Coronavirus

El Seminario Diocesano de Valladolid acogerá a personas sin hogar con más problemas

Objetivo: atender a quienes no tienen cabida en el albergue municipal y evitar que se propage el virus

Exterior del Seminario Diocesano de Valladolid
Exterior del Seminario Diocesano de ValladolidlarazonLa Razón

Uno de los colectivos más vulnerables estos días de confinamiento, por no decir el que más más, y además peligroso por cuanto pueden propagar el virus al vivir en la calle, es el de las personas sin techo o sin hogar. Y entre ellos, aquellos que presentan más problemas derivados de las drogas principalmente y que presentan alguna enfermedad mental.

En Valladolid de la mano de su Cáritas Diocesana están barajando centralizar toda su atención directa a las personas sin hogar en el Seminario Diocesano de la ciudad mientras dure el estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus, y pretenden habilitar alrededor de una veintena de habitaciones de este centro educativo religioso en las que residirían estos “sin techo” que requieren de una atención especial y que no tienen cabida en el albergue municipal del barrio de La Victoria.

Además, la idea que tiene en mente la oenegé católica es que una vez esté abierto este recurso -faltan colocar los colchones y comprar las sábanas y las toallas necesarias-, cerrarán de manera temporal mientras dure la alerta, el Centro de atención a personas sin hogar de la calle José María Lacort así como al de aseo e higiene de Cáritas y la Congregación de Padres Paúles y el comedor solidario ‘La Milagrosa’, ambos ubicados en el barrio de Las Delicias.

De hecho, estas personas sin hogar, además de dormir en una cama, podrán comer tres veces al día (desayuno, comida y cena) además de asearse y lavar la ropa e incluso disfrutar de un amplio espacio al aire libre para esparcirse en el interior de los terrenos en los que se ubica este emblemático edificio de Valladolid para evitar una reclusión dentro de mismo.

"No podemos tener a este gente de un lado a otro, cuando las autoridades han pedido que la gente no salga de sus casas. La movilidad favorece los contagios, sin olvidar que las 130 personas que pasaron entre ayer y hoy por un espacio reducido como el centro de José María Lacort para desayunar y lavarse, donde es muy difícil mantener unas medidas de higiene”, apunta el delegado de Cáritas Diocesana de Valladolid, Luis Miguel Rojo, en declaraciones recogidas por Ical.

El personal de Cáritas que trabaja en el centro de José María Lacort pasará a desempeñar sus tareas en el Seminario Diocesano para tal fin, así como los trabajadores y educadores sociales y algunos voluntarios.