Macarena Olona: «Dejaría las llaves de mi casa a Teodoro García Egea»

La portavoz de Vox en el Congreso destaca que frente a los que les acusan de dar golpes de Estado y ser antidemocráticos “nuestra arma es la espada jurídica”

Macarena Olona, diputada y portavox de Vox en el Congreso de los Diputados
Macarena Olona, diputada y portavox de Vox en el Congreso de los DiputadosCipriano Pastrano DelgadoLa Raz—n

Es la «Dama de la Justicia» en Vox. «Molona» para sus afines, «Mike Tyson» para sus rivales, clava dagas dialécticas y gana batallas de la política en los tribunales. Frente a los que les acusan de dar golpes de Estado y ser antidemocráticos dice que “su arma es “la espada jurídica”. Tiene el don de la paciencia, el esfuerzo y la constancia. Madre, Abogada del Estado, dice que no se habría dejado fichar por Isabel Díaz Ayuso, prepara un próximo «Jaque» y, entre sus películas favoritas está la de «Código Rojo».

¿Es la nueva justiciera política?

En Vox somos un equipo. Para mí es un honor poder decir que, la misma vocación de servicio público que me llevó a opositar es la que me llevó a dar un salto a la arena política.

¿Para qué se considera la elegida?

Tengo la íntima convicción de que todo el estudio que he llevado a cabo y en el ejercicio de mi profesión, donde más útil estoy siendo es en este momento.

¿De quién es la espada de Damocles?

Lo tengo clarísimo, de Santiago Abascal y de esta gran familia que representa Vox, ni derechas ni izquierdas: de los españoles y de sus intereses. ¿Frente a quién? Frente al peor Gobierno en el peor momento posible que, a cada paso que da, muestra con mayor evidencia y desnudez sus contradicciones y el fraude y la mentira que representa.

¿A quién le gustaría escuchar al estilo Villarejo?

Todas las negociaciones indignas que está llevando a cabo de manera personal Adriana Lastra para conseguir sacar adelante todos los avances totalitarios en el Congreso. Tal vez el otro día, cuando vi llegar a Rufián con un documento, que no pude bichear; un folio en el que aparecía una firma y que supuso el cambio de voto de ERC.

Con tanta mudanza en el Consejo de Ministros ¿teme a los fantasmas de La Moncloa?

Espero que el espíritu de Iván Redondo siga pululando por allí. Ni Pablo Iglesias era el mal exclusivo de los españoles, como se está viendo, aunque actuaba a modo de saco de boxeo para evitar los golpes a Sánchez; ni Redondo era el único causante del avance totalitario y sectario. Félix Bolaños era el hombre en las tinieblas, el ideólogo de todo el aparato jurídico de la profanación de tumbas del Valle y de los sucesivos estados de alarma.

La portavoz de Vox, Macarena Olona, en el Congreso esta semana FOTO: Javier Lizón EFE

¿Cree en la maldición de Franco?

Considero que, se crea o no, si algo se está viendo es que no hay que jugar con la profanación de tumbas porque puede que sea cierta la leyenda. Es un Gobierno muy cobarde que emprende batallas contra los muertos.

¿Qué plan hizo que la vida le cambió?

Cuando estudiaba, la imagen que tenía era de ser una mujer independiente y profesional, pero con familia numerosa, porque soy muy familiar. Luego la vida te reposiciona. Estoy divorciada, con lo cual, si en algún momento tuve un sueño de tener un matrimonio para toda la vida, no se ha cumplido. Además, fui bendecida con la maternidad a los 40 años, cuando ya pensaba que tal vez el Señor no me había llamado para ello. Con todos los que han estado bajo mi protección siempre apliqué un modo de relacionarme muy maternal; por ejemplo, cuando asumí la defensa de funcionarios públicos injustamente acusados en el ejercicio de su profesión.

¿Le canta a su bebé el “Instituto, gloria a ti”-himno de la Guardia Civil-, o le pone el himno nacional?

Ni muchísimo menos. Sí que es cierto que, por experiencia propia con mi madre, tengo claro que la mejor enseñanza para un hijo es el ejemplo de lo que ves en casa y por eso para mí, el mejor ejemplo de mi madre fue verla como trataba de sacarnos adelante a mi hermana y a mí, marchándose de casa a las 9:00 y volviendo a las 22:00 de trabajar. Ese ejemplo trataré de inculcarle, el de la formación moral, el de su madre que ama profundamente a España.

¿Contrataría a la niñera de Montero?

Por lo pronto, el destino inmediato por el que trabaja Vox es que su próximo destino sea un centro penitenciario, junto con Irene Montero. Y, desde luego, cuando salga, alguien que es capaz de malversar los impuestos de los contribuyentes quiero tenerla muy lejos de mí.

