Calor

Dormir con el ventilador encendido podría ser menos saludable de lo que piensas

Tener el ventilador funcionando durante toda la noche podría no ser solo bastante caro, sino que -además- podría generar algunos daños a nuestra salud

El ventilador lleva más de un siglo con nosotros.
El ventilador lleva más de un siglo con nosotros.La RazónCortesía de Delaney Van / Unsplash.

El ventilador consume 10 veces menos que el aire acondicionado. Por eso, cuando las temperaturas no son demasiado excesivas, muchos prefieren enchufar el ventilador... porque gracias a él conseguimos que la sensación térmica descienda entre 3ºC y 5ºC. Por eso, muchas personas consideran que el ventilador se ha convertido en la solución perfecta para sobrevivir a esas noches insoportables de verano. Sin embargo, esto no es nada recomendable.

Los ventiladores eléctricos no siempre son seguros
Los ventiladores eléctricos no siempre son seguroslarazon

Consecuencias de dormir con el ventilador encendido

El hecho de que el aire permanezca en continuo movimiento hace que la sensación térmica de una habitación disminuya notablemente. Y cuando el verano ha llegado a su apogeo, el ventilador puede parecer el aparato perfecto para mantenernos fresquitos por la noche. Sin embargo, debemos saber cuándo (y durante cuánto tiempo) deberíamos tenerlo encendido; porque podría tener consecuencias para nuestra salud… y para nuestro bolsillo.

Como ya hemos indicado, un ventilador consume 10 veces menos que un aparato de aire acondicionado. Y además lo estaríamos utilizando durante las “horas valle”(horas en las que el consumo de energía es más barato). Sin embargo, sigue siendo un gasto importante si lo encendemos siempre que sentimos calor en una noche de verano. Y de acuerdo con un estudio realizado por el “Sleep Advisor”, que es un sitio web especializado en la calidad del sueño, tener el ventilador apuntando hacia nosotros durante toda la noche también podría tener varios efectos perniciosos sobre nuestra salud.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de decidir si vamos a dormir con el ventilador encendido, es que la temperatura del cuerpo humano ya desciende sustancialmente cuando dormimos... y sin necesidad de utilizar ningún artilugio. Así que, si le restamos un par de grados adicionales, estaremos exponiendo a nuestro organismo a unas temperaturas bastante más bajas.

Eso puede hacer que nuestros músculos se contraigan y se endurezcan, pudiendo generarse así calambres involuntarios o dolores musculares. El aire apuntando directamente hacia nosotros también podría generar daños en nuestra piel, haciendo que esta se seque y se escame. Algo que no sería importante si ocurriese una sola vez, pero que podría llegar a convertirse en un problema si la costumbre de dormir con el ventilador se repitiese más de la cuenta.

En la imagen, una mujer con insomnio.
En la imagen, una mujer con insomnio.UnsplashUnsplash

Ahora bien, esta caída en la temperatura no solo afectará a nuestros músculos y a nuestra piel. También nos expondrá a una caída en la defensa de las vías aéreas... lo que nos hará vulnerables ante cualquier infección. Esto sumado a que el movimiento del aire del ventilador también moverá el polen, el polvo y otros alérgenos, podría dar lugar a que los episodios de alergia y de asma no sólo fuesen muchomás frecuentes... sino también más graves.