“Kitchen”: Villarejo dice que le “encargaron maldades para salvar al Barbas (Rajoy)"

Conversaciones intervenidas al ex comisario atribuyen al ex “número dos” de Interior el papel de “intermediario” entre el mando policial y el “Asturiano”, según un informe policial

El ex comisario José Manuel Villarejo aseguró en uno de las conversaciones grabadas intervenidas por la Policía e incorporadas al sumario del “caso Kitchen” -que investiga el espionaje a Luis Bárcenas por parte de Interior para recuperar documentos comprometedores para el PP- que le encargaron “maldades para salvar el culo al Barbas”, uno de los motes con los que se refería el ex mando policial al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. "Tantas que “podría estar preso”, añade. Asimismo, en esos audios alude a otros ex dirigentes del PP como María Dolores de Cospedal y al ex vicepresidente Rodrigo Rato, de quien asegura que tanto él como Rajoy habrían “trincado” sobres con dinero.

Así consta en un oficio de la Unidad de Asuntos Internos de mayo de 2020, incorporado a las actuaciones, en el que Villarejo se refiere al supuesto encargo que recibió en 2009 para “esconder cien cajas de la Gürtel”.

“Las maldades que me han encargado a mí para salvarle el culo al Barbas”, asegura el ex comisario según ese informe policial. “¡No te puedes ni imaginar! ¡Que podía estar preso! El presidente del Gobierno, eh, por muchas cosas... y se han perdido papeles y se han perdido cajas y se han perdido muchas cosas (...) y operaciones de tal, decir, oye en tal sitio hay papeles de Bárcenas, hay que ir a romperlos”.

Pero no es la única referencia a Rajoy (al que se refieren además con el apodo de el “Asturiano” que figura en la transcripción de esas conversaciones intervenidas a Villarejo. En otro informe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, este del 16 de noviembre de 2018, consta que en relación al “Asturiano” existen “diferentes alusiones” en varios extractos de conversaciones, “en la que los interlocutores, además de tener conocimiento de la operación “Kitchen”, le atribuyen”, entre otras cosas, que ocuparía “una posición de jerarquía o influencia respecto a Paco” (el entonces secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, que declarará como imputado el próximo 29 de octubre) y sobre el “Largo” (el abogado Javier Iglesias).

Asimismo, continúa el informe policial, “tendría capacidad para promover el cese” del entonces jefe de la Unidad de Asuntos Internos, el comisario Marcelino Martín Blas. Y añade que “Paco” (el entonces “número dos” de Interior), “habría ejercido como intermediario entre Villarejo y el “Asturiano””. El comisario -en prisión provisional por el “caso Tándem” desde noviembre de 2017- dispondría igualmente "de información comprometedora sobre el “Asturiano” (“me lo llevo por delante” o “le busco una avería que se caga”, en palabras de Villarejo).

En el análisis de otra de las conversaciones incautadas, la Policía apunta sin embargo que sobre la “operación Kitchen”, Villarejo “manifiesta desconocer si Mariano Rajoy tenía conocimiento de la misma o no”, en referencia a un audio en el que señalaba que “el tonto polla del Choco (en referencia al número dos del ministro Fernández Díaz), y el Largo, los dos, estaban al día en la operación que era un zulo que yo descubro con tal y digo, ahí tienen papeles y tienen tal y cual. Y la operación se hace, porque claro, se hace un día que yo estoy de vacaciones”. Y relata a su interlocutor que tiene una copia del material que se obtuvo en esa operación: “La tengo yo! Y el que entró (...) el que entró es el que le han cortado la cabeza ahora”.

Cese de Martín Blas

En esa conversación con un empresario, Villarejo se refiere a “la utilidad que le reportan los documentos y/o grabaciones que almacena”. “Es tu paracaídas (...) se van todos a la cárcel”, le comenta el empresario. Unas grabaciones que, constata la Policía, Villarejo habría utilizado, por ejemplo, con el entonces secretario de Estado de Seguridad (alias “Paco”, “Cocho” o “Chisco”) para conseguir el cese del comisario Marcelino Martín Blas como jefe de la Unidad de Asuntos Internos. “Como seguía el Marcelino dando por culo, cogí al secretario de Estado, a Paquito el Chocolatero, le dije, Paco, el asturiano me lo llevo por delante, dile que tal si no mira, un juicio, óyete, mira lo que estás hablando...”. Y continuaba el entonces comisario: “Conclusión: pero qué dices! 24 horas, o le cortáis la cabeza o tal. Y al día siguiente Marcelino a tomar por culo”.