Historia

Crónica de una mutilación histórica: sobre la supresión de al-Andalus en el Bachillerato

Se quiere eliminar del proceso formativo el conocimiento de la única sociedad islámica en Occidente

La Mezquita de Córdoba, extraordinario símbolo califal, llegó a ser la segunda más grande del mundo en superficie, por detrás de La Meca
La Mezquita de Córdoba, extraordinario símbolo califal, llegó a ser la segunda más grande del mundo en superficie, por detrás de La Meca FOTO: Salas EFE

El castillo islámico más importante del occidente medieval se encuentra en Gormaz, provincia de Soria. Un castillo batido en parte en tapial durante época emiral y posteriormente ampliado y reconstruido en el 965 en época de al-Hakan II como consta en su epígrafe fundacional. Se trata de uno de los castillos defensivos más importantes del sector norte de la Marca Media. El emplazamiento tuvo especial importancia en el siglo X en los enfrentamientos por el control de territorio al final de califato omeya. El proceso de construcción del castillo, el estudio de las diferentes fases de al-Andalus y la importancia del legado andalusí en la construcción de la identidad española dejarán de ser objeto de estudio en el bachillerato oficial.

Vista de la Alhambra desde el Mirador de San Nicolás
Vista de la Alhambra desde el Mirador de San Nicolás FOTO: Archivo civitatis

En una sociedad donde se confunde islámico con islamista y donde las emociones en el campo de la dialéctica histórica se han vuelto susceptibles por la violencia terrorista desencadenada en los últimos años se elimina del proceso formativo el conocimiento de elementos críticos de la única sociedad islámica en Occidente. Como ciencia social, la disciplina histórica debe huir de esencialismos epidémicos y contribuir a la generación crítica de conocimiento; asimismo es una herramienta de tiempo pretérito que debe contribuir al cambio social del presente.

Con la supresión de al-Andalus se elimina el estudio crítico de la identidad española y se obvia la necesidad de cambiar los estereotipos negativos que emergen en determinados sectores del espectro social en torno a la percepción de lo musulmán. Se elimina con la asignatura el conocimiento de una experiencia artística con identidad propia que tiene sus máximos ejemplos en algunos espacios declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, como el centro histórico de Córdoba, la ciudad califal de Medina Azahara o la Alhambra de Granada. Junto a ellos múltiples castillos, torres, atalayas existentes en muchas de las ciudades y pueblos de la geografía española que quedan sin explicación formal en la educación secundaria. Gran parte del patrimonio peninsular es de la época islámica, en muchas ocasiones, reutilizado y cuyo estudio permite sensibilizar a las nuevas generaciones en la conservación y respeto del mismo.

Además, se minimiza la importancia de la imbricación de culturas que se produce en la Península Ibérica con 700 años de coexistencia y que ha dado lugar a importantes préstamos culturales. Algunas palabras del castellano contemporáneo, como algodón, del árabe al-qutun, o albaricoque ponen de manifiesto la permeabilidad de la construcción lingüística. En gran parte de los palacios cristianos como el alcázar de Pedro I en Sevilla, construido entre 1356 y 1365, se aplican las técnicas de construcción de los palacios nazaríes a los edificios cristianos, lo que pone de manifiesto la permeabilidad artística. De manera que se elimina con el estudio de al-Andalus la reflexión sobre la importancia de la alteridad y la coexistencia de distintos sistemas político-culturales diversos en la España premoderna.

Adiós a la capacidad crítica

En el panorama actual la representación de al-Ándalus en el bachillerato es mínima, pero, al menos, se le dedicaban un par de epígrafes en Selectividad, donde se repiten miméticamente cuatro ideas cruzadas que circulan en los temarios de estudio. Sería oportuno incrementar el de la diferencia, el del conocimiento del Islam, de la experiencia única vivida en Occidente, donde el paradigma de la dhimma permitió que cristianos y judíos conservaran su credo pagando un impuesto, obviamente con algunas resistencias y sin que fuese un modelo de tolerancia. Dicho modelo permitió la coexistencia de poblaciones de diferentes religiones e inspiró legislaciones posteriores, como las Partidas de Alfonso X, donde musulmanes y judíos podían vivir según su ley con el pago del impuesto correspondiente.

Todos y cada uno de los gobiernos desde los años 90 han ido saqueando y estropeando la educación y eliminando contenidos. La época medieval se ha desterrado al videojuego y al-Andalus, a las series pseudohistóricas con ideas clichés sobre el comportamiento y las relaciones entre cristianos y musulmanes durante la época medieval. En el bachillerato debería incrementarse el acercamiento a la historia del Islam desde sus orígenes al mundo contemporáneo para evitar la visión estática del mismo. Si bien en la Córdoba del siglo X se vivía y pensaba con unos valores muy distintos a los nuestros, es importante conocerlos para comprender parte de nuestra Historia. La supresión de conocimientos en el bachillerato elimina las capacidades críticas de las nuevas generaciones, aumenta los niveles de ignorancia y provoca que sea imposible una verdadera democracia.