Gente

La vida «padre» de Rafa Nadal: mansión nueva y bautizo a la vista

Poco ha cambiado de su agenda deportiva, las abuelas juegan un papel fundamental y el secreto mejor guardado es el bautizo

La nueva casa en Mallorca de Rafael Nadal y Mery Perelló.
La nueva casa en Mallorca de Rafael Nadal y Mery Perelló. FOTO: Miguel Vicens DIARIO DE MALLORCA

«La forma en la que cambia la vida no lo sé porque no tengo experiencia, pero no tengo previsto que esto suponga un cambio en mi vida profesional». Esta declaración, realizada por Rafael Nadal en el mes de junio, días después de conocerse la noticia de que esperaba su primer hijo, era una pista sobre las intenciones de futuro del tenista manacorí. Dos meses después del nacimiento prematuro de Rafael Nadal Perelló, la vida del deportista y sus compromisos profesionales se mantienen intactos salvo por una diferencia: las videollamadas a casa son más frecuentes y el pequeño Rafa ya ha acompañado a su papá a un torneo: el de la Copa Masters de Turín. Si se les volverá a fotografiar juntos antes de que acabe el año aún está por ver.

Aunque los últimos meses no hayan sido, profesionalmente hablando, los mejores para el tenista balear, la llegada de un hijo siempre cura los sinsabores de la derrota, a pesar de que el matrimonio formado por Rafa Nadal y Mery Perelló no haya disfrutado tampoco de un embarazo dulce. No hay que olvidar que la joven estuvo ingresada y en reposo absoluto desde la semana 31 en una clínica privada de Palma y que los médicos incluso barajaron la posibilidad de operarla, algo que descartaron por su avanzado estado de gestación. Esa hospitalización, que fue desvelada en exclusiva por el periódico local «Diario de Mallorca» y que hizo que la familia Nadal abriera una investigación para buscar al «garganta profunda», puso en entredicho la actitud del tenista, que restó importancia al motivo del ingreso de su mujer y que siguió disputando el US Open con tranquilidad hasta que fue derrotado por Frances Tiafoe en octavos de final. Solo en ese momento, Nadal reconoció que «la vida personal siempre va por delante de la vida profesional». «Ahora mismo lo que tengo que hacer es volver a casa, tengo cosas mucho más importantes que atender que el tenis (...). Ahora es el momento de hacer un ‘’reset’'».

Un tiempo de adaptación

¿Y en qué ha consistido ese «reset»? Pues en la práctica, poco o nada ha cambiado ya que sigue con su calendario de exhibiciones y ha pasado prácticamente los dos primeros meses de vida a varios miles de kilómetros de distancia de su hijo, entre México, Argentina, Colombia, Chile, Brasil y Ecuador, pero también París y Turín. La única diferencia es que ahora ese estar lejos de casa se hace más difícil. «Es positivo tener las videollamadas, porque puedo ver al pequeño todas las veces que quiera, algo que las otras generaciones no podían hacer, se hace menos duro», explicó en noviembre. «Dejas a tu hijo en casa y sin poder verlo después de dos o tres semanas, cuando todavía apenas nos conocemos, y ya lo extrañas, es una nueva experiencia, pero todos los cambios son difíciles en la vida». Para Nadal, el hecho de ser padre es «un cambio muy distinto» al resto, por lo que se necesita «un tiempo para adaptarse», aunque sea «un cambio positivo».

RAFA NADAL FOUNDATION / HANDOUT / EFE FOTOS
RAFA NADAL FOUNDATION / HANDOUT / EFE FOTOS

Las primeras imágenes del laureado deportista junto a su pequeño se hicieron esperar. No fue hasta mediados de noviembre que la revista «Semana» lograba la exclusiva llevando a su portada uno de los primeros paseos de la pareja con su retoño. El paparazzi que logró las imágenes, según ha podido conocer LA RARÓN, estuvo varios días haciendo guardia en los alrededores de la vivienda que la pareja tiene en Porto Cristo –no se trata de la casa donde vivirán de manera definitiva, sino en la que se alojan (propiedad de la familia), mientras acaban las obras– hasta que captó esa escena. Coincidió con una salida al pediatra para la revisión del primer mes y con una escapada en alta mar. Y es que el catamarán Great White, de la marca Sunreef Yatchs, se ha convertido ya en el segundo hogar del matrimonio y su pequeño. De hecho, ha sido precisamente en uno de los salones del barco donde el tenista, como publicó en su perfil de instagram, sufrió viendo el partido entre España y Marruecos. En esas imágenes exclusivas de «Semana», también se veía a Rafa llevando en brazos a su primogénito. «Es muy pequeñito, me llamó la atención», desveló el fotógrafo a este periódico. Y es que el primer bebé del matrimonio nació de manera prematura el 8 de octubre tras una cesárea programada y en la que los médicos ya aprovecharon para realizar la intervención a Perelló que tuvieron que posponer en su día para no perjudicar el crecimiento del bebé.

