Salud

Hallan un virus de transmisión sexual que provoca un alto riesgo de muerte cardiovascular

Es el primer estudio que demuestra la relación entre el VPH y las defunciones por cardiopatías: la probabilidad se cuadriplica en mujeres con cepas de alto riesgo

La vacuna neutraliza el virus del papiloma humano (VPH)
La vacuna neutraliza el virus del papiloma humano (VPH)larazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@446f6d8f

Se sabe desde hace años que el virus del papiloma humano (VPH) puede dar lugar a cáncer de cuello de útero. Ya en 1842 se describió el papel que parecían desempeñar los contactos sexuales en su aparición. Décadas después, los avances científicos permitieron identificar que las cepas de alto riesgo de VPH provocan el desarrollo de esta enfermedad oncológica. Un descubrimiento que supuso una revolución en la prevención de este tipo de cáncer y abrió la posibilidad de desarrollar vacunas.

Hoy también nos encontramos ante un hallazgo de gran relevancia sobre el VPH. Y es que la revista European Heart Journal publica el primer estudio científico que demuestra una relación entre la infección por VPH de alto riesgo y las muertes por enfermedades cardiovasculares, incluidas cardiopatías e ictus.

El VPH es la infección de transmisión sexual más común del mundo, y como hemos visto se sabe que las cepas de alto riesgo causan cáncer de cuello de útero. Investigaciones anteriores han sugerido que el VPH también puede contribuir a la acumulación de placas peligrosas en las arterias. El nuevo trabajo afirma que las mujeres tienen un riesgo cuatro veces mayor de morir por estas causas si tienen una infección por una cepa de alto riesgo del virus del papiloma humano.

La investigación fue dirigida por los profesores Seungho Ryu, Yoosoo Chang y Hae Suk Cheong, de la Facultad de Medicina de la Universidad Sungkyunkwan de Seúl (Corea). En palabras del profesor Ryu: "A pesar de los notables avances en el control de los factores de riesgo conocidos de las cardiopatías (como el tabaquismo, el colesterol alto, la hipertensión y la diabetes), éstas siguen siendo una de las principales causas de muerte".

"Curiosamente, estos factores de riesgo convencionales no explican todos los casos de cardiopatía; alrededor del 20% se dan en personas que no tienen estos problemas. Esto pone de relieve la necesidad de investigar otros factores de riesgo modificables. Nuestra investigación se centra en examinar el impacto del VPH, sobre todo en relación con la mortalidad cardiovascular, como posible factor de riesgo de cardiopatías", revela.

En el estudio participaron 163.250 mujeres coreanas jóvenes o de mediana edad que no padecían ninguna enfermedad cardiovascular al inicio del estudio. Se sometieron a diversas pruebas de cribado sanitario, entre ellas un cribado cervical para detectar 13 cepas de alto riesgo del VPH. Las mujeres volvieron para someterse a controles de salud cada uno o dos años durante una media de ocho años y medio.

Los investigadores pudieron combinar los datos sobre los resultados de las pruebas del VPH de las mujeres con los datos nacionales sobre muertes por enfermedades cardiovasculares, incluidas las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares. Como grupo de mujeres relativamente jóvenes y sanas, su riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular era en general bajo (9,1 por 100.000 en total).

Sin embargo, tras tener en cuenta otros factores que se sabe que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular, los investigadores descubrieron que las mujeres con VPH de alto riesgo tenían:

  • Un riesgo 3,91 veces mayor de obstrucción de las arterias.
  • Un riesgo 3,74 veces mayor de morir por enfermedad cardiaca.
  • Un riesgo 5,86 veces mayor de morir por ictus.
Todo ello, en comparación con las mujeres que no tenían una infección por VPH de alto riesgo. Los investigadores también descubrieron que el riesgo era aún mayor en las mujeres que tenían una infección por VPH de alto riesgo y obesidad.

Este hallazgo sobre el VPH podría tener grandes implicaciones médicas

"Sabemos que la inflamación desempeña un papel fundamental en el desarrollo y la progresión de las enfermedades cardiovasculares, y las infecciones víricas son posibles desencadenantes de la inflamación. El VPH es conocido por su relación con el cáncer de cuello de útero, pero la investigación está empezando a demostrar que este virus también puede encontrarse en el torrente sanguíneo. Podría ser que el virus esté creando inflamación en los vasos sanguíneos, contribuyendo a bloquear y dañar las arterias y aumentando el riesgo de enfermedad cardiovascular", continúa Ryu.

Ilustración que acompaña al estudio sobre VPH y enfermedades cardiovasculares
Ilustración que acompaña al estudio sobre VPH y enfermedades cardiovascularesEHJ

"Este estudio subraya la importancia de la atención integral de los pacientes con VPH de alto riesgo. Los médicos deben vigilar la salud cardiovascular de los pacientes con VPH de alto riesgo, en particular de aquellos con obesidad u otros factores de riesgo. Es importante que las personas con VPH de alto riesgo sean conscientes del riesgo potencial tanto de cardiopatía como de cáncer de cuello uterino. Deberían someterse a revisiones médicas periódicas y adoptar un estilo de vida saludable para mitigar el riesgo de enfermedad cardiovascular", aconseja.

En el futuro, los científicos afirman que es necesario seguir trabajando para averiguar si la infección por VPH de alto riesgo tiene efectos similares en los hombres y para ver si la vacuna contra el VPH puede prevenir las muertes por cardiopatías. El profesor indica que, de confirmarse estos hallazgos, "podrían tener implicaciones sustanciales para las estrategias de salud pública. Aumentar las tasas de vacunación contra el VPH puede ser una estrategia importante para reducir los riesgos cardiovasculares a largo plazo".

En un editorial acompañante, el profesor James S. Lawson, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Sydney, Australia), y sus colegas afirman: "Las pruebas de que los virus en general y el VPH en particular aumentan el riesgo de resultados adversos de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica se han vuelto lo suficientemente convincentes como para sumarse a los ya sólidos argumentos a favor de la vacunación contra el virus de la gripe, el SARS-CoV-2 y el VPH".

Y subraya que "las pruebas de que el VPH es causal en el inicio o la progresión de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica son muy sugestivas, pero pasarían a ser definitivas si los resultados de los ensayos aleatorizados que evalúan las vacunas contra el VPH para la prevención del cáncer de cuello uterino mostraran una reducción de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Estos hallazgos son lo sufrientemente serios como para valorar la introducción de algunos virus como factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica", concluye.