¿Por qué se habla de enfriamiento en la relación entre España y EE UU?

La política hacia Venezuela, el chantaje de las bases de Rota y Morón o la Tasa Google demuestran un cambio en la relación entre ambos países

Poco más de un mes lleva el gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos de andadura, tiempo suficiente para reflejar un vuelco radical de las posiciones de España con el gobierno de EE UU, liderado por Donald Trump. El DelcyGate, los aranceles a la aceituna o la tasa Google son algunas de los asuntos que demuestran que algo está cambiando en la relación entre los dos países.

El cambio en la política hacia Venezuela

La primera sesión de control al gobierno de coalición fue monopolizada por lo que ya se conoce como DelcyGate, es decir la polémica reunión que mantuvo el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, con la “número dos” de Nicolás Maduro en el aeropuerto de Barajas. Durante la sesión de control, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha referido a Juan Guaidó como “el líder de la oposición venezolana”. Este modo de referirse a Guaidó de Sánchez difiere de la empleada hace ahora justo un año, cuando en febrero de 2019 indicó que “el Gobierno de España anuncia que reconoce oficialmente al presidente de la Asamblea de Venezuela, al señor Guaidó Márquez, como presidente encargado de Venezuela”, dijo entonces.

El de hoy es el último capítulo de un serial de actuaciones que en las últimas semanas muestran qué algo está cambiando. No hay que olvidar que Pedro Sánchez se negó a reunirse con Guaidó cuando hizo una gira europea. Así, el venezolano se reunió con Emmanuel Macron, presidente de Francia, se vio con Angela Merkel, la canciller alemana, Boris Johnson, primer ministro británico, Josep Borrell, el alto representante para la Política Exterior europea y otros muchos mandatarios. Sin embargo cuando Guaidó arribó a España, Sánchez no lo recibió. Sin embargo, en EE UU Guaidó fue recibido con honores de jefe de Estado por el presidente Trump.

El chantaje de las bases de Rota y Morón y los aranceles a las exportaciones

Otro de los episodios que demuestran un cambio de actitud del gobierno español ante el estadounidense está relacionado con la subida de aranceles (de hasta el 25%) de EE UU contra las exportaciones de varios productos agrícolas españoles, entre ellos el aceite, las aceitunas y el queso. En este contexto, el Ejecutivo ha deicidio chantajear a EE UU y condicionar la cooperación bilateral en materia de Defensa a la supresión de los aranceles impuestos por Washington.

Pese a ser un loable gesto para los intereses nacionales, las formas, quizás, no han sido las más adecuadas. No olvidemos que es público y notorio es que la sintonía entre Sánchez y Trump no existe. Prueba de ello, es que durante el foro de Davos no hubo foto entre ambos mandatarios. Y, tampoco olvidemos, que Trump está en medio de una campaña electoral y un gobierno con comunistas como el que gobierna en España es munición para la bravuconería que el magnate estadounidense representa en sus mítines electorales.

España ha pasado en solo un mes de aceptar sin rechistar cualquier intención de los norteamericanos de incrementar su presencia militar en las bases de Rota y Morón, a condicionar este apoyo fundamental en el despliegue de las Fuerzas Armadas norteamericanas en el Mediterráneo a un mejor trato comercial del recibido hasta ahora.

La Tasa Google

El ultimo de los frentes que enfrenta a ambos países está relacionado con la conocida como Tasa Google, es decir el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales que grava un 3% sobre la facturación y tiene como propósito que las grandes empresas tecnológicas que tengan publicidad dirigida, tales como Google, Facebook o Amazon entre otras, tributen en los países donde generen beneficios.

Pues bien, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha asegurado hoy en el Congreso “están listos" y se aprobarán “en los próximos Consejos” de Ministros. Sin embargo, Donald Trump ya ha advertido que esta tasa puede torcer las buenas relaciones comerciales y ahora su embajada española alerta al Gobierno de Pedro Sánchez de que perjudicará a empresas españolas.