No podemos dejar de mirar la excepcional Alta Joyería de Dolce & Gabanna

La nueva colección de Alta Joyería que Dolce & Gabanna ha presentado en Florencia está inspirada es la reina de Francia, Catalina de Médici.

¿De dónde nace esta inspiración? Del encargo de un perfume que hizo la reina de Francia, Catalina de Médici y que se elaboró en la misma edificación, la Farmacia de Santa María de Novella, también la más antigua del mundo, en la que se ha realizado el desfile de apertura de la firma siglos más tarde. Un desfile que ha dado lugar a la creación de unas piezas únicas, collares, pendientes y anillos a juego, repletos de piedras preciosas.

“¡Por fin! Es genial estar de vuelta. Especialmente en el centro del mayor movimiento artístico de la historia, el Renacimiento”, decía Stefano Gabanna mientras observaba y presentaba junto a Domenico Dolce sus diseños expuestos.

De este modo, cada una de las piezas protagonistas tiene un estilo renacentista. Están elaboradas por maestros artesanos que han seguido majestuosamente algunas técnicas de orfebrería que se empleaban en la época.

La pieza central, por su historia, es un collar de oro con dos querubines en el centro elaborados con el mismo material, que portan un frasco de cristal que rinde homenaje al perfume creado para Catalina con las esencias que adquirió en los Alpes en su viaje de bodas con Enrique de Valois, un perfume que aún a día de hoy se sigue elaborando bajo el nombre de Aqua di S.M. Novella.

El frasco de la imponente joya contiene casi de forma mágica unas gotas del aroma real, con base de bergamota, para que la afortunada dueña de la obra pueda perfumarse cuando lo lleve.

Sin embargo, el tributo al perfume de la reina no es la pieza más cara, este lugar lo ocupa el collar de oro blanco Oceania, que está decorado con una enorme y singular piedra preciosa en forma de pera, la turmalina Paraiba de Mozambique y tiene un valor de 7,25 millones de euros.

Por otra parte, las joyas masculinas también acapararon la atención de los asistentes. Fueron presentadas en una sacristía presidida por los frescos de la Pasión de Cristo y el martirio de varios santos. Aquí destacó The Atlanticus, la versión de este año del reloj Leonardo da Vinci grabado a mano con ilustraciones del sabio florentino. De nuevo, no era la pieza más cara, sino que era superada por el reloj Ferdinand II de 595.000 euros, en el que destaca una esfera verde jade y detalles en oro.

Por otro lado, el sector masculino también podrá adquirir alguno de los gemelos creados para esta ocasión, que son toda una oda al Renacimiento y al Made in Italy.