Suecia confirma el primer caso de reinfección por coronavirus

Una mujer de 53 años de Gotemburgo dio positivo en mayo y tras recuperarse volvió a enfermar en agosto

El Hospital Universitario Sahlgrenska de la ciudad sueca de Gotemburgo confirmó hoy un caso de reinfección con el coronavirus, el primero en el país nórdico, donde se sigue un modelo laxo de restricciones basado en la responsabilidad individual.

La persona afectada es una mujer de 53 años que dio positivo en mayo y a la que, tras darse por superada la infección, se le volvió a verificar un caso de Sars-CoV-2 el pasado agosto, informa el diario Dagens Nyheter (DN).

Ante esa situación se ha tratado de esclarecer con sucesivos análisis si se trata del mismo contagio, ante la eventualidad de que pudiera no haberse recuperado realmente del primero.

Según el equipo médico, tras varias pruebas se ha descartado que se trate de la misma primera infección, ya que las muestras indican claramente que es un nuevo contagio diferenciado.

“En diez posiciones, la cepa del virus de mayo era diferente a la que se probó en agosto”, dijo a DN el doctor Johan Ringlander. “Eso significa que podemos decir que son dos infecciones separadas y no la misma infección latente”.

“En todo caso, esto muestra que la mujer en realidad obtuvo inmunidad parcial. Su enfermedad fue muy leve la segunda vez, lo que indica que obtuvo un cierto nivel de protección después de su primera infección”, asegura Ringlander. La paciente había desarrollado niveles bajos de anticuerpos cuando se le hizo la prueba en septiembre.

Los médicos de esa universidad sueca advierten, además, de que esta recaída en realidad no es tan sorprendente y que la posibilidad de reinfección existe en otros tipos de coronavirus hasta ahora conocidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró en abril que los anticuerpos probablemente “proporcionarían algún nivel de protección” contra la reinfección, pero no hay evidencia concluyente. Se han informado otros casos de reinfección a nivel internacional.

Suecia ha seguido desde el inicio de la pandemia un camino propio y controvertido, ya que la tasa de mortalidad del país ha sido muy superior a la de otros países nórdicos comparables.

Sus autoridades han favorecido las llamadas a la responsabilidad individual y se han limitado a “recomendar” determinadas precauciones. Especialmente polémicas han sido algunas de las decisiones del epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública, Anders Tegnell, como defensor de esta estrategia laxa. En los últimos tiempos, las autoridades suecas han marcado pautas concretas de comportamiento, como pedir el aislamiento en casa de quienes convivan o hayan convivido con una persona infectada.

Desde el inicio de la pandemia se han verificado en Suecia 102.407 casos de Sars-CoV-2 y un total de 5.910 víctimas mortales.

Según datos del Centro Europeo para Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), con sede en Estocolmo, la incidencia por 100.000 habitantes y en 14 días es de 83,8 contagios. En Noruega la incidencia de acuerdo a ese cálculo acumulado es de 36,1 contagios y en Finlandia de 52,4.