Pedro Sánchez mantiene su silencio y sus vacaciones pese al caos en Afganistán

Moncloa no se pronuncia sobre si el presidente interrumpirá su descanso para analizar la situación en Kabul

Pedro Sánchez mantiene su mutismo y sigue de perfil en la crisis afgana. Desde que los talibanes tomaron el país este fin de semana, el presidente de España, de vacaciones en Lanzarote, se ha limitado a publicar un tuit, una actitud que contrasta con la de los principales líderes europeos que han interrumpido sus días de descanso para comparecer ante los medios y analizar la transcendencia del avance de los muyahidines.

Un día después de que los líderes de Francia, Reino Unido, Alemania y EE UU hayan hecho un parón, fuentes de Moncloa siguen sin pronunciarse sobre si Sánchez comparecerá o no para analizar la situación en el país afgano. Sánchez no está ni se le espera, una prueba más del papel irrelevante de España en la esfera internacional.

La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó ayer que ella y la comunidad internacional al completo se equivocaron al evaluar la situación en Afganistán y estimar cómo podría evolucionar tras la salida de las tropas internacionales. Merkel hizo estas declaraciones en una comparecencia ante los medios convocada de urgencia para evaluar la situación en Afganistán, donde Alemania está tratando a pesar del caos de evacuar a sus nacionales y los afganos que han colaborado durante los últimos años. Además, la canciller reunión a todos los grupos del parlamento para trasladarle los próximos pasos en el país.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció una iniciativa europea para hacer frente a los flujos irregulares de migrantes que se teme que desencadene la toma de control total de Afganistán por los talibán. En un discurso en televisión, Macron avisó de que “la desestabilización de Afganistán corre el riesgo de generar flujos migratorios irregulares”, y dijo que aunque Francia seguirá protegiendo “a los más amenazados”, “Europa por sí sola no puede asumir las consecuencias de la situación actual”.

También el líder británico, Boris Johnson también hizo un paréntesis en sus vacaciones para expresar su deseo de que Afganistán no se convierta en “un caldo de cultivo” para los terroristas. Y destacó la importancia de que los países “afines” reconozcan a un posible nuevo gobierno con un amplio acuerdo. En este sentido, propuso una reunión de los países del G7 para analizar la situación.

Mientras en España, Sánchez se limitó a tuitear que dos aviones están listos para repatriar al personal de la Embajada. En estos momentos, uno de esos aviones ya está en Dubái a la espera de trasladarse a Kabul, sin embargo, la segunda de las aeronaves cuya salida estaba prevista para este martes a las nueve de la mañana, continúa en la base aérea de Zaragoza y se desconoce cuando partirá hacia Afganistán.

A diferencia de otros países vecino, España ha decidido que sea el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien se ponga frente de la operación de evacuación en colaboración con Defensa.

Salida de Afganistán de las tropas españolas

Fue en mayo, tras casi dos décadas, en concreto 19 años y cuatro meses cuando España puso fin a la misión en el exterior más larga de las Fuerzas Armadas: la de Afganistán. Los últimos 24 militares que aún quedaban el el país, como parte de la operación “Resolute Support” de la OTAN, regresaron en mayo, dando por finalizada la que también ha sido la misión con más bajas. Parece que estas dos características no son suficientes para que el presidenta abandone sus vacaciones.

Sánchez no ha interrumpido sus vacaciones ni para analizar los elevados costes de la luz, ni para analizar la situación en Afganistán y parece que tampoco lo hará en esta ocasión. Su última aparición pública fue durante el homenaje al escritor José Saramago cuando también fue muy criticado al no referirse al tarifazo eléctrico que durante este mes de agosto encadena récords.