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Los 40 años de David Bustamante: enamorado y subvencionado

El cantante atraviesa un momento agridulce marcado por su relación con Yana Olina, su musical «Ghost» y sus fallidos proyectos empresariales

Entrevista a David Bustamante por su papel en el musical de "Ghost".
Entrevista a David Bustamante por su papel en el musical de "Ghost". FOTO: Jesús G. Feria La Razon

David Bustamante cumple 40 años en un momento de inquietud. El lado positivo lo protagoniza su corazón. El cantante vive un momento de dulce calma junto Yana Olina, la bailarina rusa con la que rehizo su vida, y a la que conoció en 2018 mientras concursaba en el programa «Bailando con las estrellas». Yana ocupa su corazón desde entonces y le da la estabilidad que tanto necesitaba tras su tormentosa ruptura con Paula Echevarría. El final del matrimonio venía precedido de varios años de desgaste y desavenencias que la pareja fue capaz de disimular en los últimos tiempos a duras penas. Un año después de la separación, ambos rehacían su vida. Paula, junto a Miguel Torres; y David junto a Yana Olina.

Remendado su corazón, el lado menos positivo de sus cuatro décadas de vida tiene que ver con su trayectoria profesional. Después de veinte años dedicado a la música, su carrera como cantante de éxito no termina de despegar. Tras diez discos publicados y un recopilatorio, pese a poder presumir de haber vendido más de dos millones de discos, Bustamante no ha conseguido dar el salto al otro lado del charco y convertirse en un artista internacional. Sólo uno de sus discos, «Amor de los dos», fue lanzado en México con un éxito discreto. Además, la pandemia ha resentido sus finanzas, como también lo ha hecho el pleito con su ex mánager, Francisco Manjón, a quien Bustamante reclamaba 400.000 euros por un delito de estafa y apropiación indebida, del que finalmente salió absuelto. Aprovechando su tirón mediático, el cantante ha sabido reinventarse, compensando la escasez de conciertos con participaciones en programas de televisión como «Masterchef Celebrity 6» o «El Desafío». David sigue subiendo a los escenarios, pero explorando otros caminos. En septiembre de 2021, estrenó el musical «Ghost», un nuevo reto al que el cántabro se enfrentó ilusionado, ya que sigue en cartel, desde el teatro madrileño EDP Gran Vía, a una gira por provincias. Interpreta al inolvidable Sam, Patrick Swayze, en la película de 1990.

Pase gráfico del musical de "Ghost", con David Bustamante como protagonista.
Pase gráfico del musical de "Ghost", con David Bustamante como protagonista. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Subvencionado

Una nueva aventura que el cantante asume como una forma de superar el mal momento que vive el sector y que no le es ajeno. En lo empresarial, Bustamante figura como cargo activo en dos sociedades. La primera de ellas, Celeste Music Sport Production, radicada en Jaén, tiene una nula actividad. Constituida en 2010, con Bustamante como administrador único y creada para realizar «actividades relacionadas con el mundo del espectáculo y el cobro de «royalties» relativos a los derechos de artista», su falta de actividad hizo que el registro mercantil decretara el cierre de su hoja registral en octubre del año 2014.

Daimala Producciones, la segunda de las sociedades a través de las que el cantante gestiona su carrera artística, fue constituida hace ahora seis años, concretamente en febrero 2016. En este caso, David (que aparece como administrador único) comparte cargo directivo con su padre, Gervasio Bustamante, que figura como apoderado. La escasa actividad de la empresa ha provocado que el registro apercibiera el 1 de enero de 2020 al artista sobre un posible cierre registral de empresa. Curiosamente, pese a ello, la empresa del cantante recibió en el año 2020, por parte del ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, una subvención en forma de aval concedido por el Gobierno para paliar los efectos del Covid 19. La subvención, gestionada por el ICO (Instituto de Crédito Oficial), figura en el portal de transparencia donde fue publicada con fecha 20/05/2021. La subvención concedida por el ministerio, pese a la nula actividad que registraba la empresa, fue de 208.000 euros. La exigua actividad de la que se tiene constancia en la empresa tiene que ver con el registro del nombre «Daimala Producciones», que el cantante patentó como marca de su propiedad. Radicada en Villanueva del Pardillo, la localidad donde viven sus padres, la sociedad incumple –desde su creación en 2016– la obligación de rendir sus cuentas ante el registro de la propiedad.

David Bustamante y Yana Olina
David Bustamante y Yana Olina FOTO: G3-CAT GTRES

El éxito de Olina

Otra aventura empresarial familiar que tienen que ver con el artista es David Bustamante SL, la empresa que creó en 2002 en Cantabria, administrada por su padre, Gervasio, para gestionar la carrera del «triunfito» un año después de salir de la academia de «Operación Triunfo». La empresa corrió igual suerte que las anteriores. Sus últimas cuentas datan de 2003 y pesa sobre ella un expediente de baja registral por indicios de nula actividad. La del padre de David no es la única iniciativa fallida en la familia. Su hermano y representante, Manuel Bustamante Hoyos, fundó en 2015 Personality Action World. La sociedad, localizada en Las Rozas de Madrid, y creada para dirigir el destino profesional del cantante cántabro, no dejó de ser un mero intento. En la sociedad, creada para la producción de eventos y la «promoción de giras artísticas», el hermano de Bustamante decidió asociarse a Miguel Melgar Rodríguez, amigo personal de Poty, el coreógrafo y bailarín, íntimo de Bustamante. Su separación de Paula Echevarría supuso el fin de la amistad entre ambos, y, por extensión, con el exfutbolista. No es de extrañar que la empresa no llegara a presentar cuentas. El registro le echó el cierre en noviembre de 2019.

Se podría decir que más suerte en el mundo empresarial ha tenido su novia, Yana. La novia de David Bustamante tiene un currículum envidiable. Además de bicampeona de España en su disciplina, el baile deportivo, puede presumir de ser entrenadora titulada por la Federación Española Baile Deportivo, jueza nacional y directora de competición. Al margen de sus logros al máximo nivel, es también una empresaria de éxito. La bailarina rusa es también directora del Club de Ball Esportiú Felánitx, en Felanitx (Mallorca). Además dirige su propia academia de baile, la Yana Olina Dance Academy, localizada en el Nuevo Centro Cultural de Pozuelo de Alarcón, cercano a la localidad donde la pareja vive su historia de amor.