Las llaves del Pazo de Meirás ya están en el juzgado

Feijóo reclama la propiedad para Galicia en la víspera de su entrega formal al patrimonio público

Fachada del Pazo de Meirás, en el concello coruñés de Sada, reflejada en el retrovisor de un coche
Fachada del Pazo de Meirás, en el concello coruñés de Sada, reflejada en el retrovisor de un coche FOTO: Cabalar EFE

El 5 de diciembre de 1938, Francisco Franco estampaba un “acepto” y su firma en el documento de la Junta Provincial Pro-Pazo del Caudillo que le hacía entrega del Pazo de Meirás, sobre el que tres años después se formalizó una escritura considerada “fraudulenta” por el Estado en el pleito en el que ha reclamado la finca. Esta mañana, 82 años después de la donación inicial, y según ha sabido LA RAZÓN, las llaves de la propiedad han sido depositadas en el Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña que condenó a los herederos del “Generalísimo” a su devolución.

Es el resultado de la ejecución provisional de la sentencia dictada el pasado 2 de septiembre, a la espera de que se dicte un fallo definitivo, lo que tendrá lugar una vez que se agoten todas las vías legales. De hecho, la familia Franco ya presentó un recurso ante la Audiencia Provincial de A Coruña. En caso de que no prospere, su intención es llegar hasta el Tribunal Supremo.

Mientras, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que la titularidad del Pazo de Meirás debe ser “de los gallegos” -la Xunta ya pidió formalmente al Gobierno asumir la gestión del inmueble en noviembre- y así se lo planteará a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, a quien reclamará la transferencia de este bien a Galicia.

Por su parte, la familia Franco ha solicitado al Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña retirar “todos” los bienes del inmueble por no estar, sostienen, vinculados a la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la finca. No obstante, dan por hecho que esta petición será rechazada y le reclaman, por ello, que concrete qué bienes pueden retirar del pazo.