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Inyecciones de radiofrecuencia pulsada: Así se realiza el tratamiento al que se someterá Nadal

Tras ganar su decimocuarto Roland garros el tenista reveló el tratamiento que seguirá con su pie tras haber jugado anestesiado todo el torneo

Tras volver a hacer historia ganando su decimocuarto Roland Garros, Rafael Nadal explicó este domingo que tuvo que jugar estas dos semanas en París con el pie dormido para no sentir dolor, un gran riesgo que merecía la pena para buscar su 14º Roland Garros pero no más allá. La lesión crónica del balear que le ha obligado a jugar con el pie anestesiado debido al necrosamiento del escafoides tarsiano y ahora su confianza radica en un tratamiento que espera sea mejor y le permita estar en Wimbledon como próxima gran cita.

“Vamos a hacer un tratamiento que consiste en una intervención en los dos nervios. Esto es algo que me ha ido bien y que ya me quitó el dolor en el pasado. Son inyecciones con radiofrecuencia pulsátil que me podrían ayudar a disminuir la sensación que tengo en el pie. Si me ayuda a tener una sensación parecida a la que tengo ahora jugando, no tan exagerado porque ahora tengo el pie totalmente dormido, pero, al menos desinhibir el nervio y quitar la sensación de dolor permanente que tengo. A ver si con este tratamiento podemos dejar el nervio medio dormido”, explica Rafa.

¿Qué son y como funcionan las inyecciones con radiofrecuencia?

La denervación por radiofrecuencia es una técnica de intervención mínimamente invasiva: consiste en lesionar mediante una aguja aislante y corriente eléctrica (Generador de radiofrecuencia KIMBERLY-CLARK) para desactivar el nervio que es responsable de enviar la señal del dolor al cerebro. El paso de corriente eléctrica a través de la punta de la aguja provoca una quemadura eléctrica del tamaño de un guisante. La aguja se colocará sobre los nervios que transmiten el dolor, de tal forma que al destruirlos impediremos la transmisión del dolor. Es un procedimiento utilizado para proporcionar alivio del dolor a largo plazo que el previsto por las inyecciones simples o bloqueo de nervios.

Tras anestesiarte para que no sientas molestias durante la intervención, el médico utilizará unas agujas especiales para lesionar con calor o alterar con pulsos eléctricos determinados puntos nerviosos para bloquear la transmisión de señales nerviosas de dolor.

El médico insertará una aguja hasta el nervio a tratar guiándose con imagen por radioscopia o ecografía. Cuando la aguja está cerca del objetivo, se requiere del uso de estimulación eléctrica de modo que se irá emitiendo una corriente y el paciente deberá indicar lo que siente para guiar al doctor hasta lograr la colocación exacta de la aguja. Esto hace que la técnica sea muy precisa y se mejoren los resultados y la seguridad del tratamiento.

Ambas técnicas -radiofrecuencia convencional o radiofrecuencia pulsada- se realizan en quirófano y tiene una duración aproximada de una hora, tras la que el paciente puede volver a casa.

Como todos los tratamientos médicos y quirúrgicos la radiofrecuencia tiene sus riesgos: además de las molestias de la anestesia en los primeros días, pueden aparecer hematomas en la zona de la intervención.

La mejoría suele ser gradual y se puede medir la eficacia de la técnica pasadas unas semanas. Si los resultados son positivos, se podrá reducir o variar el tratamiento farmacológico llegando en algunos casos a retirarlo completamente. Con la ventaja que supone evitar los efectos secundarios de algunos analgésicos.

La enfermedad de Nadal

El síndrome de Müller-Weiss, también conocido como osteocondritis del escafoides, se ha hecho muy popular en los últimos meses porque lo padece desde hace muchos años una leyenda del deporte como es Rafa Nadal, probablemente el mejor tenista de todos los tiempos. Se trata de una lesión rara, que es degenerativa, que no tiene cura y que produce mucho dolor.

El escafoides tarsiano es uno de los huesos que forman el arco del pie que coge la cabeza del astrágalo y se articula con los huesos cuneiformes o cuñas de los tres primeros dedos del pie, empezando por el dedo gordo, siendo una pieza fundamental para el movimiento del pie.

El problema crónico se lo diagnosticaron en 2005. Se llama enfermedad de Muller-Weiss. Una parte de su escafoides, un hueso que está en medio del pie y que es fundamental para la movilidad, es más fina de lo habitual y se partió. Ya en esa época le auguraron una carrera corta, pero encontró la solución en unas plantillas extremas que le cambian las zonas de apoyo. Eso le ha derivado en otros problemas como la tendinitis en las rodillas, pero le ha permitido tener una vida deportiva como decían que no iba a ser posible y, además, de indudable éxito: es uno de los mejores deportistas de la historia.

“El escafoides es un hueso esencial en la biomecánica del pie y es el último que se cosifica en nuestro desarrollo, lo que podemos decir que lo hace más vulnerable. Aunque son múltiples las causas que pueden generar la aparición de la Enfermedad de Müller-Weiss, coincide detectar que ha habido una anomalía en el desarrollo de este hueso (por deformaciones en los pies del niño, déficit nutricional o problemas endocrinos, entre otros) y que haya una mayor carga lateral en el pie, muy común cuando el dedo gordo es más corto”, según explica Pilar Nieto, presidenta del ICOPCV (l Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana), en su página web.

Pero... ¿Por qué se muere un hueso?

La osteonecrosis o “muerte” ocurre cuando se reduce el flujo de la sangre a una parte de un hueso. Esto podría causar la muerte del tejido óseo, haciendo que el hueso se rompa y la articulación colapse. Al principio puede no haber síntomas de osteonecrosis, pero gradualmente puede comenzar a sentir dolor en el hueso afectado.

La enfermedad de Muller-Weiss es la necrosis avascular del escafoides tarsiano en el adulto, de aparición más frecuente entre los 30 y los 50 años de edad.