Un centro español contra el tabaquismo premiado por la OMS

La Unidad de Control del Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) ayuda a la deshabituación, al control de la publicidad y asesora a organismos públicos

El director de la Unidad de Control del Tabaco del Instituto Catalán de Oncología, Esteve Fernández
El director de la Unidad de Control del Tabaco del Instituto Catalán de Oncología, Esteve FernándezMarta PerezEFE

El director de la Unidad de Control del Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO), Esteve Fernández, afirma que, pese a las “interferencias” de las tabaqueras al principio de la pandemia, la covid “ha ayudado a hacer avances” en la lucha contra el tabaquismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reconocer con su Premio del Día Mundial Sin Tabaco 2021, que se celebrará mañana 31 de mayo, a la Unidad de Control del Tabaco del ICO por sus “éxitos” en la lucha contra el tabaquismo. Esta unidad es la única en España reconocida como centro colaborador de la OMS y una de las diez que hay en todo el mundo (dos en Europa).

Para Fernández, catedrático en epidemiología y salud púbica de la Universidad de Barcelona, este galardón es un “reconocimiento” a un trabajo de 20 años, cuando la unidad contaba con sólo dos trabajadores -ahora ya son 18-, que ha ido más allá de la prevención del cáncer ya que engloba desde la deshabituación en adolescentes o enfermos mentales, el control de la publicidad del tabaco, hasta el asesoramiento a organismos como el Ministerio de Sanidad o la propia OMS.

“Al principio de la epidemia había mucha desinformación y las tabaqueras lo aprovecharon para sugerir que el tabaco no era malo para la covid sino al contrario, que protegía...”, recuerda el doctor Fernández, que admite un primer momento de “incertidumbre” en el movimiento antitabaco, si bien al final se reaccionó bien. “En general, ha ido bien la covid en este sentido porque se prohibió fumar en la vía pública sin distancia de seguridad y hay muchas autonomías que sacaron el tabaco de las terrazas de los bares”, ha recordado Fernández, quien cree que pese a que el Ministerio de Sanidad está retrasando una actualización de la ley, la pandemia activó el debate social sobre los daños de fumar.

Fernández recuerda que fumar incrementa los efectos adversos del coronavirus, “ya que multiplica por más de dos” el riesgo de enfermedad grave, derivación a UCI o muerte. Además, hay estudios publicados que certifican que el humo de los cigarrillos puede transportar el virus de la covid hasta 10 metros, por lo que es más importante que nunca proteger los derechos de las personas para que no sean fumadores pasivos.

A la espera de que mueva pieza la ministra Carolina Darias, el doctor Fernández recuerda que en plena pandemia, el anterior titular de Sanidad, Salvador Illa, se reunió hasta dos veces con las entidades científicas que trabajan contra el tabaquismo y se comprometió a una serie de cambios ambiciosos, “como subir el precio del tabaco”. “Vemos que está habiendo algunas iniciativas que están bien por parte de ayuntamientos o comunidades, como el veto del tabaco en playas, terrazas o en las puertas de colegios... pero todo es muy voluntario y nadie vigila para hacer cumplir la ley y multar si es necesario”, lamenta Fernández, que cree que las administraciones locales y autonómicas deben tener más iniciativas a la hora de acotar el consumo de tabaco.

Asimismo, el director de la Unidad Contra el Tabaco del ICO cree que el Gobierno central no debe esperar a la nueva directiva europea en marcha para tomar nuevas iniciativas, sobre todo para frenar el consumo de los cigarrillos electrónicos.

Fernández espera que el premio concedido de la OMS sea un acicate para lograr un apoyo presupuestario más estable, tanto del Ministerio como de la Generalitat, puesto que gran parte del esfuerzo se hace con proyectos con fecha de caducidad.