El día a día de la pareja, que recientemente celebró su tercer aniversario de bodas, se desarrolla entre biberones, pañales y poca vida social. De hecho, es difícil encontrarse con la pareja fuera de su círculo habitual.

Abuelas entregadas

Que el pequeño Rafael sea un bebé prematuro obliga a extremar las precauciones, y más teniendo en cuenta la epidemia de bronquiolitis. Quienes suelen echar una mano a los papás primerizos son las abuelas, sobre todo, la madre de Mery, que no se separa de su hija y que estuvo con ella todos los días durante su estancia en el hospital, en ausencia de Rafa. También se sabe que Maribel Nadal ejerce de tía siempre que su trabajo al frente del departamento de Márketing y Venta de la Rafa Nadal Academy y como socia de la marca de moda Crabs Company, se lo permite. Viajó junto a su hermano, su cuñada y su sobrino al torneo de la Copa Masters de Turín en Italia, lugar donde se pudo fotografiar por última vez a Mery y Rafa paseando por las calles italianas junto a su bebé. Si habrá imagen navideña pública de la familia es el secreto mejor guardado, como si se bautizará a Rafael, la otra gran incógnita.

Estrenan casa en primavera

Tras dos años y medio de obras todo apunta a que Rafa Nadal y Mery Perelló, junto a su primogénito, podrán mudarse a su casa la próxima primavera y dejar así de vivir en la mansión que los padres del tenista poseen justo enfrente del que será su futuro hogar. Según publican medios locales mallorquines, los trabajos en la vivienda que el tenista y su esposa se están construyendo en Porto Cristo, sobre un precioso acantilado y con vistas panorámicas a todo el puerto de Manacor, están muy avanzados y, de hecho, desde el pantalán se puede apreciar cómo los exteriores están ya en fase de acabados y que solo quedan ultimar los detalles del interior, equipamiento e instalaciones.

Los plazos de ejecución de la obra eran de 36 meses y parece que se van a cumplir, a pesar de que ha sufrido algunos contratiempos, como la demora en la llegada de materiales provocada por la pandemia del coronavirus o algunos problemas con la licencia de obras.Y es que hay que recordar que la parcela de mil metros cuadrados que el de Manacor compró en el año 2013 por 4 millones de euros y sobre la que se levantaba en el pasado un conjunto de edificios de los que no queda ni rastro, ni siquiera, de alguno de sus toques más mallorquines, como la piedra mallorquina, tan característica de la arquitectura local y de la que han decidido prescindir, está situada en una zona privilegiada pero con una ubicación especialmente protegida. El matrimonio tuvo que sortear la Ley de Costas y otro trámites legislativos para poder recibir la aprobación final. Eso sí, lo que Rafa y Mery no podrán evitar es que los jóvenes puedan acceder a una escalinata de piedra pegada a su vivienda y que da acceso al mar y que seguirá siendo pública, pues conduce a la entrada de la Cova des Correu, un lugar muy apreciado tanto por los locales como por los turistas.

El proyecto final, según ha desvelado el «Diario de Mallorca», está redactado por el arquitecto mallorquín Tomeu Esteva, hijo del aparejador Antonio Esteva, fundador de un despacho con una destacada trayectoria, y hermano de la famosa diseñadora Cortana.

Desde el exterior se puede apreciar perfectamente la estructura final del que con la llegada de la primavera será el hogar definitivo de los Nadal-Perelló; estará conformado por dos edificios interconectados de dos alturas y con amplias terrazas revestidas en mármol y piedra, y un tercero algo más apartado y que se levanta junto a la zona de la piscina e impresionantes jardines. Desde allí, y prácticamente desde cualquier ventana de la vivienda podrán «vigilar» el catamarán de su propiedad, el 80 Sunreef Power, de 24 metros de eslora y un precio de 5,5 millones de euros que fondea tranquilo en el puerto.

¿Bautizo del pequeño Rafael Nadal a la vista?

El hermetismo que rodea siempre a los Nadal hace pensar que será un acto sencillo. Les casó el padre Tomeu Catalá, fundador del Proyecto Hombre y amigo de la Reina Sofía. Es esperable que será este sacerdote el que oficie también el bautizo.

No sería de extrañar que la ceremonia fuera en la parroquia de la Mare de Déu del Carme, en Porto Cristo, una pequeña iglesia de la zona, muy poco concurrida y que garantizaría esa atmósfera de intimidad que siempre requiere esta pareja.

En cuanto a los asistentes, no hay que olvidar que los propios Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, asistieron a la boda de Rafa hace tres años en el imponente castillo de Sa Fortaleza, por la relación tan especial desde hace años que une a ambos con la pareja y con la isla de Mallorca.