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Se cumplen 25 años de la otra cumbre de la OTAN: así fue la visita de los Clinton a Mallorca y Granada

En la cumbre, que tuvo lugar los días 8 y 9 de julio de 1997 también en Madrid, los líderes mundiales aprovecharon su visita a España para conocer algunos de sus rincones

La familia Clinton junto a los Reyes y el príncipe de Asturias en la Alhambra de Granada.
La familia Clinton junto a los Reyes y el príncipe de Asturias en la Alhambra de Granada. FOTO: Eduardo Abad EFE

La cumbre de la OTAN en Madrid celebrada el 29 y 30 de junio, deja numerosos momentos para el recuerdo. Y no hablamos de hitos políticos sino de momentos tan cotidianos como Jill Biden de rebajas en la “milla de oro” junto a sus nietas o la entrañable fiesta en la Embajada estadounidense a la que no faltaron numerosos rostros conocidos, entro otros muchos. Y que, curiosamente, coincide con el 25 aniversario de la otra cumbre de la OTAN que también se celebró en nuestro país.

Aunque a diferencia de esta última, en la cumbre que tuvo lugar los días 8 y 9 de julio de 1997 también en Madrid, los líderes mundiales aprovecharon su visita a España para conocer algunos de sus rincones. El entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, junto con su Hillary, y su única hija Chelsea, viajaron a Mallorca y Granada. A ambos viajes, Don Juan Carlos y Doña Sofía ejercieron de anfitriones.

El 4 de julio, la familia Clinton aterrizó en Mallorca, donde les estaban esperando nuestros Reyes. En la isla balear, el mandatario estadounidense, su esposa e hija, visitaron el Castillo gótico de Bellver, el Palacio de la Almudaina, la catedral de Santa María y el paseo marítimo de Palma, donde cenaron. Al viaje también se unieron José María Aznar, y su esposa, Ana Botella. Juntos visitaron otras localidades como Calviá, Andratx y SaDragonera.

Posteriormente volvieron a Madrid para presenciar la cumbre de la OTAN, pero su viaje turístico por nuestro país no quedó ahí, y una vez terminó, los Clinton decidieron conocer Granada. Don Juan Carlos y Doña Sofía volvieron a ejercer de anfitriones y les enseñaron los lugares más emblemáticos de la ciudad: la Alhambra, el barrio del Albaicín y las cuevas. Una visita exprés que tan solo duró unas cinco horas y que dejó infinidad de imágenes para el recuerdo.