Cospedal no aclara su vinculación con la “operación Kitchen”

La exsecretaria general del PP se acoge a su derecho a no declarar en el Congreso alegando que los tribunales todavía están decidiendo sobre su imputación

La que fuera secretaria general del PP entre 2008 y 2018 María Dolores de Cospedal ha escuchado impasible los mensajes y fragmentos de audios que este jueves le han leído los diputados sobre su supuesta implicación con la “operación Kitchen”. Cospedal había aclarado al inicio de la Comisión en el Congreso que no contestaría a ninguna pregunta porque la causa que está judicializada en la Audiencia Nacional no se ha cerrado y, aunque actualmente no tiene condición de investigada, puede volver a estarlo si prospera el recurso interpuesto por la Fiscalía Anticorrupción.

“No es excusa es que el PSOE y Podemos son los que han hecho que yo hoy tenga que permanecer en esta postura y no en otra”, ha explicado Cospedal sobre el porqué de su silencio. Se refiere a que, además del Ministerio Público, también la acusación popular que ejercen esos dos partidos tiene recurrida la decisión del magistrado Manuel García-Castellón de excluirla a ella y a su marido, el empresario Ignacio López del Hierro. El juez instructor decidió dejarlos a ambos fuera del banquillo un mes después de haberlos imputado, pero la decisión está todavía pendiente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Precisamente esto le ha reprochado el diputado socialista Felipe Sicilia: “Muchos pensábamos que usted tendría que venir, pero que tendría que buscar alguna excusa para no declarar. Y claro, qué mejor alegato que ser imputada”. Un reproche que Cospedal sí ha querido aclarar, refiriéndose a la anterior vez que estuvo en el Congreso: “Yo venía dispuesta a declarar y no declaré porque ustedes me suspendieron la comparecencia”. Este episodio sucedió el pasado mes de junio. El mismo día que López del Hierro estaba contestando a los diputados y su esposa tenía previsto hacerlo por la tarde, el juez, que indaga en esta supuesta operación para sustraer documentación sensible para el PP a Luis Bárcenas, emitió el auto en el que los citaba a ambos en calidad de investigados. Los diputados decidieron entonces aplazar la comparecencia de Cospedal, a ella no le llegó el correo y se presentó en la Cámara Baja produciéndose una situación un tanto bochornosa.

La exsecretaria del PP no ha querido, por tanto, hoy aclarar si participó o no en la operación en la que el juez ya ha constatado que se logró sustraer material a Bárcenas; tampoco si conocía o no al abogado Javier Iglesias; ni si sabía que el entonces chófer del extesorero del PP, Sergio Ríos, cobraba de fondos reservados; o si el comisario Andrés Gómez Gordo la ponía al tanto de cómo iban las gestiones. No obstante, con papel y boli Cospedal ha estado muy atenta de todo lo que le afeaban los diputados y, en varias ocasiones, pidió a la presidenta la palabra para contestar a los diputados. “Yo no he dicho en esta Comisión que no sepa nada, ni tengo amnesia. A todo lo que aquí se ha presentado yo he declarado en sede judicial y con mucho más rigor”.

Ante el juez, ella reconoció haberse reunido en dos o tres ocasiones con el comisario José Manuel Villarejo, quien entraba por el garaje a la sede de Génova del partido. Un número de encuentros que no concuerda con el dado por su exjefe de Gabinete, José Luis Ortiz, quien concretó al menos ocho o diez. Ortiz también compareció la pasada semana en la Comisión, pero se acogió igualmente a su derecho a no declarar.

Demanda ganada a Bárcenas

Lo que sí ha querido dejar negro sobre blanco es que le había ganado una demanda por derecho al honor a “esa persona a la que usted se había referido” porque la implicó en los conocidos papeles de Bárcenas sobre la caja B del partido. Sin nombrarlo, Cospedal recordó que el extesorero fue condenado a pagarle 50.000 euros “cosa que nunca ha hecho”, aclaró, “pero lo de menos es el dinero”. Además, lo tachó de mentiroso, sin ocultar la mala relación que siguen teniendo ambos: “Es verdad que hay personas que mienten mucho y estos procedimientos que le han quitado la razón hasta en 13 ocasiones, los costeamos todos los contribuyentes”.

En estas respuestas “en diferido”, como comentaron posteriormente algunos diputados, aclaró otras cuestiones que nada tenían que ver con la operación Kitchen. Como al diputado de Junts per Catalunya a quien le echó en cara que dijera que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habían atacado a los legítimos votantes: “lo que hicieron fue defender la legalidad y el cumplimiento de la legislación vigente en contra de aquellos que quisieron dar un golpe de Estado”.

Además, le dijo que si había políticos que se dedicaban a meter la mano en la caja, “no es mi caso, señoría. Y como usted lo ha dicho literalmente, si lo dice en la calle igual le puedo poner una querella, pero aquí dentro no”.