Sánchez cerró el acuerdo con Podemos minutos antes de comparecer: “No hemos dormido nada”

El Gobierno no llamó a la oposición hasta lograr el acuerdo con sus socios. Se bonificará 20 céntimos por litro el combustible

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, antes de presentar el Plan Nacional de respuesta a la guerra en Ucrania
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, antes de presentar el Plan Nacional de respuesta a la guerra en Ucrania FOTO: Eduardo Parra Europa Press

“No hemos dormido nada”. Esta era la apreciación que hacían ayer varios ministros del Gobierno antes de participar en la puesta de largo del Plan Nacional de respuesta a las consecuencias de la guerra en Ucrania. Desde el Gobierno se anticipaba un fin de semana frenético de contactos, después de que el presidente consiguiera el viernes en Bruselas el aval del Consejo Europeo para la “excepción ibérica”. Sin embargo, las conversaciones con los grupos no se comenzaron a desarrollar hasta última hora del domingo e incluso en la misma mañana del lunes. La razón: las divergencias entre los socios de coalición por los alquileres, los despidos y el Ingreso Mínimo dilataron el acuerdo en el seno del Ejecutivo. Hasta que no se cerró “in extremis” con Podemos, justo minutos antes de que arrancara la comparecencia de Pedro Sánchez, no se trasladó al resto de partidos.

De hecho, a primera hora de la mañana de ayer, el portavoz de Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, en una entrevista en RNE no reconocía que hubiera consenso dentro del Gobierno sobre las medidas. Solo cuando se llegó a un punto de encuentro en el bloque social, laboral y energético, se trasladaron las propuestas al resto de grupos. Una ronda de contactos que las fuerzas de la oposición califican de mero trámite, apenas cinco minutos de conversación y sin entrar en el contenido concreto de las iniciativas. Fuentes gubernamentales se escudan en que el grueso de las propuestas las detallaría el presidente en forma de anuncio y los socios parlamentarios se quejaban de que se habían enterado de las mismas por los medios de comunicación. Todos están a la espera del decreto ley que salga hoy del Consejo de Ministros, que tendrá mayor concreción y que entrará en vigor mañana, con su publicación en el BOE.

Después, llegará al Congreso de los Diputados para su convalidación. Un trámite que en el Gobierno no quieren dilatar y para el que piden “responsabilidad y unidad” al resto de partidos. “¿Qué más tiene que ocurrir para dejar a un lado las rencillas, los sectarismos y sumar fuerzas?”, se preguntó Sánchez, en una apelación a las fuerzas de la oposición. Entre sus socios no suena mal la música y están a la espera de conocer la letra, pequeña, para adherirse o no al acuerdo. “Las conversaciones han tenido buena acogida por los grupos y el tono ha sido constructivo”, señalaron desde el Ministerio de Presidencia, cuyo titular, Félix Bolaños, capitaneó los contactos. En el Gabinete hay optimismo sobre un entendimiento, incluso con el PP, que -entienden- “no se puede permitir no estar en este acuerdo”, aunque no se haya escuchado su propuesta de rebajas fiscales. “Lo va a tener muy difícil”, dicen, sobre la posibilidad de que se descuelgue del Plan Nacional.

Un Plan Nacional que tendrá cinco ejes: medidas para ayudar a las familias, trabajadores y los refugiados; medidas para ayudar al tejido empresarial y económico; medidas en materia de transportes; medidas en materia de ciberseguridad y medidas en materia de energía. Este paquete se prolongará hasta el 30 de junio y entre las iniciativas que se aprobarán destacan la bonificación para todos los ciudadanos de 20 céntimos por litro en los carburantes. El Gobierno aplicará una rebaja de 15 céntimos y las petroleras un mínimo de cinco, aunque hay algunas que ya han anunciado mayores bajadas. Se prohibirá el despido y las empresas podrán acudir a los ERTE y se aumentará un 15% la cuantía de la ayuda del Ingreso Mínimo Vital (IMV). También se topará la revisión de los alquileres en los próximos tres meses en el 2%,y no en base al IPC que alcanzó el pasado mes el 7,4%. En la misma línea, se extenderá a 600.000 familias más la adhesión al bono social eléctrico, llegando hasta los dos millones de hogares y se prorrogan las rebajas fiscales de la factura de la luz que están actualmente en vigor.

Se trata, según Sánchez, de un “plan serio y ambicioso” y que tendrá un impacto de 16.000 millones de euros. 6.000 millones en ayudas directas y rebajas de impuestos y 10.000 millones en créditos ICO. Habrá un paquete de ayudas de 362 millones de euros para la agricultura y la ganadería y otro de 68 millones de euros para el sector pesquero. En materia de transportes ya se anunciaron algunas líneas para lograr el acuerdo con los transportistas la semana pasada. Entre ellas, la inyección de 1.000 millones de euros, la rebaja de 20 cent/l en el carburante y un fondo de 450 millones de euros para ayudas directas y la promesa de impulsar una ley que permita a los transportistas trabajar con un precio justo. Una legislación similar a la Ley de la Cadena Alimentaria.

En el ámbito de la ciberseguridad se promoverá un Plan Nacional dotado de más de 1.000 millones de euros, se construirá un Centro de Operaciones de Ciberseguridad de la Administración General del Estado y de sus organismos públicos y se fortalecerá la seguridad y las nuevas redes de comunicaciones electrónicas 5G. En cuanto al tema energético y tras la resolución del Consejo Europeo del pasado viernes en Bruselas, el Gobierno fijará de manera “excepcional y temporal” un precio de referencia para el gas que se utiliza para la producción de la electricidad. Habrá una rebaja este año de los cargos del sistema eléctrico hasta el 55%, por 1.800 millones de euros. También se ampliará hasta el 30 de junio el mecanismo para reducir el exceso de beneficios en el mercado eléctrico y se aprobarán otras medidas regulatorias para fomentar y acelerar el despliegue de energías renovables.