España recibirá este año 8.000 millones menos del anticipo de fondos europeos previsto por el Gobierno

Von der Leyen elogia el «ambicioso» plan español, pero deja pendiente este año parte de los 27.000 millones presupuestados por el Ejecutivo. Sánchez se compromete a acometer las reformas impuestas por la UE, incluida la de la pensiones

Al filo de las seis de la tarde de ayer hacía su entrada triunfal, en una sala de la madrileña sede Red Eléctrica de España habilitada a tal efecto, el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, seguido de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de visita en nuestro país para poner rostro a la aprobación del plan de recuperación español por Bruselas. Con una amplia sonrisa dibujada en el semblante, el presidente del Ejecutivo no pudo ocultar su satisfacción por que España haya conseguido las bendiciones de la Comisión a su plan de recuperación, que abre la puerta, eso sí, según se cumplan objetivos, a una ayuda por un importe desconocido hasta la fecha de 140.000 millones. De esta cifra, 70.000 millones corresponderán a transferencias directas a fondo perdido y el resto, los otros 70.000 millones, a créditos y, por tanto, a devolver, que España pedirá, llegado el caso, a partir de 2023. Ahora sólo queda que el Consejo Europeo de también su visto bueno dentro de cuatro semanas para que Bruselas abra el grifo de las ayudas comunitarias, lo que ocurrirá previsiblemente a partir de agosto, con casi seis meses de retraso sobre la fecha prevista por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Nadia Calviño.

En el camino de la negociación de los 800.000 millones que destinará Bruselas a la reconstrucción de la UE en la era postcovid, además de la demora en la llegada de los fondos, otro de los contratiempos que ha surgido ha sido el adelgazamiento experimentado por la cuantía que España recibirá en el año cero, es decir, en 2021. El Gobierno estableció durante la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de este año un anticipo de los fondos europeos por un montante de 27.000 millones, adelanto que ha ido contra deuda pública. Ahora, meses después y con las cuentas estatales en vigor, Bruselas sólo nos cursará 19.000 millones, 8.000 millones menos de los presupuestados.

Sánchez restó ayer importancia a esta cuestión, al asegurar que la UE debe acudir a los mercados para financiar la ingente ayuda y que esa fase lleva su tiempo. «19.000 millones está bien», concluyó. Como estaba previsto desde el inicio, primero se recibirá una partida de 9.000 millones, eso sí, con seis meses de retraso, y los otros 10.000 millones a finales de año. Según explicaron ayer fuentes diplomáticas, se espera que el próximo desembolso tenga lugar a finales de diciembre y ascenderá a 10.000 millones. Para esta segunda transferencia se tendrá en cuenta las inversiones y reformas ejecutadas hasta este miércoles. Evidentemente, el resto de la ayuda hasta completar los 70.000 millones a fondo perdido se percibirá en los próximos dos ejercicios, en 2022 y en 2023, si España cumple una serie de objetivos y de hitos trazados por Bruselas, entre los que se encuentran las reformas estructurales del mercado laboral, de las pensiones y del modelo fiscal. Así lo reconoció, en su día, la vicepresidenta Calviño y, así, lo admitió ayer el presidente del Ejecutivo, al ser interpelado por la Prensa por si las reformas laboral, de pensiones e impositiva seguirán la senda marcada por la UE.

Reformas laboral y de pensiones

Sánchez aseguró que la hoja de ruta para acceder a los fondos europeos es pública y está diseñada por la Unión Europea. Por tanto, dio por hecho que España cumplirá las recomendaciones de Bruselas para poder seguir accediendo al resto de las transferencias a fondo perdido. De esta manera, pasó de puntillas por la espinosa cuestión de la reforma del sistema público de pensiones. Sobre su viabilidad ha advertido hasta la OCDE, en su último informe sobre España, en el que se asegura que si no se acomete una reforma en profundidad la deuda pública española se disparará hasta el 171% del PIB en 2050.

La presidenta de la Comisión Europea, que se deshizo ayer en elogios hacia el «ambicioso» plan español, aprobado junto con el portugués, prefirió también eludir la pregunta. Von der Leyen optó por circunscribirla sólo a la «inteligente» reforma laboral propuesta por España en el plan de recuperación, dirigida al fomento del empleo juvenil. Además, destacó la herramienta de los ERTE y su utilidad en la actual crisis, pero también en venideras. La máxima responsable de la Comisión Europea quiso dejar claro que «Europa está con España» y que este plan servirá para situar a nuestro país en la vanguardia económica. «Supondrá una enorme transformación de la economía española», que será más digital y ecológica. De hecho, el 40% de la ayuda europea que corresponde a España se destinará a la transición ecológica y el 28% a las transformación digital, especialmente, de las pymes, que «constituyen la columna vertebral de este país».

Conferencia de Presidentes, en julio

Después de agradecer la implicación de «todos los actores y actrices» que han colaborado en este plan de recuperación, el jefe del Ejecutivo anunció que convocará la Conferencia de presidentes autonómicos el próximos mes de julio, una vez el Consejo Europeo bendiga definitivamente el plan de recuperación español. En esta cumbre de líderes autonómicos, Sánchez expondrá el plan de recuperación, incluida sus reformas estructurales, y pedirá el respaldo de todas las autonomías para conseguir no perder «esta oportunidad única» de situar a España en la vanguardia del siglo XXI. En ese sentido, el Gobierno espera de la mano de la implementación de estos fondos europeos que España crezca más.

El salvavidas de la ayuda europea
El salvavidas de la ayuda europea FOTO: M. Roselló

De hecho, el Departamento de Calviño calcula una contribución de los fondos al crecimiento del PIB de unos dos puntos porcentuales cada año en el período 2021-2023 y una generación de empleo al calor de esta inversión de 800.000 puestos de trabajo. Incluso el Banco de España, en su último informe trimestral sobre la evolución de la economía, revisa al alza el impacto de los fondos europeos en el PIB español. Así, calcula que este año será de un punto porcentual, para contribuir con 2,5 puntos porcentuales al avance del PIB el próximo ejercicio y con 1,8 puntos en 2023. Por su parte, Bruselas calcula que la correcta aplicación de este plan puede suponer un incremento del PIB entre el 1,8% y el 2,5% desde ahora hasta 2024. Por eso, tanto Sánchez como Von der Leyen realizaron ayer un llamamiento a toda la sociedad española para aprovechar «la oportunidad única» que brinda esta ingente ayuda que se recibirá a partir de agosto próximo y que impulsará los sectores más punteros del país. Según Sánchez, una buena muestra de lo dicho es Red Eléctrica, donde ambos dirigentes políticos se reunieron previamente a comparecer ante la Prensa.