Rajoy, sobre Villarejo: “No me reuní ni hablé con él nunca. Jamás en mi vida le he mandado un mensaje”

El ex presidente asegura en la comisión Kitchen del Congreso que Cospedal no le informó de sus reuniones con el comisario en la sede de Génova y defiende la inocencia de Fernández Díaz

Mariano Rajoy ha negado en la última comparecencia de la comisión parlamentaria sobre la operación Kitchen que nunca se reunió ni habló con Villarejo y que jamás le ha enviado un sms al comisario jubilado, principal investigado en el “caso Tándem”.

El ex presidente del Gobierno ha rebatido las acusaciones de Villarejo, insistiendo en que ni siquiera le conoce. “No me reuní con él nunca, no hablé con él nunca”, ha recalcado. “No me consta que me haya mandado ningún mensaje y jamás en mi vida le he mandado un mensaje”, ha añadido.

Durante su intervención, ha reprochado al representante del PSOE en la comisión, el diputado Felipe Sicilia, que su partido haya dado credibilidad al comisario jubilado, salvo cuando señala al PSOE. “Ustedes utilizan a Villarejo y Bárcenas como argumento de autoridad”, ha mantenido antes de asegurar que cuando el ex comisario “se refiere a ustedes, no le dan ninguna”.

Rajoy ha hecho hincapié en defender la actuación tanto de la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, como del ex ministro Jorge Fernández Díaz y el que fuera su número dos en Interior, Francisco Martínez. De la primera, eso sí, ha matizado que no le informó de que se reuniera con Villarejo en la sede de Génova (la ex ministra aseguró al juez Manuel García Castellón que se vio con el comisario jubilado en cuatro ocasiones). En cuanto al ex titular de Interior, procesado en el “caso Kitchen”, ha dicho tener una “magnífica opinión”, recalcando que cree en su inocencia. “No creo que haya montado ningún dispositivo, porque no hay ninguna sentencia que diga eso”, ha puesto de relieve antes de aconsejar al diputado socialista “ser un poco más prudente a la hora de imputar a la gente actuaciones delictivas”.

“No he conocido nunca esa operación”

A preguntas de la portavoz de Vox, Macarena Olona, el ex jefe del Ejecutivo se ha desmarcado de la operación de espionaje a Bárcenas. “Yo no he conocido nunca la existencia de esa operación -ha señalado-, por tanto no he dado ninguna instrucción. No sé ni lo que buscaban; yo no buscaba absolutamente nada, me daba exactamente igual lo que dijeran de mí”.

“No he hablado con el en mi vida, ni directa ni indirectamente”, ha reiterado antes de rogar a la diputada del partido de Santiago Abascal: “Le agradecería que entre lo que dice el señor Villarejo y lo que dice el señor Rajoy, me crea, si no me preocuparía”. Si tenía mi teléfono no lo sé, lo podían tener 500 personas”.

En esa misma línea, Rajoy ha negado la existencia de una financiación irregular en el Partido Popular. “El tesorero del PP fue condenado, pero no hay ningún tribunal que haya afirmado la existencia de una caja B del Partido Popular, que ha sido únicamente condenado como partícipe a título lucrativo, una figura jurídica que implica el desconocimiento de los hechos delictivos”.

“¿El Barbas? De mí se ha dicho de todo”

El ex líder del PP también ha dicho desconocer que se refirieran a él como “El Barbas” o “El Asturiano”, motes con el que se refieren a él en los audios intervenidos a Villarejo según un informe policial. “Estuve casi 40 años en política y de mí se ha dicho de todo. Que me llamen el Barbas o El Asturiano no me genera ningún problema. Como si me llaman El Chino”, se ha limitado a decir.

Más adelante, en un duro enfrentamiento con el diputado de ERC Gabriel Rufián -que le ha llegado a poner encima de la mesa un extracto de la sentencia del “caso Gürtel” en la que el PP fue condenado como partícipe a título lucrativo-, Rajoy ha mantenido una y otra vez su desconocimiento de la supuesta operación para sustraer documentación a Bárcenas.

“Es absolutamente falso que yo conociera esas actividades ilegales. Yo no lo conocía”. “Si hubiera sabido que había actuaciones que me pareciesen reprochable, habría cambiado de tesorero”, ha añadido Rajoy ante la insistencia del parlamentario republicano.

Rifirrafe con Rufián: “No puede venir aquí a insultarme”

“No estamos en el Hormiguero, señor Rajoy”, le ha repetido el diputado independentista hasta tres veces al ex presidente. “Usted le está faltando el respecto a esta comisión”, ha reiterado. El ex líder del PP ha terminado por hartarse. “Usted no puede venir aquí a insultarme, a llamarme mentiroso y a involucrarme en casos de corrupción”, ha reprochado a Rufián. “Hoy creo que ha hecho el ridículo”, le ha espetado.

“Esto me pone los pelos de punta”, ha llegado a comentar el ex presidente ante el cariz de los interrogatorios. “Aquí no se pregunta, aquí se acusa -se ha quejado al diputado de Ciudadanos Edmundo Bal-. A mí me han acusado hoy aquí”. “¿Lo que dice el juez instructor es una sentencia?”, se ha preguntado en relación a la investigación judicial sobre el “caso Kitchen”, que ha terminado con el procesamiento de la ex cúpula de Interior.

“Su argumento de estar aludiendo constantemente a la presunción de inocencia es bastante pobre”, le ha espetado Bal, quien le ha pedido -aludiendo a la sentencia del “caso Gürtel”- que “no venga aquí a decir que no se ha acreditado la existencia de una caja B del Partido Popular...”. “No puedo contestar a preguntas que desconozco...”, se ha cruzado de brazos el ex líder del PP.

No se enteró de la reunión del CNI con Corinna

Por último, Rajoy afirmó a preguntas del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu que nadie le informó del desplazamiento a Londres del entonces director del CNI Félix Sánz Roldán para reunirse con Corinna Larsen, de lo que se enteró «bastante después».

Villarejo aseguró que mantuvo informado a Rajoy sobre la “operación Kitchen” a través de mensajes e hizo referencia a una reunión que habría mantenido con el entonces presidente del Gobierno en la sede de Génova -en la que según dijo estaba presente también María Dolores de Cospedal- en la que habría avalado ese presunto espionaje a Bárcenas.

Según la versión del comisario jubilado, se vio con el líder del PP porque “no tenía la garantía” de que quienes le estaban dando las órdenes estuviesen respaldados por el presidente. Con esa cita, explicó a la comisión Kitchen, quería aclarar si las presuntas instrucciones que recibía eran correctas y si las informaciones que él mismo transmitía llegaban efectivamente a conocimiento de Rajoy.