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Este es Esteban Rabat, el mejor amigo y joyero de Jaime de Marichalar

El exmarido de doña Elena pasó el confinamiento con la familia de los Rabat

Rosa Mairal, Jaime de Marichalar y Esteban Rabat
Rosa Mairal, Jaime de Marichalar y Esteban RabatGJJS/GSLV/GJP©GTRESONLINE

Jaime de Marichalar ha comenzado las vacaciones de verano sin sus hijos. Tanto Victoria Federica como Felipe Froilán vuelan ya solos y como es natural prefieren disfrutar de esta época del año con sus amigos en Marbella más que con viajes de índole familiar. Aunque sí tienen pendiente pasar unos días con el padre en Sotogrande, donde está la casa familiar, y en septiembre viajarán a Soria. Las últimas imágenes del que fuera el yerno real eran llamativas porque se le veía subiendo a una zodiac con un estilismo de chaqueta y corbata poco acorde para las calurosas temperaturas de Ibiza. La razón de esa vestimenta inusual en alta mar era que llegaba directamente de un vuelo de Madrid para embarcarse en el mega barco de sus grandes amigos Esteban Rabat y su mujer Rosa Mairal.

Desde que dejó de ser duque de Lugo y las muchas amistades que en aquel momento le bailaban el agua desaparecieron, el joyero se convirtió en su mejor apoyo afectivo. De hecho, Jaime fue padrino de su segunda boda al enviudar años atrás e incluso le asesora en determinados aspectos. En su día se dijo que se había aventurado con el diseño de joyas menores y de bajo coste al no ser necesarias la utilización de gemas preciosas de alto nivel y sí semipreciosas. Como asesor externo de Bernard Arnault, dueño del imperio de lujo MLVH, tiene un excelente buen gusto y el mundo de la joyería no le es ajeno, ya que está al tanto de las últimas tendencias. La amistad entre el catalán y Marichalar se ha ido afianzando con los años. Pasó con la familia Rabat el confinamiento y viaja a menudo a Barcelona, donde Esteban y Rosa son los perfectos anfitriones. Al principio de esta relación el empresario se tomaba a risa algunas informaciones de titulares del tipo «Jaime y una bella desconocida» o «el ex marido de la Infanta con una nueva acompañante», sin saber que la mujer alta y rubia era la esposa de Rabat.

Jaime de Marichalar y Rosa Mairal en un desfile de moda en Barcelona FOTO: G3-SFP GTRES

En Madrid el matrimonio no era conocido y fue precisamente gracias a la presencia de Marichalar en las inauguraciones de sus locales cuando comenzaron a ser más sociales. Otra de las personas que influyó para que la firma fuera conocida más allá de Barcelona fue Fiona Ferrer, que durante un tiempo se encargó de la comunicación. Consiguió que hasta Isabel Preysler, que había sido imagen de Suarez, la firma bilbaína de varias generaciones, llevara en varias salidas los complementos de Rabat. La tienda multimarca de la calle Serrano en Madrid suele ser uno de los lugares donde recala el padre de Froilán cuando pasea por el barrio de Salamanca. Su casa esta muy cerca y es una manera de entretenerse cuando no está viajando. Y Jaime ejerce de anfitrión cuando el matrimonio o los hijos se encuentran en la capital. Y más de una vez los Rabat lo han invitado para que les acompañara a los campeonatos dentro y fuera de España en los que participa Tito, el hijo que prefirió las motos a continuar con el negocio familiar. Fue campeón del mundo de Moto2 en 2014.

Un «botigue» en Badalona

Realmente, en la familia de Esteban Rabat no había antecedentes relacionados con este sector. «Yo era y sigo siendo un ‘’botigue’' (tendero) que empecé en Badalona con una tienda muy pequeña a la que bautizamos como Flash. Me daba apuro poner mi nombre. Me parecía pretencioso», contaba a quien esto firma en la inauguración de la remodelada Casa Corina, el emblemático edificio de paseo de Gracia. Con el tiempo, la marca se fue afianzando y quizá el éxito radica en que lo mismo venden artículos de 60 euros que otros de muchos ceros detrás, donde los asiáticos y los rusos se hacen la competencia para ver quién compra más y más caro las fantasías y antojos de la casa. Esteban Rabat es el mejor anfitrión para Marichalar y también su mejor amigo que en tiempo de tormenta estuvo con él. Ahora, en su barco es donde Jaime se encuentra feliz y tranquilo. Marichalar tuvo que darse cuenta de lo que era de verdad la amistad cuando llegó su divorcio.