Génova cierra la polémica: las elecciones de 2022 no retrasarán el congreso del PP en Madrid

El PP zanja el debate sobre si los comicios de Castilla y León y Andalucía de este año afectarán al futuro de Ayuso: «El congreso será en tiempo y forma»

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ya ha anunciado su candidatura para liderar el partido regional en el próximo congreso
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ya ha anunciado su candidatura para liderar el partido regional en el próximo congreso FOTO: Isabel Infantes Europa Press

Los procesos electorales de este próximo ejercicio no alterarán el calendario de los congresos que el PP tiene previsto celebrar en los próximos meses. Así lo confirmaron ayer fuentes de la dirección nacional del PP.

El adelanto electoral en Castilla y León ha dado pie a que se especule respecto a si las próximas citas con las urnas podrían servir de excusa a Génova para dar una patada hacia adelante al congreso del PP de Madrid, a fin de ganar más tiempo ante el pulso que mantiene con la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, por el control del partido.

«Los congresos se van a celebrar en tiempo y forma». Génova mantiene su posición de siempre y confirma así que el calendario electoral no modifica su agenda interna, como tampoco lo ha alterado la reivindicación del equipo de Ayuso de que se anticipe su congreso regional para resolver la «situación de interinidad» del partido en Madrid.

El Congreso de Castilla y León se celebró, incluso a pesar de coincidir con el repunte de la última ola de la pandemia, y para el primer trimestre del año también está planificada la renovación de las ejecutivas de Extremadura, Canarias, País Vasco y Cataluña. Además de los cinco uniprovinciales, Cantabria, La Rioja, Navarra, Murcia y Madrid.

Con esta agenda trazada, el cónclave de Madrid estaba previsto que se convocara ya para mayo-junio, y ésta es la fecha con la que continúan trabajando en la dirección del partido, a pesar de la confirmación de las elecciones en Castilla y León y de que se esté a la espera de que el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ponga también día a sus urnas.

Dentro de esta revisión global de la estructura del partido a Pablo Casado le conviene resolver el tema de Madrid antes de llegar a su congreso nacional. El último cónclave nacional, en el que se decidió la sucesión de Mariano Rajoy, se celebró en junio de 2018, por lo que, por estatutos, toca en este año, y su fecha definitiva está afectada por los comicios andaluces.

Para el líder popular, lo ideal sería cumplimentar un recorrido que pasase por una victoria en Castilla y León, a la que apuntan los primeros sondeos tras conocerse la convocatoria del presidente, Alfonso Fernández Mañueco. La siguiente estación debería ser el triunfo en Andalucía, y la consolidación del Gobierno de Juan Manuel Moreno en un de los históricos bastiones socialistas. Para llegar después, coronado de éxito, a su congreso nacional, y siempre con la tensión de Madrid ya resuelta y el foco situado solo sobre su liderazgo.

El presidente del PP se volcará en la campaña de las elecciones en Castilla y León, sobre la base de un discurso en el que casi todo lo ocupará la economía (crisis energética, subida de la cesta de la compra, carburantes) y la crisis sanitaria. El fin de la pandemia, que se espera que empiece a verse cuando comience a doblegarse la curva de los contagios por la variante ómicron, no cambiará el perfil de la oposición que Casado ha ido consolidando en los últimos meses, y que cada vez muestran un tono mucho más duro y contundente, y sin ningún margen para aproximar posiciones con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Hasta la renovación del Poder Judicial se da ya por pérdida, a pesar de que faltan formalmente dos años de legislatura.

Cuatro años después de tomar las riendas del partido, en una situación excepcional después de la moción de censura que desalojó al Gobierno de Rajoy de La Moncloa, los retos internos se reducen a resolver su conflicto con Ayuso, sin que ni siquiera este problema afecte a su segura candidatura a las próximas elecciones generales. Las perspectivas electorales son buenas, no sólo en los comicios que se esperan para este año, también en las próximas autonómicas y municipales.

Asimismo, en estos meses tiene por delante el objetivo de consolidar su liderazgo para capitalizar el caudal de voto que pierde Ciudadanos y frenar, además, las consolidadas expectativas de Vox. Todas las encuestas sitúan a Santiago Abascal como su potencial aliado para llegar a Moncloa.