Religión

Una joven de 29 años ingresa a monja motivada por Tamara Falcó

Mihaela María Rodríguez, fan de la marquesa de Griñón, encontró la fe gracias a la socialité

Tamara Falcó
Tamara FalcóGtres

Mihaela María Rodríguez, de 29 años, ha ingresado este fin de semana en el Monasterio de Santa Ana de Murcia. La joven, que vivió toda su infancia y adolescencia lejos de la fe, encontró su camino motivada por Tamara Falcó después de que la socialité realizase un retiro cristiano. Mihaela, seguidora de la hija de Isabel Preysler, decidió probar esa experiencia motivada por la prometida de Íñigo Onieva y fue ahí donde recibió la llamada de Dios.

La joven, rumana de nacimiento, fue adoptada a los cuatro años por un matrimonio canario y se crio en Tenerife. A lo largo de su infancia, Mihaela María vivió alejada de la fe y no prestó demasiada atención a la religión. Así lo ha relatado la recién estrenada monja al diario 'La Verdad' de Murcia. "Hice la Primera Comunión y también la catequesis de confirmación, pero no me llegué a confirmar", desvela. Cuando terminó bachillerato comenzó la carrera de Turismo y sentía que buscaba algo diferente en su vida: "Me alejé de Dios; tenía una vida como la de las chicas de hoy, salía de fiesta y el Señor estaba, cada vez más, en un segundo plano".

Y fue en ese momento cuando, motivada por Tamara Falcó, una de sus influencers favoritas en ese momento, se animó a realizar un retiro que le cambió la vida. Su madre fue la persona encargada de motivarla a dar el primer paso y fue ahí cuando se fue 15 días con unas monjas dominicanas y convivir con ellas como una más. En ese momento la joven tenía 21 años y no sintió la vocación hasta un tiempo después. Comenzó a ir a misa y empezó a visitar a las monjas semanalmente hasta que seis después tomó el hábito como novicia dominica y, en 2019, se trasladó a Murcia, al Monasterio de Santa Ana.

Este fin de semana, finalizado su noviciado, realizó su profesión solemne en el Monasterio de Santa Ana, arropada por sus amigos, familiares y multitud de sacerdotes y seminaristas. Era la primera vez que se celebraba una profesión desde hace 24 años en el monasterio y Mihaela María no puede estar más feliz por haber ingresado en la comunidad. "Los jóvenes de hoy tienen mucho miedo al compromiso, yo también lo tenía; pero he encontrado en él una libertad muy grande: la de hacer la voluntad de Dios, lo que él me pide en cada momento", desveló a 'La Verdad' tras el acontecimiento la joven. "He descubierto que la felicidad está en dar un sí sin condiciones para que sea Dios quien lo haga todo", expresó al anterior medio citado.