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Kiko Matamoros, el ‘jubilado’ incombustible de la televisión

Cumple hoy 65 años, a punto de ser abuelo, mientras congela su semen para ser padre con su novia de 24

«N o tengo la menor intención de jubilarme». Con esta lacónica respuesta Kiko Matamoros respondía hace unos días a quienes le preguntaban por sus intenciones de abandonar la televisión a punto de cumplir los 65. Ni un atisbo de interés en dejar el que ha sido su hábitat vital en los últimos 25 años. Kiko, que cumple hoy 65, no piensa en disfrutar del descanso del guerrero. Muy al contrario, disfruta en el microclima que genera la televisión, donde se mueve como pez en el agua. Un lugar no apto para todos los públicos en el que Matamoros ha encontrado su hogar. «Me quiero morir trabajando en la tele y si no es ahí, donde sea, pero con las botas puestas», confesaba hace unos días a la revista «Lecturas». Lejos de esconderse, el colaborador disfruta su profesión y la fama que le comporta. A diferencia de otros televisivos, huye de fariseísmos y vive la dualidad de ser comentarista y personaje al mismo tiempo sin el menor problema. Asume el protagonismo que ello comporta, fomentando en muchos casos las guerras familiares que le hacen ser centro del foco. Es el peaje a pagar por ser noticia y lo paga de buen grado.

Estos días disfruta de Granada para celebrar los 65 junto a Marta López del Álamo (24), su novia, 41 años menor que él. La joven le ha devuelto la felicidad después de un divorcio turbio con Makoke, su mujer durante veinte años. La guerra entre ellos aún colea, a vueltas con las infidelidades y la relación con su hija menor, Ana, deteriorada a raíz de su noviazgo con Marta, dos años menor que su novia. A punto de ser abuelo por segunda vez de su hija Laura Matamoros, Kiko también tiene intención de aumentar la familia. El colaborador no es nuevo en la paternidad. Tiene cinco hijos, cuatro con Marián Flores, su primera mujer, y una hija con Makoke. Su intención es casarse antes con su novia, «Marta quiere esperar un poco, dos o tres años»; pero por si el reloj biológico corriera más de la cuenta el colaborador ya tiene pensado congelar su esperma para cuando su pareja esté preparada. Aunque se ve aún joven, el futuro también le ronda la cabeza: «Cuando yo no esté, quiero que Marta tenga algo en común de los dos, que no sea solo algo material», afirma.

Empresario sin éxito

Kiko Matamoros y su pareja Marta López
Kiko Matamoros y su pareja Marta López FOTO: JON-ARRILLAGA GTRES

El periplo profesional actual del colaborador se refiere, casi en exclusiva, a la televisión aunque tiene tras de sí una larga lista de experiencias empresariales. Kiko figura como con cargo vigente en varias empresas. Algunas como Gambrro Technologies, donde figura como consejero, tienen un currículum complicado. Dedicada a la programación informática y constituida en 2012 en Alicante, la sociedad, dirigida por los hermanos Pablo Jesús y Antonio de los Santos Simo Escabias, fue acusada en 2015 de estafar al menos cinco millones de euros a más de un millón de personas por un timo de mensajes de texto premium (SMS).

Otras como Nazan Producciones, también sin indicios de actividad, está dedicada a la «fabricación de productos electrónicos de consumo». Pese a su «espíritu tecnológico», fue fundada en mayo de 1999, para realizar todos tipo de producciones audiovisuales, la sociedad en la que Matamoros es apoderado, sigue localizada en Madrid aunque sus últimas cuentas datan del año 2004.

El registro da fe también de otra de las iniciativas del colaborador. En este capítulo podemos encuadrar Silla de Ring, fundada en 2010, coincidiendo con el nacimiento de su hija Ana Matamoros. Su único depósito de cuentas data del año de creación. Su falta de actividad motivó que el registro decretara el cierre de la empresa en 2018. Matamoros figura también como cargo no vigente en un par de empresas más. Happy Ending TV, la denominación comercial de Producciones Cibeles SL, dedicada a la actividad representativa, de la que Kiko era administrador mancomunado, y Cuadra Metropolitano, creada en 2005 y extinguida en 2009 por el propio Matamoros, como liquidador de la misma. Como curiosidad, figuraba dedicada a la explotación de ganado, aunque su objeto social era la comercialización de productos de ocio.

Deuda con Hacienda

Kiko, que llegó a acumular una deuda de 1.4 millones, ha solventado parte del adeudo con el embargo de su sueldo en las productoras donde trabaja. La televisión no ha sido su única fuente de ingresos. Kiko también trabaja como promotor en la discoteca Oh My Club. En la sala, propiedad del Grupo Salamandra, Kiko trabaja como imagen junto a un grupo de relaciones públicas dirigido por dos de sus amigos, Rafa de Gonzalo y Vanessa Valencia.