Nueva York considera abrir fosas comunes en los parques por la avalancha de víctimas

El Ejército norteamericano despliega 80 camiones refrigerados en los hospitales del estado para albergar a los muertos

Enterramientos temporales en los parques. Al menos eso ha sugerido el concejal demócrata y presidente del comité de salud de Nueva York, Mark Levine en una serie de tuits.

«El sistema de salud de Nueva York ha sido forzado al límite», escribió, al tiempo que explicaba que las morgues de la ciudad lidian con el equivalente de un 11 de Septiembre.

«Una morgue típica de hospital puede contener 15 cuerpos, y están todos llenos», apuntó, por lo que las autoridades sanitarias han enviado hasta 80 camiones refrigerados a los distintos hospitales de la ciudad.

Aunque cada remolque tiene capacidad para 100 cuerpos, «están casi llenos también». Tampoco hay forma de encontrar una funeraria, y los «cementerios no pueden manejar la avalancha de solicitudes» y «rechazan la mayoría».

Para describir mejor el volumen de la crisis Levine explicó que en un día normal la ciudad de Nueva York sufre entre 20 y 25 muertes en los domicilios particulares, mientras que el número diario ha subido a más de 200.

«Al principio de esta crisis, pudimos tomar muestras de las personas que murieron en casa», pero «pero esos días ya pasaron. Simplemente no tenemos la capacidad».

Y así, con los congeladores saturados, desbordados por la pandemia, Levine estima que «pronto comenzaremos los “entierros temporales”» en algún parque. «Esto probablemente se hará mediante el uso de un parque de Nueva York, con fosas para para 10 ataúdes dispuestos en línea».

De tener que recurrir a la medida, prevista por la ciudad desde hace años para supuesto de una gran epidemia, «Se hará de manera digna, ordenada y temporal».

El alcalde, Bill de Blasio, salió al paso para confirmar que, en efecto, la ciudad recurrirá a los enterramientos temporales de ser necesario, pero de momento no será necesario.

De Blasio también confirmó que la ciudad tiene material sanitario para resistir hasta el miércoles. El coronavirus no sólo ha desbordado los hospitales. También ha cambiado la forma en la que la ciudad despide a sus muertos. Son demasiados. Los enfermos mueren solos y solos descansan en una morgue portátil.

Como explicó Levine, muchos de los cadáveres yacen en los 80 camiones frigoríficos desplegados por el Ejército y la ciudad a las puertas de los hospitales.

Una medida de emergencia en un Estado donde los casos diagnosticados superaron los 130.000 para todo el estado y número de fallecidos alcanzaba los 4.752.

Pero hay luz al final del túnel. Aunque Nueva York está lejos del final de la pesadilla, el gobernador Andrew Cuomo ha confirmado que son ya dos días seguidos en los que desciende tanto el número de hospitalizados y víctimas mortales. No obstante ha instado a los neoyorquinos a que cumplan con la cuarentena. “No es el tiempo para relajarse”. Asimismo advirtió que se doblará la sanción por violar el confinamiento a 1.000 dólares.

Un respiro para un estado y una ciudad donde incluso se están acabando los ataúdes y donde varios hospitales también se estaban quedando sin bolsas para los cuerpos.

David Fleming, de la New York State Association of Cemeteries, explicó el pasado sábado a la revista Politico que ayudaría si sus colegas se abstienen de vender ataúdes de lujo. «Obviamente la llama tiene que consumir la caja, y nos retrasa mucho si los directores de las funerarias venden ataúdes demasiado ornados durante la pandemia»