khertvisi, monasterio y complejos excavados en la roca, siglo XII-XIII y naturaleza (región de Samtsje-Yavajeti).

Y si, además, te gusta el turismo de naturaleza, es bueno que conozcas que Georgia tiene una buena cantidad de lugares a visitar. Tanto, que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) ha catalogado diez zonas protegidas que cubren una superficie de 5.831 km², es decir, el 8,33% del país. De estas zonas, una es un parque nacional (el parque nacional de Kolkheti) y las otras nueve zonas son reservas naturales estrictamente protegidas.

Por otra parte, la Agencia de Áreas Protegidas de Georgia ha catalogado 10 parques nacionales, 14 reservas naturales estrictamente protegidas, 19 reservas naturales controladas, 40 monumentos naturales protegidos y 2 paisajes protegidos. Con esto, el lector podrá comprobar la importancia que en este país se le da a la protección de los espacios naturales y, por tanto, que esta política continúa activa para salvaguardar y proteger dichos espacios.

Dicho esto, los parques nacionales que podrás visitar son: Kolkheti (289 km², Georgia occidental); Borjomi-Kharagauli (851 km², Cáucaso Menor); Tusheti (830 km², nordeste del país); Vashlovani (251 km², sudeste de Georgia); Mtirala (157 km², sudoeste del Cáucaso Menor); Algeti (68 km², sudoeste del país); Tbilisi (243 km², al norte de la capital); Javakheti (162 km², sur del país); Machakhela (109 km², región de Ayaria) y Pshav-Khevsureti (1.174 km², Cáucaso oriental).

Existen, además, 2 humedales Ramsar a los que se puede acceder y que son los humedales del centro de Kolkheti (337 km²) y el humedal de Ispani Mire (7,7 km², región de Ayaria).

Como se puede comprobar cualquiera que sea el interés de la persona que viaje a Georgia, cultural, naturaleza o gastronómico, este país tiene los suficientes motivos y enclaves para descubrir y en los que disfrutar de una estancia inolvidable. Prueba de ello es que, en 2019, Georgia acogió a más de nueve millones de visitantes que pudieron deleitarse con todas estas riquezas que antes mencionamos con total tranquilidad y sin sobresaltos (Georgia está considerado en tercer país más seguro del mundo).

Si al lector, en este punto de la narración, se le ha despertado el interés en conocer este país y poder visitar todos estos y otros destinos maravillosos en Georgia, lo mejor que puede hacer es utilizar uno de los tres aeropuertos internacionales que posee el país. Si decide entrar por el de la capital, Tbilisi, una vez que llegue al centro de la ciudad, bien sea en el tren (40 minutos de trayecto), en el autobús (línea 37), o en taxi (20 - 30 minutos), descubrirá una ciudad llena de historia y encanto.