El negacionista que terminó ocho días intubado en Leipzig

Un fundador del movimiento «Querdenken» fue ingresado tras un acto sin mascarilla ni distancia social

Una manifestación contra las restricciones de la covid en Fráncfort, Alemania
Una manifestación contra las restricciones de la covid en Fráncfort, AlemaniaRONALD WITTEKEFE

Uno de los organizadores del movimiento negacionista alemán de la pandemia conocido como «Querdenken» tuvo que ser ingresado por covid-19 después de que el pasado 7 de noviembre se manifestase en Leipzig junto a unas 16.000 personas que no llevaban mascarillas ni mantuvieron distancias de seguridad.

Al parecer, según informa el diario «Leipzige Volkszeitung», el hombre pasó una semana en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos de la ciudad a causa de la infección provocada por el nuevo coronavirus. El periódico asegura que el hombre sabía que tenía la infección mientras participó en la manifestación, en la que infectaría a más personas.

La protesta en la que participó la persona posteriormente enferma fue muy sonada porque tras la misma se produjeron fuertes disturbios en la ciudad. Varios periodistas fueron atacados por los manifestantes. El director de la clínica universitaria Leipziger Uniklinik, Christoph Josten, confirmó la noticia en una rueda de prensa: «Uno de las caras conocidas del movimiento Querdenken, que se manifestó en Leipzig, fue intubado ocho días después».

Josten aseguró que «el virus no se para ante nadie, da igual quién sea la persona». El médico volvió a repetir la necesidad de reducir los contactos intrapersonales y las reglas de distanciamiento para protegerse a uno mismo y a los demás. Además, aseguró que su clínica se encuentra en estos momentos al límite de su capacidad debido a la pandemia y que, si el aumento de pacientes continúa igual hasta Navidad, se colapsará. Este sábado se manifestó el susodicho movimiento en la ciudad de Frankfurt, a pesar de que la concentración había sido prohibida por las autoridades.

Varios cientos de personas protestaron en hasta doce puntos diferentes de la ciudad y fueron dispersados por la Policía, que disponía de un cañón de agua para disolverlos. También en Dresde trataron de manifestarse, pero dicha protesta fue prohibida por el Tribunal Superior Administrativo de Sajonia, una de las regiones en las que en este momento hay más casos y que ha decretado un confinamiento a partir del próximo lunes.

El movimiento «Querdenken» ha pasado a formar parte de la lista de grupos extremistas del país vigilados por el llamado Servicio de de Protección a la Constitución. El Ministerio del Interior ha alertado de que en las manifestaciones, especialmente en las de número mayor, cada vez más extremistas toman parte y que éstas tienen un potencial de escalada de la violencia muy alto.

Este fin de semana los ministros de Interior de los diferentes Estados se han reunido para tratar el asunto concreto de este movimiento. Ya el pasado 29 de agosto los manifestantes trataron de entrar en el Bundestag, después de congregar a cientos de miles de personas en la capital y manifestarse por la capital, a pesar de que las concentraciones trataron de ser disueltas porque los participantes no respetaron las medidas de control de la pandemia.

A las manifestaciones acuden también muchas personas descontentas con la política del gobierno y con la gestión de la pandemia. Muchos analistas aseguraban que éstas personas están siendo «instrumentalizadas» en parte por los grupos extremistas que organizan las protestas.

Una de las expresiones más utilizadas en el contexto de las protestas es el de «dictadura del coronavirus» para referirse al Gobierno de Merkel. Esta expresión fue objeto de disputa también durante el congreso del partido ultra de la AfD, ya que algunos miembros de la formación la utilizan, mientras otros, como el cojefe Jörg Meuthen aseguran que no tienen sentido y temen que el acercamiento a dicho movimiento pueda alejar a la extrema derecha del poder.