¿Habría adoptado a un menor extranjero no acompañado -MENA-?

Es una pregunta que depende de mi reflexión: nunca valoré, ante mi ausencia de maternidad natural en ese momento una fórmula distinta, algo que gracias a Dios existe y que permite a muchas familias colmar su decisión de formar una familia y hacen mucho bien por las personas. En ese hacer mucho bien por las personas no se puede meter ideología, no se puede meter nacionalidad, porque los niños son niños. Por eso decimos en Vox que los Mena con quien mejor están es con sus padres y que, por tanto, se ha cometido un auténtico secuestro por parte del Gobierno de España con las comunidades, cuando Marruecos intentó chantajear a España arrojándoles al mar hacia nuestras fronteras. Y, a pesar de saber con posterioridad que se había producido un auténtico secuestro, mientas los padres los buscaban, el ministro del Interior los distribuía por todo el país. Yo, como madre, no puedo más que empatizar con esas madres que han visto cómo les han arrebatado a sus hijos de los brazos con la complicidad del gobierno español y marroquí.

¿Era de las que forraba las carpetas?

De niña era de las que forraba las carpetas con las fotografías de la Súperpop. En su momento con Alejandro Sanz. Mis amigas y yo también decorábamos la habitación con posters de Sensación de Vivir.

¿A quién -del arco parlamentario sin incluir a Vox- dejaría las llaves de su casa y a quién no?

Le dejaría las llaves de mi casa a Teodoro García Egea y no se las dejaría a Inés Arrimadas.

Teodoro García Egea conversa Macarena Olona en la Asamblea de Madrid el pasado mes de junio FOTO: FERNANDO VILLAR EFE

¿Con quién se tomaría una caña?

Dudaba entre Iván Redondo o Ábalos. Pero creo que con Ábalos para ofrecerle mis oídos sobre todo lo que quisiera contar respecto de los que le han hecho tanto daño y conocer así las interioridades de esta crisis de Gobierno y el por qué le han defenestrado de esa manera.

¿De qué haría académica a la ministra de Igualdad?

Del arte de ascender socialmente a base de relaciones.

¿Cuál es la revolución Olona?

Gobernar con corazón.

¿Ya sabe quién es la mano que mece la cuna en Podemos?

Enrique Santiago

Acabada la temporada del «jo tía», «rata chepuda» y «coletas ratas» ¿Qué viene ahora?

Viene un momento más peligroso: Yolanda Díaz. A mí no me engaña. Yo no veo en ella el extraordinario cambio físico que ha experimentado desde que cobra un sueldo de todos los españoles en el Ministerio, después de que criticara las «mechas pijas», que debían ser su frustración. Tengo claro lo que es y representa y por ello recalco siempre lo de «ministra comunista».

En EE UU han comparado a Sánchez con Súperman y Kennedy. ¿Qué le parece?

No sé el origen de esos comentarios. Habrá contribuido a engordar un poco más su ego...

Se encuentre con Pablo Casado en una isla desierta. ¿Cuál sería el plan?

Le pondría bajo una sombra mientras construyo un refugio para los dos.

¿Su próximo “jaque” lo ha ensayado en un tablero de ajedrez?

Sí, sin lugar a dudas. No por propia iniciativa sino en reacción de un movimiento del Gobierno. Cuando supimos que el Gobierno proponía a Dolores Delgado como Fiscal General del Estado tuve clarísimo que el Gobierno buscaba la ilegalización de Vox. Lo tuve tan claro que además recurrimos su nombramiento y a la hora de razonar al Supremo le explico esto. Como último movimiento ha sido solicitar que fuera el TS, la sala de lo contencioso en pleno quien resuelva el recurso.

¿Cuánto tiene de “facha”?

Si tuviera que hacer caso de todas las veces que me lo han llamado en mi vida... muy muy facha. Ya me lo llamaban como abogada del Estado en el País Vasco cuando defendía los símbolos españoles frente a quienes, utilizando las instituciones públicas intentan hacer sus chiringuitos particulares o por conseguir que se pusiera la primera multa por negarse a cumplir una sentencia en un consistorio, y me lo siguen llamando ahora cuando simplemente defendemos nuestra gran nación española y sus costumbres. Frente a los que nos acusan de querer dar golpes de Estado o que estamos fuera del tablero lo que tengo muy claro es que la espada de Vox es la jurídica y los damos con la ley en la mano y ante los tribunales y, además, no con pocos éxitos.

¿El mejor consejo que le hayan dado?

Serenidad tanto en las derrotas como en los éxitos